LO QUE NO SABÍAS DE...

Las anécdotas del drama 'Vivir sin nosotros'

  • Para escribir el guion, el director se inspiró en dos rupturas que vivió

  • La escena de la playa está basada en un viaje que hizo y el koala fue un regalo de un exnovio

  • Quiso jugar con los nombres similares de los protagonistas: Adrian y Julian y Hampus y Rasmus

El director de ’Vivir sin nosotros’, David Färdmar.

El director de ’Vivir sin nosotros’, David Färdmar. / CHRISTIAN EGEFUR

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Eduardo de Vicente
Eduardo de Vicente

Periodista

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Las rupturas amorosas suelen causar mucho dolor, incertidumbre y desasosiego. Este es el tema principal de Vivir sin nosotros, un drama sueco que acaba de llegar a nuestras pantallas y que aborda el tema desde la perspectiva homosexual. Pese a ello, lo que les ocurre a los protagonistas son toda una serie de situaciones que podemos haber experimentado todos aunque tengamos una opción sexual distinta. Es el primer largometraje de ficción del prestigioso (y polémico) cortometrajista David Färdmar y está protagonizado por un grupo de jóvenes actores que sorprenden por su naturalidad: Björn Elgerd (Adrian), Jonathan Andersson (Hampus), Micki Stoltt (Rasmus) y Nemanja Stojanovic (Julian).

Adrian y Hampus son una pareja estable que está en crisis por el excesivo control que el primero ejerce sobre su compañero, que decide dejarlo. Pero no resultará fácil para ninguno de los dos. Las dudas, los silencios, los reencuentros, los celos cuando descubren que empiezan con otras parejas amenazarán la amistad que intentan mantener. Y el inicio de una nueva relación en la que haces cosas que antes no te atrevías con tu pareja o el miedo a cometer otra vez los mismos errores. Toda una disección de lo que supone esta separación y cómo evoluciona. Su director, David Färdmar, nos explica las curiosidades de esta cinta.

-Basada en hechos reales. “El guion está basado en gran parte en hechos autobiográficos. La historia no es exacta de principio a fin pero hay muchas emociones, situaciones, diálogos que me han pasado a mí y parten de dos rupturas que he tenido en mi vida”.

-Vídeo en la playa. “Las imágenes de la playa son una recreación de un vídeo de un viaje que hice con mi novio a la playa de Venice cuando vino a visitarme e, incluso, son las mismas toallas que utilizamos. Con los actores y el director de fotografía miramos bien el vídeo original y les enseñé fotos. Al final lo rodamos con la cámara y Jonathan también lo filmó con un móvil, que fue la versión que se quedó. Durante el mismo se produjeron una serie de improvisaciones con las que estuve encantado”.

El koala que aparece en el filme fue un regalo del exnovio del director.

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-Un koala fetiche. “Es algo muy personal, el koala que tiene Adrian es, en realidad, un obsequio de un exnovio mío. Es una tontería pero mi novio y yo siempre nos enviábamos emoticonos de un koala y me lo regaló. Cuando rodé la película quería que estuviera en algún lugar del apartamento y un buen día apareció en la cama. Me pareció que quedaba bien y allí se quedó”.

-Papeles a medida. “Escribí los papeles de los protagonistas para los actores que los interpretan. Los conocí en sesiones de casting para otros proyectos hace ocho años y siempre quise trabajar con ellos cuando hiciera mi primer largometraje. También conozco a muchos de los otros miembros del reparto desde hace muchos años y los tenía en mente como personajes mientras escribía; pero nunca lo supieron”.

El director escogió a Mikki Stoltt (derecha) por su parecido físico con Jonathan Andersson (izquierda).

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-Buscando un actor. “El más difícil de encontrar fue Rasmus, el nuevo novio de Adrian, porque ese actor tenía que parecerse a Hampus, con su cabello largo, ojos verdes y delgado. Investigué sobre todos los actores de pelo largo en Suecia y tenía una lista de ellos, pero cuando finalmente entramos en la preproducción, ¡parecía que todos los actores se habían cortado el pelo! Finalmente, encontré a Micki Stoltt, que resultó ser de Dinamarca y estaba viviendo en el sur de Suecia. Se parecía mucho a Jonathan, y también era perfecto para el papel, así que lo elegí. Reescribí un poco el guion y convertí a Rasmus en un danés, lo que funcionó mucho mejor para la historia también”.

-Nombres similares. “Quería jugar con los nombres de Adrian y Julian en contraste con los de Hampus y Rasmus, muy parecidos entre sí. Es un juego que me pareció divertido, que cuando Hampus quiere recuperar a Adrian se encuentra que va con un chico con el pelo largo, como él, y que fuera un actor algo parecido. Con Julian y Adrian quería justificar la escena en el gimnasio cuando se equivoca de nombre”.

Rodar las escenas de sexo fue más divertido de lo esperado.

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-Sexo divertido. “Todo el mundo piensa que, durante un rodaje, cuando se plantea una secuencia de sexo a la gente le entra pánico, todos están serios, hay que tener cuidado, tranquilidad y silencio. Yo pretendía todo lo contrario, que fuera algo ligero y ameno, que fuera sexy pero divertido, no darle demasiada importancia. Y creo que lo conseguí porque hasta tenían ganas de rodarlas. Todo menos tener miedo y aprensión. En la escena donde Adrian eyacula sobre Hampus, Jonathan me confesó que se había reído mucho haciéndola”.

-Del blanco al verde. “Adrian es muy limpio, muy pulcro, muy controlador, derivado de su trabajo de fotógrafo, y el apartamento es muy estilizado. Es amable, pulido y brillante pero, por dentro, bastante vacío. El blanco representa todo esto. Cuando Hampus se muda tiene muchos más colores, todo es muy verde: la ropa, el apartamento... Quería marcar la diferencia entre donde vivía antes y después”.

El simbólico color blanco predomina en el apartamento de Adrian.

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-Un rodaje muy largo. “Reunimos un equipo bastante pequeño ya que se trata de una producción muy independiente y queríamos que todo fuera muy íntimo, tanto delante como detrás de la cámara. También planeamos nuestro calendario en función de las diferentes temporadas que necesitábamos para las escenas exteriores, y la filmamos casi cronológicamente. Cada vez que filmábamos lo hacíamos de dos a cuatro días seguidos y luego teníamos descansos durante un par de semanas y, a veces, un par de meses. Todavía estoy muy impresionado con la forma en que lograron saltar a sus personajes una y otra vez durante un período de tiempo de casi un año”.

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-Almuerzan y cenan, pero comen poco. “En la escena del restaurante no están concentrados en los platos porque Adrian quiere hablar y Hampus ser amable y contarle lo de su nuevo novio, están en otras cosas. En la cena a cuatro del final están interactuando, la comida es secundaria. Están nerviosos, algo incómodos y no tienen demasiadas ganas de comer. Comen un poquito, pero la comida en estas secuencias, es lo de menos”.

En el filme aparecen varios almuerzos y cenas, pero los personajes se preocupan más por hablar.

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