Visita insólita de un artista internacional

Ian Siegal: “Es nuestra primera oportunidad de tocar en un año, y vamos a aprovecharla”

El cantante y guitarrista británico vuela desde Amsterdam con sus tres músicos, sometiéndose cada uno a cuatro tests, para abrir el festival Blues & Ritmes, de Badalona

El cantante y guitarrista británico Ian Siegal, este jueves en Barcelona

El cantante y guitarrista británico Ian Siegal, este jueves en Barcelona / Xavier González

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Ian Siegal respiraba hondo, este jueves por la tarde en Barcelona. “No me llegué a creer que estaría aquí hasta que he pisado la ciudad”, cuenta con buen humor tras salir de hacerse un PCR de bienvenida, que releva el que formalizó antes de salir de Amsterdam, la ciudad en la que vive desde hace seis años. Y dado que regresa el sábado, deberá someterse a otro test, reforzado por uno de antígenos pocas horas antes de tomar el vuelo de vuelta. Total, cuatro pruebas para él y para sus tres músicos, con lo que comporta en términos de tiempo, molestias y dinero. “Pero lo hacemos encantados porque lo que queremos es tocar”, deja claro el cantante y guitarrista británico.

Siegal y los suyos abren este viernes, en el teatro Zorrilla, de Badalona, un festival Blues & Ritmes salvado heroicamente tras el sabotaje vírico de la pasada edición. Las giras internacionales no existen por ahora y ellos se han brindado a viajar punto a punto. Sobran las razones. “Es la primera oportunidad que tenemos de tocar juntos en un año y vamos a aprovecharla. Estamos muy agradecidos al festival por dárnosla”, señala el cantante y guitarrista. “Esto va más allá de ganar dinero. Si estás en el mundo del blues, ya sabes que muy rico no te harás. Esto sale del corazón, del alma”.

Little Richard como principio

El blues está presente en su estilo de cantautor ‘roots’, si bien Siegal se considera “ecléctico” porque su rango de influencias abarca “el country, el soul, el r’n’b o el folk”, y sus canciones, en particular las de su último álbum, ‘All the rage’ (2018), esquivan a menudo las canónicas progresiones armónicas del género. Cuando era un adolescente, mientras sus padres escuchaban a los Beatles y a los Stones, él fue más atrás en el tiempo y se deleitó con pioneros afroamericanos de ascendiente diverso, como Little Richard (“seguramente, mi mayor influencia”), Muddy Waters, Howlin’ Wolf y James Brown. “Nunca escuche a los músicos ingleses como John Mayall o Eric Clapton”.

Británico con gustos estadounidenses y residencia holandesa, se reconoce como “un británico europeo” y confiesa sentirse en la actualidad “poco conectado con el Reino Unido”, fatigado incluso de hablar del Brexit. Ya de crío, en su localidad natal, la sureña Portsmouth, le llamaba la atención el ferry de Bilbao. “Ciudad que se convertiría en una de mis favoritas de España”.

Más allá de los géneros canónicos, Siegal dice trabajar a partir del sentimiento, al que añade la experiencia personal, “tratando de hacerlo algo nuevo con todo ello”. La clave es “crear algo tuyo”, remarca. “No trates de ser Muddy Waters, ni B. B. King. Expresa tu propio sentimiento, con respeto a la historia, pero a tu manera”.

Más cabezas de cartel negros

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Siegal planea un disco acústico en solitario, si bien ahora “todo está parado a la espera de cómo evolucione el virus”. Material del que hablar en sus canciones no le falta: ahí le llama la atención “la concienciación creciente en torno a temas como la discriminación racial”. En el mismo entorno del blues, apunta. “Los promotores se excusan diciendo que no hay artistas negros para ser cabezas de cartel, pero yo ahora mismo podría nombrar a 30 de un tirón, empezando por Joe Louis Walker, Robert Cray o Buddy Guy, y siguiendo por Billy Boy Arnold, Billy Branch…”, razona Siegal. “¿Por qué no los contratan a ellos? Eso debe cambiar, y es inspirador ver cómo cada vez hay más debate en torno a eso”.

Se muestra escéptico respecto a la reactivación de la música en directo a gran escala (“nadie puede tener una fe robusta al respecto”) y, por lo que pueda pasar, maquina cambios vitales: se ve instalándose en la isla caribeña de Curaçao y abriendo allí su club de blues. ¿Cómo el Buddy Guy’s Legends, de Chicago? “Exacto, ¡aunque bastante más pequeño!”, ríe. “Pero voy a cumplir 50 años y es el momento de un cambio. Crucemos los dedos y esperemos que superemos esta situación, pero me gusta tener un plan B”.