Crítica

Rossini ya es barcelonés

  • El Barcelona Rossini Opera Festival del Romea se inauguró el lunes con una gala lírica

Sara Blanch y Carlos Chausson, en el Romea, el lunes.

Sara Blanch y Carlos Chausson, en el Romea, el lunes. / Toni Bofill

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Diferentes vídeos con saludos enviados por personalidades rossinianas que no pudieron acudir a la inauguración del primer Barcelona Rossini Opera Festival (BROF) trufaron la gala con la que arrancó este nuevo proyecto en el Teatre Romea. El tenor y maestro de canto Raúl Giménez es una de las almas de una iniciativa hermana de la temporada de la compañía Òpera de Cambra de Barcelona y de Amics de l’Òpera de Sarrià que acoge desde hace siete años el teatro de ese barrio barcelonés. El festival, cuya programación llegará en junio al Romea, repone un par de las producciones ya presentadas en Sarrià -las óperas de Rossini 'L'occasione fa il ladro' y 'La scala di seta'-, además de recitales, conferencias y encuentros centrados en la obra del cisne de Pésaro.

En los vídeos saludaban a este hermano pequeño del Rossini Opera Festival de Pésaro -ciudad natal del compositor italiano y meca del rossinianismo- cantantes como Nancy Fabiola Herrera o Alessandro Corbelli al igual que un rossiniano acreditado como el director madrileño José Miguel Pérez-Sierra.

Raúl Giménez, cuya trayectoria estuvo ligada íntimamente a Rossini, también participó en la inauguración con una canción de Tosti, una velada -presentada con humor y dominio por Berta Errando- que comenzó con una espectacular Sara Blanch interpretando 'Voi la sposa pretendete' precisamente de 'L'ocasione', demostrando su total dominio del estilo, volviendo a impresionar junto a un también espectacular Carlos Chausson en el dúo de ‘Don Pasquale’ de Donizetti, otro autor belcantista presente en la gala. Ambos deslumbraron tanto como un ovacionado Carles Pachón, que eclipsó con un 'Largo al factotum' de manual.

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Entre otros participantes, se movieron a muy buen nivel Marina Viotti, Jan Antem, Pau Armengol y Juan Francisco Gatell, quienes demostraron su experiencia sobre las tablas. Los pianistas Viviana Salisi y Josep Buforn fueron unos cómplices exquisitos.