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10 borracheras de película previas a 'Otra ronda'

  • El nuevo filme del danés Thomas Vinterberg da la vuelta a cómo tratar el alcoholismo, un tema que ha generado una extensa filmografía

Nicolas Cage, en una imagen de ’Leaving Las Vegas’.

Nicolas Cage, en una imagen de ’Leaving Las Vegas’.

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'Otra ronda', la película que se estrena este viernes del danés Thomas Vinterberg con uno de sus actores habituales, el polifacético Madds Mikkelsen, le da la vuelta por completo a todas las cintas que han tratado el alcoholismo. La bebida es aquí un experimento, el emprendido por cuatro profesores de instituto que quieren demostrar cómo pueden mejorar en su vida personal y profesional manteniendo la misma tasa diaria de alcohol en sus cuerpos. Bajo estas líneas, 10 películas que han abordado el tema.

'Días sin huella' (1945)

En 1945, cuando se estrenó 'Días sin huella', el público estadounidense requería por igual de filmes distendidos y de películas severas, socialmente comprometidas, para superar los estragos de la contienda mundial. Así que no es de extrañar que la cinta de Billy Wilder tuviera una considerable resonancia, ganando el Oscar a mejor filme, director, actor y guion adaptado. Pese a algunas salidas de tono tremendistas en la visualización de los 'delirium tremens' de su protagonista, sobriamente encarnado, y no es irónico, por Ray Milland, la película fue uno de los primeros intentos serios de tratar el tema del alcoholismo sin falsa moralina.

'El ángel borracho' (1948)

El tándem formado por el director Akira Kurosawa y el actor Toshiro Mifune brillaría especialmente en esta historia de posguerra centrada en la relación entre un médico alcoholizado, que intenta olvidar con la bebida sus reiterados fracasos, y un enfermo de tuberculosis. Notorios fueron los problemas de Kurosawa con el alcohol.

'Días de vino y rosas' (1962)

Blake Edwards, el realizador de comedias lúdicas como 'La pantera rosa' y 'El guateque', tenía una gran habilidad para convertir las historias más dramáticas en elegantes estilizaciones. Ocurrió con 'Desayuno con diamantes' y, un año después de esta, con 'Días de vino y rosas', en la que Jack Lemmon y Lee Remick interpretaron a una pareja autodestruida por el alcohol. Es bastante dura, sin coartadas sentimentales a las que agarrarse, pero con un tema de Henry Mancini convertido en estándar sensual de toda una época.

'El fuego fatuo' (1963)

Austero y seco relato, de angulosas aristas nihilistas, en el que Maurice Ronet compone la figura de un burgués francés que está a punto de concluir su cura de desintoxicación en una clínica privada. En este notable filme de Louis Malle, el alcoholismo lleva a una extrema lucidez: el protagonista, antes de exponerse a una existencia que ya no podrá ser jamás la que llevó antaño, visita a las mujeres y hombres que han jugado un papel importante en su vida antes de suicidarse, dejando, en todos, una mancha indeleble.

'Maridos' (1971)

No es una película sobre el consumo de whisky y otros licores, sino un filme en el que sus tres protagonistas masculinos, los maridos a la deriva del título (John Cassavetes, Peter Falk y Ben Gazzara), están casi permanentemente ebrios (los personajes y los actores que los incorporan). La secuencia en un tugurio nocturno, en el que el contenido de las botellas y vasos baja considerablemente entre planos mientras los protagonistas intiman con los clientes habituales del lugar, es casi un documento naturalista de una noche épica de borrachera seguida de una resaca monumental.

'Providence' (1977)

Un fascinante juego entre realidad e imaginación servido por el cineasta Alain Resnais y el dramaturgo David Mercer. Uno de sus personajes centrales, el novelista interpretado por John Gielgud, pasa una larga noche escribiendo y bebiendo, fantaseando con personajes desbordantes mientras se pimpla unas cuantas botellas. Sus delirios etílicos y creativos modifican constantemente la función de los seres ideados por su febril imaginación.

'El borracho' (1987) y 'Factótum' (2005)

No puede hablarse de cine y alcohol y pasar por alto estas dos adaptaciones de relatos de Charles Bukowski, la pluma más etílica de la literatura 'underground'. 'El borracho' es un proyecto muy personal de su director, Barbet Schroeder, que pasó horas y horas con el escritor y logró que firmara este guion autobiográfico sobre borracheras y peleas de bar, protagonizado por un desencajado Mickey Rourke. 'Factotum', del noruego Bernt Hammer, adapta la novela homónima de Bukowski, con su álter ego Chinaski (encarnado por Matt Dillon), fracasando como escritor y trabajando en mil cometidos para pagar su adicción.

'La leyenda del santo bebedor' (1988)

Será recordado como el replicante de 'Blade runner', pero Rutger Hauer logró una de sus más meritorias actuaciones en esta adaptación de la novela de Joseph Roth. En la extraordinaria película de Ermanno Olmi, mitad fábula mitad fantasía, Hauer da vida a un vagabundo de los arrabales de París que, en el estado de duermevela provocado por la ingesta de vino barato, debe utilizar los 200 francos que alguien le ha dado para realizar una ofrenda a la imagen de una santa.

'Leaving Las Vegas' (1995)

¿Sensacionalismo alrededor de una botella o relato escéptico con el alcohol como forma de suicidio? El filme de Mike Figgis puede interpretarse de uno u otro modo: el personaje de Nicolas Cage sufre un importante revés en Hollywood, donde trabaja como guionista, y decide irse a Las Vegas para, literalmente, beber hasta morir. Un descenso asumido a los infiernos al que le falta algo de contención y le sobra el exceso como vacua provocación.

'28 días' (2000)

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Sandra Bullock no es la actriz más creíble del mundo para interpretar a una mujer alcoholizada obligada a rehabilitarse, pero el argumento tampoco acompaña: tras provocar un accidente de coche en estado de embriaguez, la protagonista acepta someterse a una cura de desintoxicación de 28 días si no quiere ir a la cárcel. No cabe duda de que lo conseguirá.

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