TURISMO

Ruta por los Castillos del Loira (II): El jardín de Francia y el viñedo más largo

Este segundo vídeo recorre 11 construcciones ubicadas a lo largo del río hasta llegar al Atlántico

El Valle del Loira es uno de los destinos más bellos del país galo por su herencia arquitectónica, sus ciudades y su paisaje único

Ruta en vídeo por los Castillos del Loira (II)

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El Valle del Loira cuenta con una espectacular arquitectura que se refleja en sus castillos y fortalezas imponentes, unas destacadas ciudades históricas, y una naturaleza que regala bella vistas. No en vano, a este destino galo, declarado en el año 2000 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, también se le conoce como El Jardín de Francia por la belleza de sus 130 jardines y parques. 

Algunos de estos espacios son tan destacados como el rosedal de Les Chemins de la Rose en Doué-en-Anjou. Este jardín cuenta con más de 1000 variedades de rosas e imágenes fascinantes como los rosales trepadores que abrazan los troncos de los árboles. Otra opción es el jardín de Plessis Sasnières, un espacio de estilo inglés con variedades de flores como los tulipanes, los lirios de día o las peonias. Destaca también su estanque de aguas rápidas y su cascada. Cerca de Angers se encuentra el Terra Botánica de Angers, un parque temático sobre el mundo de las plantas con atracciones que no dejan a nadie indiferente. 

#ExploreFrance

“Lo que realmente importa ahora es compartir juntos bellos momentos en los Castillos del Valle del Loira.”

El Valle del Loira también es un destino genial para los amantes de la viticultura y la gastronomía. Es la tercera región vinícola de Francia y el viñedo más largo del país. Con más de 55.000 hectáreas de viñedos, los amantes del enoturismo pueden disfrutar de una ruta de más de 800 km en los que degustar vinos de denominación Saumur, Anjou, Muscadet, Montlouis, Vouvray o Touraine-Chenonceau, entre otros. El queso forma parte, también, de la cultura gastronómica de la región. Curé Nantais, Olivet Cendré, o el Selles-sur-Cher son solo algunas de las variedades con denominación de origen que se pueden probar en la región. 

Once castillos que ver en el Valle del Loira 

Si algo convierte el Valle del Loira en un destino único son las más de 1.000 construcciones que hay a lo largo de la cuenca del río, que también es el más largo de Francia. Una de ellas es el castillo de Azay-Le-Rideau, una obra maestra de la arquitectura del siglo XVI que el gran novelista francés Honoré de Balzac definió como “un diamante engastado en el río Indre”. Esta fortificación cuenta con algunos lugares de interés como su cocina escenificada con el ambiente de la época y el salón y comedor de los marqueses de Biencourt

Azay-le-Ridau

/ Albert Falcó

El castillo de Rivau, por su parte, es una antigua fortaleza medieval de cuento donde la naturaleza y el arte contemporáneo están muy presentes. Tiene, además, unos jardines con un halo mágico, varios espacios gastronómicos y habitaciones en las que alojarse. 

Chinon es una fortaleza real ubicada sobre un promontorio que domina todo el territorio. A través de sus torres, aposentos reales y murallas nos cuenta siglos y siglos de historia. Allí residió y murió en 1189 el rey Enrique II de Inglaterra tras arrebatársela a su hermano Geoffrey. Después de años de uso como prisión tras el reinado de Carlos VII, fue abandonado. Una manera muy divertida de conocer el castillo de Chinon es a través de su escape game

El destino es ahora la abadía real de Fontevraud, la mayor ciudad monástica heredada de la Edad Media. Fontevraud combina hoy día patrimonio y cultura en su museo de arte contemporáneo, gastronomía en sus restaurantes y hospitalidad, puesto que te puedes alojar en las habitaciones del antiguo priorato de la abadía.  

Abadía Real de Fontevraud

/ Albert Falcó

El castillo de Montsoreau-Museo de Arte Contemporáneo tiene la mayor colección del mundo de obras del movimiento Art & Language. Con muy buenas vistas al Loira, esta construcción se edificó sobre los restos del castrum de Monte Sorello, del siglo XI. 

Saumur, que fue castillo-palacio de los Duques de Anjou, ha sido testigo de muchas aventuras antes de ser declarado monumento histórico. Este magnífico ejemplar arquitectónico parece sacado de un cuento de hadas. Lugar representativo del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, el Cadre Noir, en Saumur, es una de las escuelas ecuestres más prestigiosas del mundo que mantiene la tradición francesa de la equitación desde hace casi dos siglos. 

El castillo de Brézé no es como los demás: bajo su armazón de piedra esconde la mayor fortaleza subterránea de Europa. Tras recorrer la parte visible del castillo en la superficie nos sumergimos en sus fosos y los túneles de roca que guardan muchos secretos.  

El de Brissac es el castillo más alto de Francia y tiene el sobrenombre del “gigante del Valle del Loira”. Hace cinco siglos que pertenece a la familia Cossé-Brissac. Además de exposiciones, uno de sus atractivos es la posibilidad de alojarse en el propio castillo.  

Castillo de Brissac

/ Albert Falcó

A poco más de 20 kilómetros de Brissac se encuentra el castillo-fortaleza de Angers que tiene 17 torres y unas vistas espectaculares del río Maine. Dentro destaca el Tapiz del Apocalipsis, la obra de tapicería medieval más grande del mundo. Por último, en Nantes se encuentra el emblemático castillo de los Duques de Bretaña. Acoge el Museo de Historia de Nantes que también es escenario de exposiciones temporales. 

Tres actividades que hacer en el Valle del Loira

1.Ruta en bicicleta por el Loira: Disfrutar del Valle del Loira haciendo ciclismo es posible. Con más de 900 km de vias ciclistas, esta es una de las mejores formas de visitar la región y disfrutar de sus paisajes llenos de historia. 

2.Vuelos en globo por el Valle del Loira: Una de las mejores formas de disfrutar de los paisajes de la región y de sus castillos es desde las alturas, que mejor forma que hacerlo con globo aeroestático. 

3.Paseo en barco tradicional por el Loira: Navegar por el Loira puede ser una buena opción, sobre todo, si se hace con embarcaciones típicas de la región. Antiguamente, para cruzar de un lado al otro era necesario hacerlo con ellas.