Relevo y polémica

Elvira Dyangani Ose presenta su "Macba de los afectos" en plena polémica

  • "Se podría haber hecho mejor. Debemos mejorar la forma en que nos dirigimos a las personas", ha admitido la nueva directora del Museu d’Art Contemporani de Barcelona ante los despidos fulminantes realizados por el consorcio del centro

  • Diálogo y transparencia y atención al ecosistema local y a la proyección internacional, primeras declaraciones de intenciones en su debut público al frente de la institución

Elvira Dyangani Ose, antes de su primera intervención pública como nueva directora del Macba.

Elvira Dyangani Ose, antes de su primera intervención pública como nueva directora del Macba. / JOAN CORTADELLAS

5
Se lee en minutos
Anna Abella
Anna Abella

Periodista cultural

Especialista en arte y libros, en particular en novela negra, cómic y memoria histórica

Escribe desde Barcelona

ver +

Será "un Macba de los afectos", "una institución aún más orgánica, accesible, transparente, viva, plural, dinámica e inclusiva", pendiente a la vez del "ecosistema local y de la proyección internacional", y "necesaria, que fomente la pertenencia, que los públicos nos demanden y exijan sentido de la propiedad", ha recalcado Elvira Dyangani Ose en su primera aparición pública tras ser nombrada nueva directora del Museu d’Art Contemporani de Barcelona, un cargo que será efectivo el 1 de septiembre, y cuyo anuncio, hace una semana, fue ampliamente celebrado en las redes y en el mundo artístico, pero que la polémica ha empañado. No por su intachable figura y carrera, sino por el cese fulminante y vía burofax, conocido el lunes, de la conservadora jefe, Tanya Barson, y el jefe de programas, Pablo Martínez, de la etapa del director saliente, Ferran Blarenblit. 

Unos despidos que suman protestas, como la de la filósofa Marina Garcés y la antropóloga y educadora social Yayo Herrero, que trabajaban con Martínez y han anunciado que dejaban el Macba, de entidades como la Associació de Museòlegs de Catalunya y un manifiesto, ‘Macba por venir’, con 600 adhesiones del mundo del arte. "Sería insensible si dijera que no me ha afectado [la forma como se han producido los despidos]. Creo que se podría haber hecho mejor. Debemos mejorar la forma en que nos dirigimos a las personas. Había cuestiones que dependían de la dirección anterior y yo poco puedo hacer. Hemos de mirar adelante y no dejar que una situación así se repita", ha admitido de forma clara Dyangani, primera mujer al frente del museo en 26 años, que ha añadido un "cuidaré a mi equipo", ofreciendo diálogo y hablando sobre una decisión tomada por la institución que respondía a cambios en el organigrama del museo para afrontar su futuro. 

Respuesta del gerente

Ha sido el gerente del Macba, Josep Maria Carreté, quien ha salido al paso de la polémica decisión, tomada por el consejo, alegando que "la modificación de la estructura del museo es algo en lo que se ha estado trabajando desde octubre de 2020, para allanar el camino y facilitar la nueva etapa" a la nueva directora, para ello, ha añadido, "desgraciadamente hemos tenido que prescindir de los servicios de dos personas". "Con Elvira estamos trabajando para llevar adelante un Macba más abierto y potente", ha apuntado Carreté ante las representantes del Consorcio del museo (la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, la ‘consellera’ de Cultura de la Generalitat, Natàlia Garriga, María Dolores Jiménez-Blanco por parte del Ministerio y Ainhoa Grandes, presidenta de la Fundació Macba).

Carreté también ha negado que, como se le ha recriminado a la institución, la figura del gerente ganara peso, algo que ha suscrito Dyangani: "Yo soy la directora y la responsable de contenidos y Josep Maria [Carreté] me ayudará en la ejecución técnica de esas funciones. No está por encima de mi rol".     

Apuesta por la transparencia 

Nacida en Córdoba en 1974, de origen ecuatoguineano, Dyangani regresa a una Barcelona en la que se formó, en la Universitat Autònoma y en la Politècnica, para después encarar una trayectoria internacional que la ha llevado a dirigir el artístico The Showroom, en Londres. En este "Macba de los afectos", apostará por "la máxima transparencia" –"necesito poder decirle al consejo qué funciona y qué no para desarrollar el trabajo que tengo sobre la mesa"-. Ha agradecido a Garcés y Herrero su trabajo y profesionalidad: "Entiendo que quieran abandonar la posibilidad de seguir trabajando en el PEI [Programa d'Estudis Independents, en el que ambas colaboraban con el despedido Martínez, al que también ha agradecido su labor]", que ha calificado de "órgano imprescindible" que piensa "seguir fomentando", y ha afirmado que ha "abierto un diálogo con el consejo y con el equipo". "Vamos a volar, pero os pido que nos dejéis trabajar y que me juzguéis por los éxitos y fracasos que tendré yo. Empezamos una nueva etapa. Pensemos en que la vulnerabilidad es una piedra con la que reforzaremos este proyecto de futuro". Eso significa, ha admitido, "un cambio de organigrama y la reestructuración de la institución".    

Público, radical y de proximidad

Un plan del que no ha querido dar detalles antes de compartirlo con su equipo, pero donde primará, ha señalado, que el Macba sea un "lugar de programas públicos y de pedagogías radicales pero también de proximidad, conservando ese rigor que ha hecho de esta institución un perfil investigador", un museo "que, sin dejar de ser consciente de sus más de 25 años de historia, esté conectado al presente, en constante renovación y pensando en el futuro".  

Además de afrontar el proceso de ampliación, cuyas obras acabarían en 2023, entre los retos figuran "revisar la capacidad de creación de audiencias buscando alcanzar y mantener públicos a largo plazo, manteniendo el vínculo social, algo fundamental", que pasaría por, en línea con ese museo de los "afectos" y proximidad, tener en cuenta a "los ‘skaters’, los vecinos del barrio, los transeúntes despistados, los visitantes locales o los turistas". También quiere Dyangani que sea, "a nivel nacional, una de las instituciones que liderara el panorama y que atrajera a público y profesionales a Barcelona de manera consistente, con un perfil internacional en el que la calidad de las obras y la narrativa de la colección deberían ser únicas, motivadoras e innovadoras en términos de rigor y en cómo confabulan narrativas nuevas". 

Noticias relacionadas

Para Dyangani, el Macba "tiene que ser una puerta de acceso al panorama artístico local, que observa la importancia de ese panorama de calle, transdisciplinar, transgeneracional, y que caracterizó la cultura de los años 70 y 80". En su propuesta, ha añadido, ese "contexto cultural constituye el origen de la institución, un contexto vernáculo, local, una serie de gestos como el trabajo que el equipo de Barenblit con la donación Tous, claro ejemplo de esa época. Yo sitúo como punto partida de este nuevo Macba esa generación de artistas visuales y de otras disciplinas, de colectivos vecinales, de pedagogías radicales, de coleccionistas que creyeron en ese momento en nuevos formatos". 

El Macba, además de "ser clave para la toma de decisiones en las políticas culturales", debe ser, ha concluido, "un espacio donde te pasen cosas memorables". 

Temas

Macba Museos