Ópera para jóvenes

‘Lucia di Lammermoor’ en bermudas y camiseta

  • La ópera de Donizetti se triunfó en el ‘Liceu Under 35’, una iniciativa que ofrece funciones a 15 euros a jóvenes aficionados

  • La velada especial contó con las excelentes voces de Serena Sáenz, Carles Pachón y César Cortés

Público asistente a ’Lucia di Lammermoor’ en el ’Liceu Under 35’

Público asistente a ’Lucia di Lammermoor’ en el ’Liceu Under 35’ / A. Bofill

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Pablo Meléndez-Haddad

Mucha bermuda, muchos pelos de colores, mucha camiseta, pero también trajes monos y ‘looks’ super producidos. Y ni una cana... Era lo que se veía la noche del martes en el Liceu, además, claro está, de teléfonos móviles que no paraban de hacer fotos y, sobre todo, selfis. Era una nueva entrega del ‘Liceu under 35’, una iniciativa que ofrece funciones a 15 euros a jóvenes aficionados. Y la convocatoria triunfa. La idea, que surgió en 2018 ofreciendo un espectáculo, ‘food stands’ y DJ, solo para menores de 35. La pandemia no ha sido impedimento –claro que sin DJ–, y la oferta sigue el próximo curso ampliándose a un concierto sinfónico y a las óperas ‘Ariadne auf Naxos’, ‘Wozzeck’ y ‘Norma’, además del ‘War Requiem’ de Brahms que se ofrecerá escenificado y de un espectáculo de danza.

Público asistente a 'Lucia di Lammermoor' en el 'Liceu Under 35'

/ A. Bofill

Para esta ‘Lucia de Lammermoor’ las entradas con buena visibilidad, como viene siendo costumbre, se agotaron en un par de horas en la web. El promedio de edad de los noveles liceístas es de 29 años, y a este Under 35 se unen otras ofertas que el Liceu tiene para estudiantes menores de 30 años, con entradas a 30 euros el mismo día de la función. Los menores de 35 años, sean o no estudiantes, pueden comprar entradas a ese precio para cualquier ópera de la temporada.

Antes de entrar al patio de butacas, tres jóvenes se retocaban ante el espejo. Van de punta en blanco, pero confiesan que no han hecho los deberes: no se han mirado de qué va la obra. Lucas, de 30 años, repite experiencia. “Me encanta el teatro y el tema cultural. Vine a ver la ópera ‘My fair lady’, y me encantó”. “Pero... Ese era un musical, no una ópera”, le aclara el periodista. “Aquí lo transformaron en ópera, porque la ‘prota’ era cantante de ópera”, insiste Lucas. “Ellos cantaban con micrófono. Hoy verás que ninguno lo lleva. Ahí está la gran diferencia”. “Me fijaré, ¡gracias!” me responde no muy convencido. Miguel, de 31, debuta. “Me invitó un amigo y me interesa vivir la experiencia”. A su lado, Adriano, de 27, es fan de la ópera. “Mis padres me regalan para mi cumpleaños una entrada para el Liceu. Yo no puedo pagármela”, se queja.

Carles Pachón y Serena Sáenz en 'Lucia di Lammermoor' del 'Liceu Under 35'

/ ©A Bofill

En este argumento coinciden casi todos. Núria, de 23 años, y de amplia experiencia liceísta, lo corrobora: “Es caro. Además, cada año cambian las tarifas y varían los descuentos para jóvenes. Si no eres universitario, si no tienes carnet, no puedes coger según qué descuentos. Se tienen que hacer más iniciativas como esta, que es un buen punto de partida”. La ópera le apasiona. “Desde sexto de primaria vengo con mi padre, y me gusta mucho la música clásica en general, pero es la primera vez que vengo a un ‘Under 35’, y me encanta el ambiente. Siempre vengo a las funciones normales porque tengo abono y ahora he comprado dos para no venir sola”. Le acompaña Enric, también de 23 años, que viene al Liceu por segunda vez. “Este mismo curso vi ‘Otello’, también en el ‘Under 35’, y ahora vengo invitado. Me gustó ‘Otello’, pero no he repetido antes por el precio de las entradas. Si tienes un abono para menores de 30 te sale mejor de precio”. Se ve que algo falla en la comunicación con los jóvenes...

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Núria también tiene espíritu crítico: “No me gusta cómo comenzó esto antes del confinamiento, y por eso nunca vine. Creo que no es el lugar para poner a un DJ pinchando música después de la ópera. Ya sé que es un plus, pero creo que aquí lo importante es la ópera. Si en el entreacto hay ‘food-trucks’ o puestos de patrocinadores para consumir o tomar algo, guai, pero eso del DJ me sobra, porque el incentivo se tiene que encontrar en la ópera. Para eso mejor te vas de marcha”. Ambos venían preparados, con el libreto leído, y la propuesta teatral, que tantas críticas ha recibido de parte de los liceístas, en cambio, les ha entusiasmado. Tal y como decía Lluc, de 27 aós. “Lo estoy flipando, me encanta, es como una peli”, apuntaba en el entreacto. Y repetirá.

Brillante trío protagonista

Los jóvenes que disfrutaron de esta moderna ‘Lucia di Lammermoor’ contaron con un brillante trío de protagonistas, y de la misma quinta. A la cabeza del reparto alucinaron con una Serena Sáenz de 27 años de gran solvencia escénica con un dominio de la vocalidad de experta. Pese a su juventud, la joven soprano barcelonesa dibujó una Lucia madura, decantada, de timbre luminoso y con facilidad para el ornamento y los sobreagudos. Habrá que verla más madura en este papel: podría llegar a dictar cátedra. Casi como lo hizo el también joven barítono de Navàs (Barcelona) Carles Pachón, ofreciendo un Enrico impresionante por fraseo y color de voz, aunque no sea este un papel para cantar con 26 añitos. El otro as de la función fue el impecable Edgardo de César Cortés, tenor colombiano de 27 años que dominó el difícil rol sin contratiempos, todos bajo la batuta del debutante Josep Gil Gil y muy bien integrados en el montaje de Barbara Wysocka.

 


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