Despegue después de ‘OT’

Anne Lukin: “Todo el mundo puede componer una canción si tiene algo que contar”

La cantante navarra se estrena como autora pop con el álbum ‘Al día siguiente’, producido por Ricky Falkner, que presenta este jueves en el CAT

Anna Lukin, en Barcelona.

Anna Lukin, en Barcelona. / Ricard Cugat

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Anne Lukin se veía de pequeña como “la rarilla, la que leía muchísimo, vestía como una abuelilla y escuchaba música distinta a la que escuchaba el resto de la clase”, pero sus padres le inculcaron un principio que le ha quedado grabado para siempre: “ser diferente es de valientes”. Frase integrada ahora en las estrofas de ‘Cariño’, una de las canciones de su primer álbum, ‘Al día siguiente’, elaborado tras su paso por ‘OT 2020’, que presenta este jueves en el Centre Artesà Tradicionàrius (CAT).

Un disco producido por Ricky Falkner (Love of Lesbian y un largo etcétera) que la presenta como cantante y compositora de temas pop esbeltos, propensos al giro emocional (‘Quién eres’, el nuevo sencillo) y al estribillo desenfadado (‘Mañana es viernes’) y con sutil barniz country aportado por el pedal steel del virtuoso David Soler. Pero, con 19 años, ¿no le correspondería a Lukin retar a los ‘boomers’ con un deslenguado disco de trap? “Para nada, no, no…”, despeja ella. “No he hecho un disco pensando en lo que se supone que gusta a la gente de mi edad. El gusto musical no tiene nada que ver una generación. La mía no me atrevería a encasillarla en un estilo: mis amigas escuchan de todo”.

Como en un cuento

Adiestrada de cría en el violín, el violoncelo y el canto coral, y más tarde en el ukelele (antes que Billie Eilish), su bagaje musical va de la música clásica a Adele, con cierta querencia por el pop de los 60 y 70. “Si ves mi ‘playlist’, parece que tenga un trastorno de personalidad”, ríe. Fuentes de alimentación de un álbum cuyo título apunta a la línea de horizonte. “Se refiere a cuando te cuentan un cuento y cae aquella frase de ‘al día siguiente…’”, ilustra ella. “Alude a la esperanza, porque, para mí, la música es eso, algo que se va a quedar pase lo que pase”.

Estamos también en su ‘día siguiente’ de ‘OT’, en el momento en que “decides qué hacer con ese sueño”. Si ya en su día le costó presentarse al casting que el ‘talent show’ organizó en Bilbao (“lo hice por mis amigas, que insistieron mucho”), menos se imaginaba que algún día se vería componiendo canciones. “OT me obligó a darme cuenta de que sabía componer”, reflexiona ahora. “Hasta hace solo un año ni me había pasado por la cabeza. Lo veía como algo para lo que hacía falta muchos conocimientos de música”. Percepción que ha cambiado de arriba abajo. “Ahora creo que todo el mundo puede componer una canción mientras tenga algo que contar”.

Dueto en euskera

Le gusta cuando le dicen que sus canciones son como fragmentos de una biografía, porque en ellas se ha dedicado a contar las cosas que le han pasado este año, desde la incertidumbre ante el salto al vacío a la pérdida de control de la agenda, engullida por el monstruo de la promoción (“ahora ya no sé ni en qué día vivo / y aunque lo supiera me daría igual”, canta en ‘Mañana es viernes’). En ‘Lisboa’, canta en euskera, a dúo con Gorka Urbirzu (ex-Berri Txarrak), lengua que ya coló el año pasado en OT, lanzando en ambos casos un mensaje a favor de “la pluralidad cultural y lingüística”, subraya. “El euskera me ha acompañado toda mi vida y quería que estuviera presente también en mi música”. Canción esta compuesta a medias con Urbizu, como las que comparte con Alberto Jiménez (Miss Cafeína) y Zahara.

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Dice no haber sido nunca “fan acérrima” de nadie, y por eso le cuesta entender, asegura, que lo suyo genere adhesiones intensas. “Quién me lo hubiera dicho hace un año”, suspira. Pero las cartas están echadas: Anne Lukin vive ahora en Barcelona, estudia en el Taller de Músics, ha aprendido que como figura pública “vas a ser juzgada hagas lo que hagas”, y tiene cita este jueves en el CAT, donde actuará con su banda de tres músicos de altos vuelos (Xavi Molero, Víctor Valiente y Juliane Heinemann). “Es como volver a aprender a vivir”.