Festival de Málaga

'Maricón perdido': la autoficción de Bob Pop en forma de abrazo

Carlos González y Gabriel Sánchez interpretan a Bob Pop en diferentes etapas de su vida en la nueva serie de TNT producida por El Terrat, con Berto Romero como productor ejecutivo y un reparto con Candela Peña, Carlos Bardem y Alba Flores.

Bob Pop, en el centro, con los actores principales de la serie ’Maricón perdido’.

Bob Pop, en el centro, con los actores principales de la serie ’Maricón perdido’. / Álex Zea

2
Se lee en minutos
Beatriz Martínez
Beatriz Martínez

Periodista

Especialista en cultura y cine

Escribe desde Madrid

ver +

A Bob Pop le propusieron hacer una serie sobre su vida y al principio le pareció una locura, pero lo reconsideró y aceptó embarcarse en ese viaje que lo llevaría desde su infancia hasta su momento actual como una forma de ajustar cuentas con su pasado. 

El resultado es 'Maricón perdido', una autoficción que estrena el próximo 18 de junio TNT y que consta de seis episodios en los que se mezcla la luz y la oscuridad, la alegría y la soledad, el desarraigo, los sueños, el amor por la literatura como tabla de salvación, la necesidad de encajar en los moldes normativos que impone la sociedad y la búsqueda de una voz propia.

"Todo eso soy yo, todo eso es mi vida. Hay comedia, hay musical, hay experiencias traumáticas. La vida no tiene género, es multigénero. Yo en los momentos más trágicos he tenido las ocurrencias más absurdas y he hecho chistes salvadores", cuenta el creador desde el Festival de Málaga, donde ha tenido lugar la presentación de 'Maricón perdido', en la que también ha estado presente Andreu Buenafuente (director general de El Terrat) y Berto Romero (productor ejecutivo).

Noticias relacionadas

Si Bob Pop es una persona polifacética (periodista, escritor, crítico, estrella televisiva y referente cultural) su serie también lo es. Cada capítulo se articula en diferentes tiempos narrativos para ir acercándonos a su figura desde todos ángulos. Nos adentra en su niñez para mostrarnos cómo era ser un niño gordo en un pueblo en el que sufría bullying, en su juventud en el Madrid de los ochenta, donde buscaba integrarse dentro de la comunidad gay y en su momento actual, donde convive con el reconocimiento y el cariño del público y el avance de la enfermedad que sufre desde hace años, esclerosis múltiple. "Yo quería llevar al espectador por un viaje, subirlo a una montaña rusa, meterlo en un túnel, que fuera y viniera por mi cabeza para que sepa cómo funciona. Es una serie que está hecha con retazos de mi memoria y los recuerdos están llenos de vericuetos, de hipervínculos, hay desorden, pero después todo se conecta".

Pero si por algo destaca 'Maricón perdido' es por su ternura. No importa la cantidad de temas espinosos que se cuenten, porque no hay en su lectura ningún tipo ni de victimismo ni de cinismo. "Si la tuviera que definir, te diría que es como una suerte de abrazo".

Temas

Series LGTBI