Repercusiones del 'informe Dyson'

Johnson critica a la BBC por la polémica entrevista a Lady Di de 1995

La investigación del juez concluye que se utilizaron documentos falsos para convencer a la princesa de Gales hace 26 años

Guillermo y Enrique atacan a la televisión pública británica, que se disculpa por las prácticas fraudulentas empleadas

    La princesa Diana de Gales y su inconfundible sonrisa.

    La princesa Diana de Gales y su inconfundible sonrisa. / ODISEA

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    A. Niubó

    El primer ministro británico, Boris Johnson, ha sido la última personalidad en sumarse a las críticas contra la BBC por las conclusiones de la investigación por la polémica entrevista a la princesa Diana de 1995. En aquella entrevista realizada para el programa estrella de la cadena pública, ‘Panorama’, Lady Di explicó que el suyo era un matrimonio de tres, en referencia a la infidelidad de su marido, el príncipe Carlos, con Camila Parker Bowles. Por aquel entonces Carlos y Diana estaban separados. Se divorciaron oficialmente en agosto de 1996. 

    La investigación ha sido llevada a cabo por el juez jubilado Lord Dyson por encargo de la propia BBC, 26 años después, y por la presión del hermano de la princesa de Gales, el conde Spencer. Ha concluido que la cadena no actuó “con los más altos estándares de transparencia e integridad” a que el periodista que realizó la entrevista, Martin Bashir, utilizó documentación falsa para convencer a Diana para que aceptara ser entrevistada. Y que la BBC encubrió las prácticas fraudulentas empleadas por el periodista.  

    Bashir contactó en un primer momento con el hermano de Diana, Charles Spencer, y le contó que su antiguo jefe de seguridad, el exsoldado Alan Waller, había sido contratado por News International, el grupo del magnate de la prensa Rupert Murdoch, y por los servicios de inteligencia británicos para espiar a Diana y a la familia Spencer. Bashir aportó unos recibos bancarios de pagos falsos para probar sus palabras. También le dijo que secretario personal del príncipe Carlos, el comandante Richard Aylard, estaba conspirando contra Diana.  

    No fueron el motivo

    Según el documento de las conclusiones, estas mentiras permitieron a Bashir acceder a Diana, que aceptó la entrevista. Sin embargo, matiza que, aunque las prácticas fueron ilícitas, no fueron el motivo por el que Diana accedió a sentarse delante de él. El juez Dyson tuvo acceso a una carta de Diana en la que esta decía que ella no vio los documentos falsos y que habría hecho la entrevista de todas formas.  

    Tras la publicación de las conclusiones, la BBC ha pedido disculpas por carta a Carlos, Guillermo y Enrique y al hermano de Diana. Incluso la cadena pública ha devuelto el premio Bafta que le otorgaron aquel año por la entrevista. También se ha disculpado el periodista Martin Bashir, que fue catapultado a raíz de aquella entrevista. Bashir, de 58 años, dejó la BBC hace unas semanas alegando problemas de salud. Pese a admitir la falsificación de documentos, defiende que estos no influyeron en la entrevista.  

    La reacción de los hijos

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    Guillermo, el hijo mayor de Diana y Carlos, afirmó que “la forma como se obtuvo la entrevista influyó en lo que dijo mi madre”, que afectó a la relación de sus padres y que “los fallos de la BBC contribuyeron significativamente al miedo, paranoia y aislamiento que recuerdo de esos últimos años con ella”. Diana falleció dos años después en París mientras escapaba de los paparazzi. Y criticó a los directores de la BBC por no haber investigado a fondo lo acontecido en su momento.  

    Por su parte, En rique, el hermano menor, se quejó de que “las prácticas inmorales y la cultura de la explotación” que padeció su madre seguían sufriéndolas su esposa, Meghan, y él en la actualidad. “Las conclusiones son muy preocupantes y espero que la BBC tome todas las medidas posibles para asegurarse de que nada como esto vuelva a suceder”, ha expresado Boris Johnson, que libra desde hace tiempo una cruzada contra la BBC, a la que acusa de ser demasiado de izquierdas y demasiado laborista, e intenta quitarle poder recortándole la financiación.