Estreno de la semana

'Yalda, la noche del perdón': la vida en Irán como un 'reality'

La película de Massoud Bakhshi muestra los límites éticos que rebasaba un programa de televisión real en el que hacían juicios en directo

 Massoud Bakhshi, director iraní, autor de la película ’Yalda’.

Massoud Bakhshi, director iraní, autor de la película ’Yalda’.

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Massoud Bakhshi pasó a formar parte de la lista negra de directores incómodos en Irán a partir de su ópera prima, ‘A respectable family’. Por eso ha tardado más de ocho años en sacar adelante su siguiente proyecto, ‘Yalda, la noche del perdón’. Sin embargo, lejos de amedrentarse, desde el principio tuvo claro que quería rodar en persa, en su país de origen y, lo más importante, poner de manifiesto muchas de las miserias morales que sustentan su sociedad.

Si en los últimos tiempos en nuestro país se ha puesto de manifiesto la hipocresía de los medios de comunicación y su capacidad para tratar desde el sensacionalismo temas de extrema gravedad, lo que pone en imágenes esta película rebasa cualquier límite ético: durante años existió en Irán un programa de televisión en el que se impartía justicia a través de un espectáculo mediático.

El director se basó en uno de sus episodios para contar la historia de una joven de 22 años, Maryam, que, tras una discusión doméstica, había matado de manera accidental a su marido, un empresario de 65 años. Ambos se habían casado de ‘manera temporal’, ella era pobre y él un miembro respetado de la comunidad que le había prohibido tener al hijo que esperaban, ya que la mujer no tenía ningún derecho en este tipo de relación. Ahora, su vida dependerá de si es perdonada o no por la hija de este señor en un show de máxima audiencia, de si irá a la cárcel, o será condenada a muerte.

Ellas en precario

Las mujeres, si además son pobres, se encuentran totalmente desprotegidas frente al sistema”, cuenta el director a través de zoom. “Las diferencias entre ricos y pobres, entre hombres y mujeres sigue creciendo, es un problema universal, al igual que el peligro que entrañan estos programas de televisión en los que todo se trivializa”.

Estrenos de la semana. Tráiler de ’Yalda. La noche del perdón’.

Pasa en España y pasa en Irán, aunque allí se puede utilizar un programa de televisión para ejecutar la ley de Talión. Bakhshi quería hacer una sátira sobre estos 'reality' tan nocivos en los que se distorsionan totalmente los valores. “Lo que les interesa es la frivolidad y para ello utilizan a las personas, las exprimen y las humillan en directo ante todo el mundo. La película es una crítica limpia y directa a todo esto, aunque yo lo ampliaría, además de a los programas televisivos, a las redes sociales, que también son destructoras”.

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El director utiliza la mirada frágil y desconcertada de la joven Maryam para introducir al espectador en este microcosmos tanto delante como detrás de las cámaras. De cara a la galería se celebra Yalda, una fecha fundamental en el calendario islámico que sirve para reunir a las familias dando inicio al invierno, pero lo que se vive entre bambalinas resulta un auténtico infierno. “En las primeras versiones de guion adopté un estilo más clásico, había 'flashbacks' para contar la historia de Maryam, pero después de ver este programa me di cuenta de que todo tenía que pasar en directo y en un único espacio, la unidad de lugar y de tiempo fueron fundamentales para marcar el tono claustrofóbico donde todos los personajes se encuentran atrapados”.

Maryam tendrá que esperar frente al público (frente a nosotros) su veredicto porque, al fin y al cabo, esta es también una película de juicios. El director no sabe si es o no casualidad que poco después de estrenarse la película en Irán, ese programa desapareciera de la parrilla después de 12 años en antena y sin ninguna explicación. “No somos conscientes del daño que hacen. La psiquiatría social habla de captología, los espectadores no tienen en realidad libertad para elegir lo que quieren ver, sino que son los medios los que escogen por nosotros, afectando a todo el imaginario colectivo, y es algo realmente escalofriante”