Iniciativa del consistorio

Los derechos culturales de los barceloneses: el 'boom' de los clubs de lectura de las bibliotecas

  • La pandemia ha expandido la "actividad estrella" de las bibliotecas municipales al ámbito digital

Club de lectura en la biblioteca Francesca Bonnemaison de Barcelona, en una imagen de archivo.

Club de lectura en la biblioteca Francesca Bonnemaison de Barcelona, en una imagen de archivo. / FRANCESC CASALS

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Anna Abella
Anna Abella

Periodista cultural

Especialista en arte y libros, en particular en novela negra, cómic y memoria histórica

Escribe desde Barcelona

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Hace poco más de un año, en marzo de 2020, las bibliotecas de Barcelona celebraban que habían superado el millón de usuarios inscritos, una cifra que implica que el 60% de la población dispone de carnet de socio. Estos espacios -40 centros forman la red municipal, un tejido que ha crecido en un 60% desde 2001- son uno de los puntos del plan de derechos culturales presentado este miércoles por el ayuntamiento de la capital catalana. Las bibliotecas son las que mejor encajan en la filosofía de "impulsar el derecho a la lectura, al conocimiento, al acceso a la información y al uso de tecnologías", a la vez que se convierten en punta de lanza para "la promoción de la cohesión social y del desarrollo de las personas en igualdad de oportunidades".

En número de préstamos, en 2019 se superaron los 3.400.000 (en 2020, "con la pandemia, hubo un incremento exponencial de accesos digitales, que se ha mantenido”, apunta Ferran Burguillos, gerente del Consorci de Biblioteques de Barcelona), y 99.000 personas asistieron a actividades culturales. Uno de los ejes en los que seguirán trabajando, señala, "es entender la biblioteca como un espacio de fomento de valores democráticos y de intercambio cultural de la comunidad".

La actividad estrella

Pero una de las bazas con que cuentan las bibliotecas para promover la socialización y el hábito de leer, además de “ofrecer un espacio relacional que ayuda a la cohesión social", son los clubs de lectura. Es "la actividad estrella", afirma Burguillos. 2019 cerró con 194 activos (41 de ellos, infantiles), cifras que se mantienen hoy, que ofrecieron 1.584 sesiones de lectura y congregaron a 19.622 asistentes. 

Según su coordinador, César Moreno, el confinamiento trasladó en 2020 la experiencia participativa de los clubs de lectura al ámbito digital. "Funcionaron más que nunca como un espacio relacional que puso en contacto a gente que estaba aislada en sus casas. Buena parte de los clubs de lectura presenciales se pasaron a hacer virtualmente por videoconferencia con los libros que ya estaban físicamente en préstamo, y algunos continuaron luego con obras en formato digital. En septiembre, algunos clubs volvieron a la presencialidad y otros se mantuvieron virtualmente, pero ya con libros físicos".

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Nueva fórmula virtual

La novedad, añade Moreno, fue una nueva fórmula de clubs de lectura virtual, donde el libro es siempre de descarga digital y que en un año han congregado una comunidad de casi 1.200 lectores de todas las edades, el 73% de ellos, mujeres, que han comentado 91 títulos. "Al no estar marcada por la presencialidad, esta línea permite llegar geográficamente más allá de Catalunya. Además, nos ha permitido que en muchos casos los conductores sean los propios autores de los libros o sus editores". El sistema funciona a través de una aplicación de mensajería instantánea, Tellfy. "El conductor invita a comentar libros durante cuatro semanas, aportando contenidos más allá de la obra, ampliando el debate, y el propio lector también participa con sus aportaciones. Al final se celebra una videoconferencia. La idea es darles continuidad con otras fórmulas, como talleres de lectura o clubes de escritura virtual, haciendo del lector cada vez una parte más activa”.