Rock, flamenco y psicodelia

Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, el poder de la ‘kinkidelia’

El grupo sevillano, forofo del cine quinqui, muestra su segundo álbum, ‘Hilo negro’, en el teatro Coliseum, al tiempo que anuncia la banda sonora de ‘Las leyes de la frontera’, de Daniel Monzón

Imagen promocional de Derby Motoreta’s Burrito Kachimba.

Imagen promocional de Derby Motoreta’s Burrito Kachimba.

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Sevilla, un día de verano de 2017 a primera hora de la tarde: el sol cayendo a plomo y propiciando ilusiones ópticas. “Caminabas y el asfalto se movía, y todo era psicodelia”, rememora el guitarrista José Scott, más conocido como Gringo. De esa percepción alterada de la realidad nació Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, un grupo que, como ilustra la portada de su segundo álbum, ‘Hilo negro’, de Cristina Daura, procede a “echar a un caldero en ebullición” todas sus ideas musicales, sin limitaciones, invocando al hard rock, al flamenco y a la experimentación ácida, para que “se cuezan a fuego lento”.

Su debut, hace dos años, sorprendió con ese cruce de guitarras áridas, con sintonía ‘stoner’, y giros andalusíes, ¿un eslabón perdido entre Black Sabbath y Javier Ruibal? “Totalmente”, concede Gringo. “En nuestro olimpo está a la misma altura Pink Floyd que Smash, Bob Dylan que Kiko Veneno”, añade el guitarrista, fan del “sonido de duro y primigenio, con el pedal ‘fuzz’ a tope”. Ascendientes clásicos, “espoleados” por grupos contemporáneos “como King Gizzard & The Lizard Wizard, Tame Impala o Pond”, porque los Motoreta no quieren ser un grupo de ‘revival’ y matizan su ubicación en una hipotética estela del rock andaluz de los 70: son fans de Triana, Smash y compañía, pero una de sus primeras decisiones fue “no tratar de imitar sonidos anteriores”.

Ni en broma, ni demasiado en serio

Por eso, y porque las etiquetas, si las pones tú y no los demás, siempre es mucho mejor, acuñaron la noción de ‘kinkidelia’, nacida de unas primeras grabaciones “con el móvil”, de sonido “muy gamberro y muy quinqui”, recuerda Gringo. “Nos pareció divertido salir ya con nuestra propia etiqueta, para evitar que la nota de prensa nos presentara como ‘los herederos de Triana’ o algo parecido”. La marca ‘kinkidelia’, con k, les permite “ser más libres todavía” y marcar sus pautas, además de formalizar su simpatía por el secular universo del extrarradio. “No venimos de barrios pijos, aunque tampoco hemos sido nunca delincuentes”, aclara Gringo. Pero la marca incide en su deseo de hacer de Derby Motoreta’s “un grupo que no sea ni de broma ni excesivamente serio”.

Una canción levantisca, ‘Porselana teeth’, condensa su filosofía ‘kinki’, no exenta de un fondo de crítica social. “Habla de gente que al final tenía que ingeniárselas para comer cada día. Los señalados son siempre los mismos, y los que roban de verdad van con traje-chaqueta y salen de rositas”, observa Gringo. Ese imaginario envuelve la nueva película de Daniel Monzón, ‘Las leyes de la frontera’, basada en la novela de Javier Cercas, de la que Derby Motoreta’s ha firmado la banda sonora. Cinta que prevé estrenarse el 8 de octubre, ambientada en la Girona de 1978.

Películas de protesta

El encargo les va que ni pintado: el grupo ya homenajeó el clásico ‘Navajeros’ (1980), de Eloy de la Iglesia, en el video de ‘El salto del gitano’, tema del primer álbum, y se pirra por esa clase de cine, que “quizá no era el más elaborado técnicamente, porque algunos actores eran quinquis reales, pero al final era películas de protesta, sobre realidades jodidas”, considera Gringo. “No es que quisieran hacer lo que hacían, sino que tenían que hacerlo”.

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El ‘hilo negro’ del título del álbum, tomado del último verso de la canción ‘Gitana’, alude a su modo de construir la música, “tirando de un hilillo con mucho cariño hasta que poco a poco la canción aparece sola”. En comparación con el primer disco, creen haber “reafirmado” su sonido “subiendo un escaloncito”.

No se les ve solos en esa escena andaluza donde brotan los grupos que miran a las raíces desde una posición aventurera o lisérgica. “En algún grupo en el que estuve tenían prohibido tocar flamenco en el local, pero ahora gente como Califato ¾, Vera Fauna, incluso Santi Bronquio, combinan su folclore con la herencia anglosajona”, señala Gringo, que anuncia un ‘supershow’ para el concierto que el grupo ofrecerá este jueves en las Nits del Coliseum. “El directo es la catarsis de todo. La idea es convertir la sala en una nave espacial, que la gente se siente y a despegar: tres, dos, uno…”