LO QUE NO SABÍAS DE...

'Nuevo orden': las anécdotas de la revolución

  • Participaron más de 3.000 figurantes y, en la escena de la boda, muchos tuvieron que traer los vestidos

  • Los actores que hacía de militares tenían prohibido acercarse y hablar a los que interpretaban a los presos

  • Todos los destrozos que se muestran fueron recreados sin necesidad de efectos digitales

El director Michel Franco (izquierda), durante el rodaje de la película.

El director Michel Franco (izquierda), durante el rodaje de la película. / A CONTRACORRIENTE FILMS

9
Se lee en minutos
Eduardo de Vicente
Eduardo de Vicente

Periodista

ver +

Esta semana llega a nuestras pantallas una de las películas más contundentes de los últimos años. Se trata de la mexicana Nuevo orden, el nuevo trabajo del realizador Michel Franco, autor de Las hijas de Abril, que protagonizó Emma Suárez. El filme tiene como protagonistas a Naian González Norvind (Leona), Diego Boneta (Terminator: destino oscuro) o Mónica del Carmen (Babel), entre otros. La narración se abre con los preparativos de una boda de la alta sociedad que está a punto de celebrarse. Los invitados van llegando y dando sobres con dinero a los novios. En la mansión aparece un antiguo empleado que viene a pedirles 200.000 pesos para operar a su mujer, gravemente enferma. La novia, Marián, vestida de rojo es la única que atiende a su súplica y deja la casa para coger el coche y ayudarle. En el exterior hay unas protestas y unos manifestantes consiguen entrar en el recinto. Es el principio de la revolución, que tendrá unas consecuencias inesperadas.

Es un filme brutal, con abundancia de escenas violentas y sangre que no dejará a nadie indiferente. Incluso la crítica especializada ha tenido opiniones totalmente opuestas. Eso no quita que haya obtenido múltiples galardones como el Premio del Jurado en el Festival de Venecia o la mejor película latinoamericana en los Forqué. Por su contenido político y social ha sido comparada con Parásitos, con la que guarda algunas similitudes. Un rodaje tan complejo, con tantos figurantes y secuencias peligrosas, pese a su reducido presupuesto estuvo plagado de anécdotas que nos relata el director, Michel Franco. 

La aparición del cuadro que abre la película tiene una curiosa historia.

/ A CONTRACORRIENTE FILMS

-Destrozando una obra de arte. “El cuadro que aparece al inicio del filme es de un amigo, Omar. Yo no tenía planeado incluir ninguna pintura, fue una casualidad. Me invitó a cenar a su casa y, de camino, una persona que tenía una posición clave en la producción me dijo que pospusiera el rodaje hasta que consiguiera el doble del dinero que teníamos. Me decía que si, al día siguiente a mediodía, no lo aplazaba iba a abandonarlo. Era como la voz de la cordura. Entré en la casa y la cabeza me estaba explotando. Mi amigo me llevó a su estudio y me dio una copa de vino para relajarme y me dijo que, mientras, viera sus nuevas obras. Yo no podía dejar de hablar de mis problemas y, entonces, vi el cuadro y le dije que quería abrir la película con él, lo que le encantó. Cuando le dije que luego quería destruirlo ya no le hizo tanta gracia. Al final se lo expliqué, lo que rompimos era una reproducción y el propio Omar sale en el filme, es el que le entrega el primer sobre de dinero a la novia”.

-Una casa de lujo vacía. “La mansión donde va a celebrarse la boda es real, no hay ningún decorado. Es una casa que habían acabado de construir y la iban a vender. Nunca había vivido allí nadie. Se lo propusimos al propietario que no sabía en lo que se estaba metiendo… Al final tuvimos que reparar todo lo que destrozamos durante el rodaje porque pasó de todo”.

Aproximadamente la mitad de los figurantes en la boda tuvieron que traerse el vestuario de casa.

/ A CONTRACORRIENTE FILMS

-Departamento de autovestuario. “No teníamos mucho dinero y la responsable de vestuario usó mucho de lo que tenía en su bodega pero, aún así, no fue suficiente y les pedí a mis amigos que trajeran su propio vestuario de casa. Prácticamente la mitad fue ropa de los propios extras. En la escena salía el actor Diego Boneta, que es muy popular en México tras haber protagonizado una serie sobre el cantante Luis Miguel. Es una estrella y muchos se apuntaron a la película para verlo”.

-Cómo manejar a un ejército de figurantes. “Contábamos con unos 3.000 figurantes que, en su mayoría, eran amigos o amigos de amigos. Muchos de ellos tenían curiosidad por estar en un set, pero no se imaginaban que era un compromiso para estar allí trabajando cinco días. Y yo no tenía experiencia de trabajar con tanta gente. Mi asistente de dirección me dijo que él se ocuparía de ellos y que yo me centrara en los actores. Pero esa dinámica no funcionó y quise dirigirlos personalmente, algo que no suele suceder. Los saludaba, les daba los buenos días, les explicaba la escena para que imaginaran cómo sería, les pedía que no exageraran, que no hicieran ni de más ni de menos porque se podía echar a perder una toma si alguien no estaba concentrado y creo que, al final, no hay ni uno que esté mal. Se entregaron y fue muy grato trabajar con ellos. El problema suele ser que, en ocasiones, no los tratan bien o no les explican de qué va la escena”.

Muchos figurantes se apuntaron al rodaje atraídos por la posibilidad de conocer a Diego Boneta.

/ A CONTRACORRIENTE FILMS

-Diálogos que se escuchan pero no se ven. “Para mí el sonido siempre es muy importante pero, en este caso, es la mitad de la película. Era imprescindible para lograr una distopía con estas dimensiones. Es casi más importante que la imagen y tiene más poder para estimular la imaginación del espectador. Muchos de los diálogos en off estaban escritos e iban a suceder en cámara. Los actores se decepcionaban cuando lo descubrían pero, para mí, lo que sucede fuera de cuadro es igual o más importante”.

-La novia vestida de rojo. “Más allá de que simbolice el color de la sangre, el hecho de que la novia vista de rojo tiene que ver con la bandera de México. También quería escoger un color llamativo para que el espectador pudiera ubicarla siempre. Va mucho con la personalidad del personaje de Marián, que es muy rebelde. Es alguien muy especial capaz de irse de su propia boda. Imagino que, seguramente, hubo una discusión familiar por esta elección, pero ella es dueña de su propia vida”.

La novia viste de rojo para que el público la pueda ubicar rápidamente.

/ A CONTRACORRIENTE FILMS

-Un taller de interpretación. “Las escenas del campo de reclusión se rodaron en cinco días bastante duros. Hablé mucho con los actores para que entendieran que había violencia y desnudos. Para todos fue una especie de taller que disfrutaron y agradecieron. Nunca permití que se juntaran los que hacían de militares con los presos, los separé. Les dije que estaba prohibido que se mezclaran y hablaran para que no cogieran confianza en el trato entre ellos. Me comentaron que les supuso una experiencia vivencial alucinante, sigo en contacto con muchos de ellos y quieren que hagamos algo más”.

-Recreando los destrozos. “Todas las imágenes de calles o edificios destrozados eran reales, no utilizamos trucos de ordenador. Me gusta filmar de la manera más fiel posible a la realidad. Eso ayuda a los actores. Incluso los militares eran auténticos, en su mayoría estaban retirados y habían puesto negocios privados de seguridad, pero todos pasaron por el ejército y nos daban ideas, En las escenas donde hay violencia nos asesoraban ellos. Los dobles de acción lo hacen muy bien pero preferí no utilizarlos porque, a veces, buscan lucirse o hacer la coreografía. Tuvimos que buscar el equilibrio entre la seguridad y el realismo y, a veces, cruzamos un poco esa línea”.

Algunos transeúntes creyeron que los destrozos eran reales y lo difundieron.

/ A CONTRACORRIENTE FILMS

-Las interferencias de las autoridades. “Fue difícil rodar la escena de los cadáveres, tener a 200 personas tiradas en el suelo, niños incluidos, y pedirles que no se muevan o que tuerzan una mano. También tuvimos problemas con las autoridades locales. Íbamos a rodar cerca de una iglesia y teníamos todos los permisos, pero se asustaban cuando veían lo que estábamos haciendo y no nos querían dejar rodar argumentando que era Semana Santa. Tampoco les gustó que trajéramos camiones militares. Llevábamos allí desde las seis de la mañana y, a la una de la tarde, buscaban pretextos para que no filmáramos. Me dijeron que lo de los militares no les parecía bien, pero no me gusta perder el tiempo discutiendo y les propuse eliminarlos y tuve que añadirlos, posteriormente, en posproducción".

-Un rodaje viral. "Cuando rodamos los planos de la escena con la tienda de Louis Vuitton destrozada, el equipo de producción no puso carteles avisándolo. La gente que pasaba por allí veía muertos en las calles y la tienda arrasada y empezaron a colgar twitters difundiéndolo. Eso te da una muestra del pulso actual. A nadie le parecía extraño, con la mayor naturalidad admitían que todo estaba a punto de explotar, es increíble”.

-Caminando sobre la cuerda floja. “En las escenas de caos y violencia no hay ni una imagen de archivo, todas las filmamos en esas siete semanas. En general, todas están planeadas y controladas. El único problema surgió durante el rodaje del plano en el que Marián se asoma por la ventana y hay fuego en el exterior. Ese fuego no estaba planeado e insistí en el último momento en que lo necesitaba y todo mi equipo me quería complacer. Pero se salió un poco de control, estuvo a punto de llegar a los cables de electricidad. Por suerte, una asistente de producción lo vio y pudo solucionarlo a tiempo. Muchas veces estuvimos caminando sobre la cuerda floja, pero también hubo mucha entrega por parte de la gente. Pudo salir mal pero, afortunadamente, no fue así”.

Una de las escenas con fuego resultó más peligrosa de lo que parecía.

/ A CONTRACORRIENTE FILMS

-Los créditos con letras del revés. “Este guiño tiene que ver con que el orden es fallido, es un fracaso, pero también con el uso de la música de Shostakovich, 1905, una pieza que tiene toda una historia detrás. El compositor se rebeló escribiéndola y para Stalin significaba un elogio de la Revolución Rusa, pero para él y para la gente se refería a una matanza de ciudadanos húngaros de 1956. Por eso lo de voltear las letras se me ocurrió por el contexto ruso”.

Noticias relacionadas

-La comparación con 'Parásitos'. “Me halaga que se compare Nuevo orden con Parásitos. Boong Joon Ho es un maestro al que he seguido desde sus inicios con Memories of a murder o Mother, y lo he conocido en festivales como en Estocolmo, cuando presenté mi opera prima. Acepto la comparación, es interesante que la equiparen a una película reciente tan exitosa. A menudo también me han comparado con Michael Haneke y lo entiendo porque comprendo que la gente tiene que tener puntos de referencia”.

El filme habla de las luchas sociales entre ricos y pobres, como 'Parásitos'.

/ A CONTRACORRIENTE FILMS