Generación perdida

Cinco actores del cine quinqui: de la delincuencia a la gran pantalla

  • Muchos de los intérpretes del subgénero cinematográfico procedían de la marginalidad

  • La plaga de la heroína de los años 80 y 90 se cebó en ellos

José Luis Manzano y José Luis Fernández Eguía, ’El Pirri’, en una imagen de ’El Pico 2’

José Luis Manzano y José Luis Fernández Eguía, ’El Pirri’, en una imagen de ’El Pico 2’

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José Luis Manzano, Ángel Fernández Franco, Berta Socuéllamos o José Luis Fernández Eguía son algunos de los principales nombres del cine quinqui. Muchos intérpretes de este subgénero cinematográfico procedían de la marginalidad. La plaga de la heroína que recorrió España durante las décadas de los 80 y los 90 se cebó en muchos de ellos.

José Luis Manzano (1962-1992)

El mayor referente del cine dedicado a la marginalidad y la delincuencia gracias a sus trabajos en el cine de Eloy de la Iglesia (‘Navajeros’, ‘Colegas’, ‘El pico’), con quien mantuvo una compleja relación sentimental. Fue detenido por atraco a un viandante en plena Gran Vía de Madrid y estuvo recluido en las cárceles de Carabanchel y Yeserías. El cine no le redimió de la heroína. Falleció a los 29 años en el piso de Atocha propiedad de De la Iglesia, sin que las causas fueran clarificadas del todo.

José Luis Manzano, Javier García y Lali Espinet, en una imagen de 'El Pico 2'.

/ El Periódico

Ángel Fernández Franco, 'El Torete' (1960-1991)

No deja de ser extraño leer en las biografías de los actores del cine quinqui cuál era su oficio: actor y delincuente. Sin duda, le otorga un plus de realismo, esa hibridación hoy tan celebrada entre ficción y documental. ‘El Torete’ no dejó de interpretarse a sí mismo en ‘Perros callejeros’, ‘Perros callejeros II’ y ‘Los últimos golpes el Torete’. En plena ‘reinserción’ cinematográfica, encarnó en 1985 al abogado del protagonista de ‘Yo, el Vaquilla’. Falleció a causa del sida recién cumplidos los 31 años.

Una imagen de Ángel Fernández Franco en la película 'Perros callejeros'.

/ El Periódico

José Luis Fernández Eguía, 'El Pirri’ (1965-1988)

El único que desarrolló una carrera cinematográfica y trabajó fuera del género quinqui. Apodado ‘El Pirri’, fue descubierto por De la Iglesia en ‘Navajeros’, aunque inmediatamente interpretó un tipo algo distinto de personaje en ‘Maravillas’, de Manuel Gutiérrez Aragón. ‘El Chirlo’, el delincuente que encarnó en ‘De tripas corazón’, tiene mucho de él mismo. Trabajó después con Fernando Trueba, Fernando Colomo y Emilio Martínez Lázaro. Detenido por atraco, murió con 23 años tras inyectarse heroína adulterada.

José Luis Fernández Eguía, 'El Pirri', en 'Navajeros'

/ El Periódico

José Antonio Valdelomar (1958-1992)

Murió el mismo año que Manzano, 1992. A diferencia de este, fue actor de un solo filme, ‘Deprisa, deprisa’. Pero gracias a la notoriedad de la película de Saura, se convirtió en otro icono del cine quinqui. Con el dinero ganado por su interpretación, montó una tienda de discos, pero no funcionó. Adicto a la heroína y cualquier otra droga dura, fue arrestado en Madrid por atraco a mano armada. En su caso quedó claro el motivo de su muerte: sobredosis de heroína mientras estaba recluido en Carabanchel.

Un fotograma de la película 'Deprisa, deprisa'

/ El Periódico

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Berta Socuéllamos (1963)


Saura acertó de pleno cuando la escogió para el papel de Ángela, una delincuente que accede al grupo de quinquis dedicados al atraco de bancos en 'Deprisa, deprisa'. De origen extremeño, Socuéllamos vivía entonces en el barrio madrileño de Villaverde. El rodaje fue para ella una válvula de escape, y la aprovechó. No hubo después drogas, delincuencia ni cárcel. Todo lo contrario. En julio de 1982, un año después del estreno de la película, se casó con José María Hervás Roldán, quien interpreta a su compañero Sebas en el filme.

Berta Socuéllamos, en 'Deprisa, deprisa'

/ El Periódico