Del parque a la pantalla

Las películas que surgieron de una atracción de feria

  • El estreno de 'Jungle Cruise' suma un nuevo título al singular subgénero de los filmes inspirados en los ingenios mecánicos de los parques Disney

Emily Blunt y The Rock, en una imagen de ’Jungle Cruise’

Emily Blunt y The Rock, en una imagen de ’Jungle Cruise’ / Disney

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Rafael Tapounet
Rafael Tapounet

Periodista

Especialista en música, cine, libros, fútbol, críquet y subculturas

Escribe desde Barcelona

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A Michael Eisner, el ejecutivo que ocupó el puesto de director general de la corporación Disney entre 1984 y 2005, se le recuerda como el hombre que logró reflotar a la compañía del ratón Mickey y que a punto estuvo después de hundirla de nuevo. Una de las grandes obsesiones de Eisner (que a la postre contribuiría en buena medida a su caída en desgracia tras el fiasco inicial de Disneyland París) fue el desarrollo y la expansión de los parques de atracciones, que consideraba, no sin razón, el activo más valioso de la empresa en el momento en que llegó al cargo.

Entre las diversas estrategias que Eisner puso en marcha para promover y multiplicar la asistencia a los parques Disney hubo una que destaca por su audacia: producir películas basadas en algunas de las atracciones más populares. El concepto no solo subvertía por completo la lógica imperante hasta aquel momento (eran las películas de éxito las que inspiraban la construcción de nuevas atracciones) sino que le daba también una interesante vuelta de tuerca a los tópicos asociados a las adaptaciones cinematográficas de obras literarias (la manida frase “me gustó más el libro” se convertía así en “me gustó más la atracción”).

Desde entonces, el subgénero ha producido media docena de títulos irregulares (incluyendo alguna joya maltratada por la taquilla) y una franquicia superexitosa, ‘Piratas del Caribe’. A todas ellas, que glosamos a continuación, se suma ahora ‘Jungle Cruise’, la película del catalán Jaume Collet-Serra que el viernes llega a las salas de cine y a la plataforma Disney+. 

‘La torre del terror’

D. J. MacHale, 1997. Facturada como un especial televisivo para la noche de Halloween de 1997, la primera película nacida de una atracción tomaba como referente ‘The Twilight Zone Tower of Terror’, una pesadilla mecánica inspirada en la legendaria serie de Rod Serling y situada en el parque MGM Studios, de Walt Disney World. Antes de montar en la atracción (que consistía básicamente en un ascensor de hotel enloquecido que subía y bajaba a velocidades poco recomendables), los visitantes asistían a la proyección de un vídeo realizado por Joe Dante que explicaba la historia del ascensor. Era un excelente punto de partida, pero el poder de fascinación de aquella peliculilla quedó, sin embargo, diluido en el rutinario telefilme de MacHale, que relataba una trama detectivesca protagonizada por Steve Guttenberg.

‘Dinosaurio’

Ralph Zondag y Eric Leighton, 2000. Michel Eisner concibió la película como una vía para publicitar el recientemente inaugurado parque Animal Kingdom, en Walt Disney World, y, por ello, en las primeras fases de la producción, el título del filme era el mismo que el de una de las atracciones, ‘Countdown to extinction’ (cuando la película llegó a los cines, fue la atracción la que cambió de nombre y adoptó el mucho más plano y menos dramático ‘Dinosaur’). El filme resulta bastante más interesante por lo que tiene de experimento visual (aquí Disney utilizó por primera vez la animación digital para representar todos los personajes) que por su historia, que de algún modo traslada los conflictos ya planteados en ‘El rey león’ al periodo Cretácico en el que los meteoritos amenazaban la Tierra.

‘Misión a Marte’

Brian de Palma, 2000. Unos personajes poco carismáticos y un último acto algo confuso y lastrado por el torpe diseño de los alienígenas torpedearon, desde el mismo momento del estreno, las expectativas (comerciales y de crítica) de esta película inspirada en una antigua atracción de Disneyland que, extrañamente, había dejado de operar años antes de que se rodara el filme (posteriormente, la cinta dio lugar a la construcción de una nueva atracción en el parque Epcot). Y es una lástima, porque De Palma (en racha después de haber encadenado ‘Atrapado por su pasado’, ‘Misión imposible’ y ‘Ojos de serpiente’), firma una irregular pero muy disfrutable película de aventuras espaciales con corazón de serie B que no desmerece para nada su talento como creador de escenas inolvidables. Merece una segunda oportunidad.

‘Osos a todo ritmo’

Peter Hastings, 2002. Un caso singular. ‘Country Bear Jamboree’, una exhibición de osos autómatas que interpretan country, fue en 1971 una de las atracciones inaugurales del parque Magic Kingdom de Walt Disney World, y tuvo tal éxito entre los visitantes que en menos de un año se construyó una réplica en Disneyland. Tres décadas después, la atracción ya era poco más que un entrañable despliegue de ‘animatrónica’ añeja, y aun así la compañía decidió brindarle un homenaje en forma de pelicula. Sorprendentemente, poco antes del estreno, el ‘Country Bear Jamboree’ de Disneyland cerró sus puertas, de manera que sus personajes se ahorraron el trago de ver a Christopher Walken perpetrando una de las interpretaciones más atroces de su carrera como un banquero sin escrúpulos enfrentado a una panda de plantígrados.

‘La mansión encantada’

Rob Minkoff, 2003. Aunque la trama se inspira más en la narrativa de la ‘Phantom Manor’ de Disneyland París que en la legendaria ‘Mansión Encantada’ del parque original de Anaheim, la película de Minkoff, protagonizada por Eddie Murphy, recrea con ingenio algunos de los momentos más emblemáticos del viaje de seis minutos por la casa embrujada que Walt Disney contribuyó a desarrollar poco antes de su muerte. Desgraciadamente, ni esos guiños ni la regocijante presencia de Terence Stamp y Wallace Shawn ni el espléndido maquillaje de Rick Baker bastan para justificar la hora y media de una película que no acaba de funcionar ni como comedia ni como filme macabro y que demuestra que el terror para toda la familia es siempre un terreno pantanoso (y no lo decimos porque la historia transcurra en Louisiana).

‘Piratas del Caribe’

Gore Verbinski y otros, 2003-2017. La joya de la corona. Y, hasta la fecha, el único caso en el que la popularidad de la película (y de la franquicia cinematográfica que generó con su éxito) ha sobrepasado a la de la aventura mecánica en la que se inspiró, hasta el punto de que ha obligado a reconstruir la atracción de ‘Piratas del Caribe’ en todos los parques Disney (que ahora también programan sofisticadas representaciones teatrales basadas en las correrías de Jack Sparrow). Todo un triunfo que Michael Eisner no pudo acabar de saborear: poco después de que el enorme éxito de ‘La maldición de La Perla Negra’ justificara por fin su estrategia de producir películas basadas en atracciones, el director ejecutivo fue invitado a abandonar su puesto. Ni siquiera le dio tiempo de ver el estreno de ‘El cofre del hombre muerto’.

‘Tomorrowland: El mundo del mañana’

Brad Bird, 2015. Aquí el punto de partida no es una atracción específica (aunque la clásica ‘It’s a Small World’ juega una papel importante en la trama) sino todo el conjunto de atracciones que Walt Disney diseñó en los años 50 como una sección del parque original destinada a rendir homenaje a los avances tecnológicos. La película de Bird recoge ese sentimiento de fascinación por el progreso y lo conecta con el espíritu innovador de la era de las ferias mundiales, de los inventos de Edison y Tesla y de las fantasías visionarias de Verne y Bradbury para construir un excitante viaje por el tiempo y el espacio que, pese a sus excesos discursivos, emociona en su apuesta decidida por la luz y la esperanza. Una cucharada de optimismo que se dio de bruces con la dura realidad de una taquilla muy decepcionante.

‘Jungle Cruise’

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Jaume Collet-Serra, 2021. Disney ha confiado en el director de Sant Iscle de Vallalta para llevar buen puerto este trepidante crucero fluvial con el que la compañía del ratón pretende reeditar el pelotazo de ‘Piratas del Caribe’. Emily Blunt interpreta a una investigadora de la escuela Indiana Jones que, secundada por Dwayne Johnson y Jack Whitehall, parte en busca de un árbol místico con asombrosas propiedades curativas y en el camino se enfrenta a toda suerte de villanos y amenazas sobrenaturales. Las primeras críticas hablan de una gozosa película de aventuras que, además de lanzar guiños constantes a la popular atracción que le da nombre, incorpora elementos de ‘Tras el corazón verde’, ‘La reina de África’ y ‘La momia’. Si es así, tiene todos los números para ser el ‘blockbuster’ del verano.