Festivals per la Cultura Segura

Guía del concierto masivo de Love of Lesbian en Barcelona

  • El Palau Sant Jordi acoge este sábado a 5.000 espectadores, sin distancia social y divididos en tres zonas, que deberán pasar un test de antígenos previo y llevar mascarilla

  • Es una prueba pionera impulsada por varios actores del sector de la música en vivo

Santi Balmes, en el recital de Love of Lesbian.

Santi Balmes, en el recital de Love of Lesbian. / FERRAN SENDRA

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Los grandes conciertos se ponen a prueba este sábado en Barcelona. El Palau Sant Jordi acogerá un concierto del grupo barcelonés Love of Lesbian con un aforo y condiciones inéditas en fechas pandémicas. Un total de 5.000 personas se concentrarán en el recinto, sin distancia de seguridad y divididos en tres zonas. Todas ellas deberán llevar mascarilla y haber pasado un test de antígenos con resultado negativo el mismo día, hecho en diferentes puntos habilitados por los organizadores. Todo el mundo, tanto el público como los trabajadores o los invitados, deberá haber pasado un test para entrar al Sant Jordi.

Este concierto masivo -en el marco de la pandemia- es una iniciativa del sector de la música en directo, unido en busca de un protocolo, para sentar unas bases sobre las que poder trabajar en un futuro. Una prueba pionera en Europa que cuenta con el precedente del estudio clínico hecho en la sala Apolo el pasado diciembre, que, con condiciones parecidas, celebró un concierto con 463 personas. Concluyó sin asistentes al evento infectados de covid-19.

Así, promotoras, festivales y varias asociaciones del sector, con apoyo de instituciones públicas y sanitarias, se han unido para una prueba más ambiciosa bajo el nombre Festivals per la Cultura Segura. Es, como dijo el jueves a este diario el codirector del Sónar, Ricard Robles, "un primer paso para definir modelos que se deben perfeccionar. Debemos hacer la experiencia lo más fluida y natural posible. No nos podemos conformar con fórmulas tan complejas y de costes tan enormes". Y es que el presupuesto del concierto asciende a unos 200.000 euros. En la presentación del evento se detalló que entre 80.000 y 90.000 se recuperarán con la venta de las entradas. Lo que falta lo asumen los promotores de la iniciativa contando con el apoyo de las administraciones y patrocinadores.

A continuación, algunas de las preguntas y respuestas imprescindibles:

¿Quién asiste?

Las entradas se pusieron a la venta el viernes 5 de marzo y se agotaron en pocas horas (se podían comprar cuatro por persona). El precio: entre 23 y 28 euros, con el test de antígenos y una mascarilla FFP2 incluidos. Pueden asistir al evento personas entre 18 y 65 años, sin ninguna otra condición. Para acceder se debe cumplir una serie de requisitos: el test negativo, tener la app del concierto descargada (que generará el código QR de la entrada) y dar menos de 37,5 en el control de temperatura previo a entrar. Se pedirá el DNI para validar los boletos, que son nominales. Además, si durante los 10 días previos se ha tenido contacto con un positivo, no se puede entrar al recinto (y se devolverá el importe).

¿Cómo se harán los tests?

La organización ha facilitado tres puntos para realizar los tests en Barcelona: Luz de Gas, Apolo y Razzmatazz. Se hacen el mismo día del concierto, desde las 8 de la mañana a las 4 de la tarde, por un equipo médico especializado. Los poseedores de entradas y todo el personal que participa en el evento han tenido que reservar a través de internet una hora (en franjas de 15 minutos) y recinto determinado para controlar que no haya aglomeraciones. Si no se pasa el test no se puede acceder al concierto y tampoco hay devolución del precio de la entrada.

¿Qué medidas habrá?

Las 5.000 personas estarán divididas en tres sectores, con 1.800 espectadores cada uno. Estará protocolarizada la entrada y la salida a los espacios para evitar colas, así como para ir al baño o al bar. No se podrá cambiar de zona, cada entrada tiene una asignada. Además, es obligatorio el uso de mascarilla FFP2, que facilita la organización. Otra de las medidas preventivas en las que se insistió en la presentación del evento fue la ventilación de la sala, "endurecida y con garantías", dijo Josep Maria Llibre (Hospital Germans Trias), de modo que “la calidad del aire permita estar incluso más seguro dentro del Palau Sant Jordi que fuera".

¿Cómo funciona el servicio de bar?

Cada una de las tres zonas de público tiene su propia barra de bar. Un área delimitada y controlada en la que se podrá comprar y en la que se permitirá quitarse la mascarilla para consumir. Tan solo en esa zona, en la pista no se podrá beber.

¿Hay control posterior?

No habrá una segunda tanda de tests después del concierto. Lo que prevé la organización es un control posterior cruzando los datos de los asistentes al evento con el sistema de salud pública.

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Y después, ¿qué?

Los dos grandes festivales de Barcelona, Primavera Sound y Sónar, ya han cancelado sus ediciones de 2021. El Cruïlla, por su parte, mantiene el festival confiando en la creación de "burbujas sanitarias". Por eso su director, Jordi Herreruela, considera "decisivo" el concierto de este sábado. "Si se confirma que crear burbujas es una opción válida, garantiza su celebración", afirma a este diario. Y añade: "Estamos haciendo el camino para que haya una validación legal o administrativa". Herreruela confía en que, además, en julio, cuando se celebra el Cruïlla, habrá mucha más gente vacunada y que eso, junto con la evolución de los tests de antígenos, podría abrir las puertas a "trabajar con modelos mixtos". "El modelo final de cara al verano no lo tendremos definido hasta pocas semanas antes", sentencia.