Ópera de verano

'Tosca' bajo las estrellas y con voces de oro

  • El Festival Castell de Peralada recibe a la compañía del Teatro Real de Madrid para ofrecer una única función de la ópera de Puccini con grandes divos en el reparto

Sonda Radvanovsky y Jonas Kaufmann, en el montaje de ’Tosca’ que se vio en el Teatro Real de Madrid.

Sonda Radvanovsky y Jonas Kaufmann, en el montaje de ’Tosca’ que se vio en el Teatro Real de Madrid. / Javier del Real / Teatro Real

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Pablo Meléndez-Haddad

Después de una inolvidable ‘Luisa Fernanda’ en 2006, el Festival Castell de Peralada vuelve a contar, este domingo, con la compañía del Teatro Real de Madrid que, una vez finiquitada la temporada en su escenario de la Plaza de Oriente, se traslada, divos incluidos, al escenario ampurdanés. Y si su exitoso debut se centró en el repertorio zarzuelístico con un gran y aplaudido montaje, esta vez lo hará con una de las obras maestras de la ópera, ‘Tosca’, de Giacomo Puccini, cuya pasional partitura sonará en los jardines del castillo de Peralada capitaneada por tres grandes divos de la lírica, Sondra Radvanovsky, Jonas Kaufmann y Carlos Álvarez.

El Real aterriza en la Costa Brava respaldado nada menos que por 16 funciones del título pucciniano que se fueron desgranando en Madrid con tres repartos de campanillas desde el 4 al 24 de julio, una fiesta que acabó, en varias ocasiones, con los bises de la soprano norteamericana. Vieja conocida del público de Peralada, Sondra Radvanovsky se vio obligada a repetir hasta en cinco funciones el célebre 'Vissi d’arte', el aria que entona la protagonista antes de asesinar a su torturador; en esa casi media docena de veladas para el recuerdo, en una de ellas, la del pasado 19 de julio, se le unió en el bis el también aclamado Jonas Kaufmann, que debutaba en este espectáculo. El tenor alemán, otro gran favorito del público de Peralada, regresaba a Madrid como Mario Cavaradossi y regalaba al público –que no paraba de aplaudirle– una segunda 'E lucevan le stelle', el amargo adiós a la vida del sufrido protagonista.

Un momento histórico

Ambos cantantes, de esta manera, hacían historia en el coliseo madrileño creando una complicidad que saltaba a la vista cuando el tenor de Múnich y la soprano norteamericana celebraban la proeza a telón bajado. Kaufmann, que recibió a la prensa el pasado día 20 en el Teatro Real, con la resaca de esta ‘Tosca’ de los bises, no ocultó su satisfacción al respecto: “Ha sido muy especial. Crees que nunca te va a pasar porque no es algo que te suceda cada semana, aunque Sondra va por el camino de conseguir que esto se convierta en una tradición”, afirmaba sonriente respecto de ese raro récord de la cantante, sin duda la que más bises ha regalado en la reciente historia del escenario lírico madrileño.

En Peralada, desprovistos de la producción liceísta de Paco Azorín que protagonizaron en el Real –la ópera se ofrecerá en versión de concierto–, ambos divos se reencontrarán con el público catalán para hacer subir la temperatura de las noches estivales contando con el maestro Nicola Luisotti en el podio al mando del Coro y de la Orquesta Titulares del Teatro Real, es decir, del Coro Intermezzo y la Sinfónica de Madrid.

El malo de la película

Entre Kaufmann y Radvanovsky ya saltaron chispas en el escenario del Liceu en febrero de 2018 cuando ambos interpretaron ‘Andrea Chénier’ de Giordano, ópera en la que triunfaron junto a un tercer intérprete de absoluta excepción, estrella internacional con la que también compartieron su reciente triunfo en el Real: el barítono malagueño Carlos Álvarez. Medalla de Honor del Festival por su talento y fidelidad, al cantante español le encanta hacer del malo de la película, precisamente el rol que jugará en esta ‘Tosca’ bajo las estrellas al dar vida al siniestro Barón Scarpia, que violenta a la protagonista y manda fusilar a su héroe.

Álvarez ha dejado patente ante el público madrileño su versatilidad, ya que justo antes de asumir a este malo malísimo se cortó la barba y se vistió de mujer para interpretar la ópera cómica de Donizetti ‘Viva la Mamma!’, dando ahora un vuelco dramático de 360 grados. Reconocido como uno de los mejores barítonos del mundo, no puede dejar de ocultar su orgullo al estar al mismo nivel que divos como Kaufmann y Radvanovsky, según afirmaba en Madrid a la revista especializada ‘Ópera Actual’: “Desde luego espero poder estar al nivel de todos, que son de altura. Cuando miro el elenco me digo: ‘pero si es que son mis amigos’... Así los veo. Con Jonas grabé ‘Otello’ en Roma. El primer sorprendido de estar en este grupo de elegidos soy yo, pero que quede claro que lo digo sin hacer ostentación y con mucho orgullo”.

De Cavaradossi a Tristan

En su encuentro del martes con la prensa madrileña, Kaufmann aseguraba que el secreto de su éxito –y también de no aburrirse si canta muchas funciones del mismo papel– es el de crear “un personaje diferente cada vez, como ahora sucede con Cavaradossi. Cada función es diferente, lo mismo que la emoción que sientes, que es lo que hace que tu voz pueda ir cambiando”. Una evolución que el pasado 2 de julio llegó a uno de sus límites al debutar en la Bayersische Staatsoper de Múnich nada menos que el Tristan wagneriano.

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La única función de esta ‘Tosca’ en Peralada –que hace semanas que colgó el cartel de “todo vendido” y para la cual hay lista de espera– levantará el telón con las máximas expectativas. Y a estos tres primeros espadas de la lírica les acompañarán Valeriano Lanchas como Sacristán, Gerardo Bullón en el papel de Angelotti, Mikeldi Atxalandabaso como Spoletta, David Lagares como Sciarrone, el Pastor de Inés Ballesteros y los Pequeños Cantores de la Comunidad de Madrid.

Tres voces para un tridente de impresión

Sondra Radvanovsky, la voz favorita de técnica extraordinaria

Esta admirada soprano norteamericana es una de las grandes divas de la lírica actual y una de las favoritas del público catalán. En el Liceu ha interpretado muchos de sus grandes papeles –Aida, Norma, Maddalena, Tosca– y en Peralada ha maravillado con su vozarrón en diferentes formatos, desde el recital hasta el concierto, incluyendo el papel protagonista de ‘Norma’, de Bellini. Su técnica extraordinaria le permite abordar tanto el ‘bel canto’ romántico donizettiano como el repertorio ‘verista’ y pucciniano.

Jonas Kaufmann, el divo de divos

El ‘fenómeno Kaufmann’ ya forma parte de la historia de la lírica. Comenzó como intérprete mozartiano, pero después de reeducarse vocalmente sorprendió reinventándose como lírico-‘spinto’, cambiando de repertorio. En esta nueva etapa, planificada al milímetro –escogiendo con pinzas personajes, teatros, discos–, se ha convertido en el tenor más deseado por el público de todo el mundo. Su relación con Peralada está más que consolidada, donde ya ha ofrecido tres conciertos, debutando ahora en un papel operístico.

Carlos Álvarez, de Málaga al estrellato internacional

Ni siquiera alguna recurrente enfermedad en sus cuerdas vocales ha podido con el talento de este barítono extraordinario, orgullo de la lírica española y heredero de una estirpe de fama mundial. Mozartiano, verdiano, pucciniano... Todo lo transforma en oro, y eso lo sabe el público de Londres, Viena, Madrid o Barcelona. Pero también el de Peralada, donde ha participado en multitud de ocasiones en recitales, concierto y como protagonistas de óperas como ‘Don Giovanni’, ‘Andrea Chénier’, ‘Otello’ o ‘Madama Butterfly’.