Cima de la danza española clásica

Antonio Márquez recupera 'Medea' en una superproducción con 23 bailarines

  • A sus 58 años baila de nuevo a Jasón junto a la catalana Helena Martín en el rol de la hechicera que da título a la pieza

Ensayo de la obra ’Medea’ interpretada por la compañía de danza de Antonio Márquez.

Ensayo de la obra ’Medea’ interpretada por la compañía de danza de Antonio Márquez. / Laura Guerrero

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'Medea', coreografía cumbre de José Granero, regresa a los escenarios con Antonio Márquez (Sevilla, 1963), figura del ballet clásico español, cuya compañía recala en el Tívoli a partir de este martes y hasta el domingo. Márquez interpreta a Jasón, rol que ha bailado en muchas ocasiones, esta vez con la catalana Helena Martín como la maga Medea y Lupe Gómez, también catalana, como nodriza. La producción llega con una versión remasterizada de la música de Manolo Sanlúcar grabada por la Orquesta Filarmónica de Málaga.

"Es fundamental que nuestros clásicos estén en los teatros. Las compañías estatales las dejan en el baúl y solo se acuerdan de ellas para conmemorar aniversarios -dice Márquez-. Pero 'Medea' debería estar tan presente en la programación como 'Don Quijote', 'Gisele', 'Coppelia', 'El lago de los cisnes'... las obras cumbre de la danza clásica, no de la danza española, que están en todos los teatros del mundo. Nadie se ofende si hay una 'Carmen' de Roland Petit representada por el Ballet de la Ópera de París y otra del City Ballet de Nueva York". Por eso defiende la necesidad de montar esta 'Medea', con 23 bailarines en la compañía, una heroicidad en estos tiempos. "Somos lo que somos gracias a nuestros maestros y a nuestro repertorio". Ayudar a su difusión es su objetivo. Su intención es ser un eslabón más en la transmisión de todo lo aprendido a lo largo de su carrera.

Él ha bailado a Jasón junto a Merche Esmeralda, en el Ballet de Murcia; con Lola Greco, Ana González, Maribel Gallardo, en el Ballet Nacional de España, entre otras, y ahora lo hace con Helena Martín -"me extasía cada vez que la veo"-, dirigidos por Javier Palacios. "Yo he vivido 'Medea' en primera persona. Debe ser representada en todos los teatros del mundo y no como diga un Ministerio de Cultura", dice tras superar todos los escollos planteados desde la institución para frenar el estreno de esta producción por un tema de derechos de autor.

Igual pero no idéntica

"Ahora no se baila como hace 40 años. Hay que ser fidedigno en los pasos pero no ser marionetas. Hay que entender qué quería decir el maestro Granero, qué exigía a cada uno de los intérpretes y no solo a los personajes principales, también al cuerpo de baile". No olvidemos que se trata de una obra intensa, donde todo transcurre en una noche.

"Junto con Antonio Ruiz, Granero ha sido uno de nuestros maestros más importantes. Trabajé con él en muchas producciones a lo largo de 30 años. Por eso sigo haciendo esta obra. A pesar de todos los pesares, seguiré defendiendo esta obra. El público y los bailarines tienen derecho a conocerla, vivirla y representarla". Aparte de 'Medea', el programa cuenta con 'Sinfonía española', con música de Édouard Lalo y coreografía de José Granero; 'Macadanza', sobre 'Danza macabra' de Camille Saint-Saëns y coreografía de Palacios, y 'Bolero', una de las coreografías de mayor éxito de la compañía, con música de Maurice Ravel, coreografiada por Antonio Márquez y Currillo.

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Su compañía lleva 26 años de trayectoria, aunque él dejó de bailar durante un tiempo. "Volví en parte para transmitir a las nuevas generaciones lo que a mí me regalaron mis maestros. Fue Javier Palacios quien me pidió actualizar y reponer las obras del maestro. Fue él quien me pidió que hiciera Jasón". Evidentemente a su edad no tiene la energía de antaño, aunque él presume de lo contrario. "Físicamente es como si tuviera 20 años pero con la madurez de 58. No he quitado ni un paso. Artísticamente has de dar la talla, has de mostrar el personaje como quería el maestro. Pero el número de piruetas no importa, lo que cuenta es transmitir el sentido de cada paso".

Recuerda el esfuerzo que requiere la danza española. Las clases son imprescindibles y no ha sido fácil con la pandemia. La última 'Medea' se hizo en Murcia el 7 de marzo antes de que la vida artística se parara de golpe. "En esta compañía hay gente de todas partes: Barcelona, Sevilla, Murcia, Madrid, Canarias... de casi todos los rincones de España". En julio intentaron empezar a trabajar de nuevo para volver a los escenarios sin ayudas de ningún tipo. "Acabamos alquilando una nave en un polígono de Madrid. Pagábamos una dieta a los bailarines solo para que se pusieran en forma viniendo a clase, algunos no se podían mantener solo con eso y lo dejaron. Ha entrado gente nueva y tenemos muchas ganas de volver a los escenarios". Tras el Tívoli, la obra se verá en Jerez y Terrassa.

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