Vetusta Morla lleva al éxtasis al Sonorama más valiente de su historia

El director del festival ofreció un brindis por "todos los que ya no están"

La banda madrileña durante su concierto en Aranda de Duero

La banda madrileña durante su concierto en Aranda de Duero

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Aurora Lázaro

Vetusta Morla hizo vibrar y llevó al éxtasis a los asistentes a la edición 2021 de Sonorama Ribera incluso sentados en sus sillas. La banda puso el broche de oro a tres jornadas del que posiblemente sea el festival más valiente de la historia y que ha intentado mantener su identidad a pesar de las circunstancias.

El director de Sonorama Ribera, Javier Ajenjo, ha subido al escenario justo antes de la esperada actuación de la banda para dar la bienvenida "al año más extraño" del festival y ofrecer, copa de vino en mano, un brindis por todos los que ya no están: "Seguro que están orgullosos de que lo hayamos intentado", ha asegurado.

Ajenjo se ha referido a la obligación de disfrutar de la música sentados al relatar una anécdota: "hoy estoy feliz porque he conocido a una persona que me ha dicho: llevo sentada toda mi vida y nunca he dejado de bailar", declaración que ha recibido un aluvión de aplausos.

Vetusta Morla ha elegido el tema "Los días raros", como prólogo y epílogo a su actuación. En un programa que parecía estar diseñado especialmente para esta edición 2021 tan diferente, la banda continuó con "Lo que te hace grande" y "Palmeras en la Mancha", del álbum "Mismo sitio, distinto lugar".

Muy coreado el emocional "Consejo de Sabios", seguido de "Maldita Dulzura", "Copenhague", "Fuego" y "La Vieja Escuela", recuerdo a referentes ya desaparecidos del panorama musical.

En sus dos temas más orientados a la música tradicional ha tenido el detalle de invitar al grupo burgalés Fetén Fetén, (Diego Galaz, violín y Jorge Arribas, acordeón) con quien ha interpretado el vals "23 de junio", bella historia de amor y "Finisterre", que formará parte de su futuro disco "Cable a tierra", un guiño a la música popular, a Burgos y a la Ribera del Duero y también a la España rural.

El sexteto madrileño ha continuado con "Punto sin retorno", "Sálvese quien pueda", logrando subir aún más la temperatura ambiente con "Valiente" y llegando ya al éxtasis con el lalalala lololo de "Saharabbey Road": "Los días están contados/no hay más que temer/tan solo seremos libres/cuando no haya más que perder", coreaba entusiasmado el público.

Ha sido un Sonorama solidario con la diversidad, aportando novedades como mochilas para poder escuchar los conciertos y lenguaje de signos en todas las actuaciones. Y los cientos de sillas como símbolo de esta edición especial.

También ha sido un festival de abanicos y sombreros, que han desplazado por primera vez, incluso por la noche, a la rebeca con la que se suelen combatir las otrora frescas noches veraniegas en Burgos.

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Antes de Vetusta Morla han actuado Comandante Twin, que ha afrontado el reto de iniciar la tercera jornada cuando la ola de calor se ensañaba con el ambiente. Les siguieron las Ginebras, encantadas de estar en el escenario Ribera del Duero de Sonorama.

Numeroso público ocupaba ya el recinto y coreaba con entusiasmo sus temas y los de La La Love, que actuaron a continuación. La Habitación Roja precedió a la banda esperada del día, que ofreció la actuación más destacada del Sonorama Ribera 2021.