Subvención para un sector muy castigado

El Ayuntamiento de Barcelona inyecta 500.000 euros a la música en directo

La línea de ayudas a los promotores contempla que se pueda organizar un centenar de conciertos este verano en los espacios de la Anella Olímpica y el Fòrum, aumentando los aforos hasta los 3.000 asistentes

Concierto de Love of Lesbian en el Palau Sant Jordi.

Concierto de Love of Lesbian en el Palau Sant Jordi. / FERRAN SENDRA

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El horizonte de un verano que represente un paso adelante respecto a las severas limitaciones de 2020 coge más fuerza con la entrada en escena del Ayuntamiento de Barcelona, que pone en marcha una línea de ayudas directas a los promotores para que puedan organizar conciertos en condiciones más ventajosas en dos grandes espacios, la Anella Olímpica y el Fòrum. Un total de 500.000 euros que comportarán una rebaja del 40% de los costes estructurales en recintos como el Estadi Olímpic, el Palau Sant Jordi o el Auditori del Fòrum.

Así lo anuncia el consistorio, deseoso, apunta el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, de “ayudar a la ciudad a despertar” tras el frenazo pandémico y de facilitar “que todo el mundo en el sector musical tenga trabajo este verano”. La línea de subvenciones se dirige “a los promotores de todos los tamaños que operan en Barcelona” y su propósito es impulsar un cambio de tendencia: “la cultura está formando parte de la resistencia, y ahora queremos que forme parte de la reactivación”. El Ayuntamiento estima que podrá ayudar a celebrar un centenar de conciertos en estos espacios gestionados por la empresa Barcelona de Serveis Municipals, S. A. entre el 20 de mayo y el 30 de septiembre.

Aforos al alza

Los protocolos de cada concierto estarán, llegado el momento, sujetos a la autoridad sanitaria, el Procicat, en función de la evolución de la pandemia, pero el consistorio trabaja para “alcanzar aforos de 2.000 y 3.000 personas”, apunta Xavier Marcé, concejal de Turismo e Industrias Creativas. Un umbral que rompe el techo del millar de asistentes mantenido a lo largo del último año, con la única excepción del concierto-test clínico para 5.000 personas (sometidas previamente a un test de antígenos) que Love of Lesbian ofreció el mes pasado en el Sant Jordi. Al respecto de este evento con cobertura del hospital Germans Trias i Pujol, Jaume Collboni anuncia “resultados positivos” que se harán públicos la semana que viene.

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La industria de la música en directo se “felicita” ante esta iniciativa destinada a que “las empresas puedan ponerse en marcha para buscar el camino de retorno a la normalidad”, apunta Tito Ramoneda, vicepresidente de la Asociación de Promotores Musicales (APM) y presidente de The Project, que valora el ejemplo de “convivencia del sector público y privado” y entiende la iniciativa como “un reconocimiento de que más allá del hecho cultural, este sector representa una potente actividad económica”.

Ramoneda sitúa “más allá de la lógica” la propuesta planteada esta semana por el Ministerio de Sanidad, según la cual los aforos de los conciertos de este verano, en el mejor de los casos, se limitarían a 1.000 personas (aire libre) y 300 (interior), y los vinculó a “los procesos electorales” de estos días y a la corrida de toros para 6.000 asistentes anunciada en Madrid para el 2 de mayo. “Si algo han demostrado los promotores es que la cultura es segura y que sabemos cuidar a los espectadores”, concluye el vicepresidente de la APM.