Entrevista

Judit Neddermann: “No quiero dar la impresión de ser poco ambiciosa”

  • La cantautora lanza ‘Aire’, su cuarto álbum, con casi un año de retraso, brindando un cancionero oxigenante, de tacto acústico y con predominio del castellano, en contraste con el catalán que regía obras anteriores. Estreno multinacional para una voz desarrollada también en proyectos como The Gramophone Allstars y Coetus, o junto a Clara Peya

Judit Neddermann, fotografiada en Barcelona.

Judit Neddermann, fotografiada en Barcelona. / Ricard Cugat

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El 2020 iba a ser su año de mayor proyección, pero todo ha ido a cámara lenta.

Tenía muchas expectativas, y la pandemia ha sido una lección. He aprendido que las cosas no se pueden prever ni controlar. Pero no me espero un ‘boom’. Nunca lo he tenido ni lo deseo. A veces, los ‘booms’ bajan muy rápido.

Lo suyo va a un ritmo distinto de una Rosalía.

El de Rosalía es un ‘boom’ que puede durar décadas. Está muy alineada con lo que le está pasando, que es muy orgánico. De todas formas, lo mío, a cuanta más gente llegue, mejor. Me hace ilusión pensar que este disco pueda ser escuchado en Latinoamérica. Lo que hago es artesanal, acústico, íntimo, pero no quiero dar la impresión de ser poco ambiciosa. Sí lo soy. Trabajo mucho para crecer y no tener techo, y ver hasta dónde puedo llegar. No me conformo.

 

¿Enfocó este álbum de otro modo por tratarse de su debut en una multinacional (Universal)?

No, creo que es incluso menos comercial que otros discos que he hecho. A una multinacional le habría costado menos vender el anterior, ‘Nua’ (2018), que este, que es muy crudo y no es tan amable. Tiene luz, pero también momentos turbios.

 

Ha pasado de tener como cómplice a Pau Figueras a trabajar con su hermano pequeño, Arnau. ¿Cómo ha sido?

Pau me sugirió que trabajara con Arnau, porque es un genio y porque creía que podía llevarme a un lugar diferente. Es el tipo de mente que tiene, que te hace sacar lo mejor de ti. El disco no suena muy producido, y eso es un logro. Hay un vaciado que me ha hecho crecer mucho.

 

El álbum pasa por muchos estados anímicos.

En el proceso fue muy importante la sensación de conectar con una fuerza interna y sentirme empoderada. Es un disco con mucho agradecimiento, con un tema dedicado a mi madre (‘Jo et canto a tu’), o ‘Luna’, más mística y dirigida a la luna, que nos une a todas las mujeres del mundo, o ‘Baracoa’, sobre un lugar de Cuba en el que me sentí muy tranquila e inspirada.

 

En ‘Canta’ mezcla castellano, catalán y portugués, aunque ‘cantar’ se dice igual en las tres lenguas. Entenderse, ¿es una cuestión de voluntad?

La lengua no puede ser una barrera, y menos para la música. Me daba vértigo sacar un disco con tantas canciones en castellano. Tengo un público muy estable aquí, acostumbrado a escucharme mayoritariamente en catalán, también en castellano y portugués, pero aquí la proporción se ha invertido. Esta canción es una petición: hago música y da igual en qué idioma la cante. Es triste que en Catalunya debamos estar pensando siempre en cómo sentará esto o aquello. Parece que si haces un disco en castellano tienes que dar más explicaciones que si lo haces en inglés o en portugués.

 El álbum transmite una emotividad tranquila, aromática y acogedora. ¿Una respuesta al ruido del mundo?

No es una reacción contra nada, y sí lo es, es sin querer. Sí que me reconozco en eso que dices. Desde hace un tiempo me he cerrado un poco porque siento que debo protegerme. Hay mucho ruido, que distrae mucho, y falta profundidad. Entras en Twitter y ves a todo el mundo atacándose, a ver quién es el más listo y el que destroza al otro con mayor habilidad.

 

En la segunda parte del disco hay un poco más de oscuridad, sobre todo en ‘Vicio’, la pieza más electrónica, con cadencia r’n’b y una actitud vocal airada: “no me interesa lo que dices”.

Esta canción es la que más me hace pensar. Creo que encaja en el disco, pero es de las que he escrito con más rabia, como enfadada. Me lleva a una Judit que no me gusta tanto. Me gusta estar tranquila y contenta, pero no siempre lo consigo. El enfado y la rabia no creo que sean caminos.

 

Se prevé que estrene el álbum el 27 de marzo en el Guitar BCN, con una banda de seis músicos.

¡El día que cumplo 30 años!

 

¿Comienza a sentirse una veterana o se ve como alguien que todavía está empezando?

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Estoy en medio. Abrir una puerta con este disco me hace sentir muy joven. Porque aquí ya he hecho un recorrido, pero tengo muchas ganas de viajar. Si me dicen: “coge la guitarra y vente a Chile a tocar en clubs o a telonear a no sé quién”, yo, encantada.