Serie de culto

Sajalín, la casa de los escritores forajidos

'No hay bestia tan feroz', de Edward Bunker, el primer título de la colección Al Margen, alcanza la décima edición

Dani Osca, con un retrato de Edward Bunker detrás.

Dani Osca, con un retrato de Edward Bunker detrás. / Ferran Sendra

3
Se lee en minutos
Ramón Vendrell
Ramón Vendrell

Periodista

ver +

Una convención de autores de la colección Al Margen, de la editorial barcelonesa Sajalín, pondría nerviosa a la Interpol. Menuda galería de forajidos reuniría. Pero puede estar tranquila la Interpol: nunca se producirá esa cita, para empezar porque bastantes de los escritores que publica Al Margen están muertos.

El primer título de la serie fue 'No hay bestia tan feroz', de Edward Bunker (1933-2005). Se publicó en octubre de 2009 y acaba de alcanzar la décima edición, un hito en toda regla para una casa pequeña como Sajalín. Dani Osca y Julio Casanovas son los dos socios fundadores de la marca y el primero es su único trabajador a jornada completa. Osca descubrió a Bunker cuando vivía en Turín. En las librerías de viejo que frecuentaba, en ediciones del selecto sello Giulio Einaudi (difícil imaginarlo en el catálogo de un equivalente español). Con 'No hay bestia tan feroz' y 'Réquiem por un sueño', de Hubert Selby Jr, tuvieron los dos compinches la visión de impulsar la colección Al Margen. Contra todo pronóstico, Bunker se merendó a Selby en términos comerciales. En buena medida gracias a que Quentin Tarantino le había dado poco más que un 'cameo' como Mr. Blue en 'Reservoir dogs' y había dicho del libro de marras: "La mejor novela criminal en primera persona que jamás haya leído". Dos argumentos de ventas que Sajalín explotó a conciencia, con el resultado de algo más de 10.000 ejemplares despachados hasta la fecha, y subiendo.

Al Margen es un nombre que no requiere explicaciones, pero por si acaso: en la colección se publican principalmente novelas, relatos y memorias de escritores forjados en el lado más bestia de la vida o que lo conocen bien, por ejemplo debido a su trabajo como periodistas. Es el caso de Vern E. Smith, cuya obra 'Los reyes del jaco' es un (pequeño) éxito sorpresa de Sajalín. Cómo no, con ese título y esa foto de portada. "El título fue un acierto de Guido [Sender], el traductor -dice Osca-. El original es 'The Jones men', que es como se llamaba a los traficantes de heroína en Detroit en los años 70. Convertirlo en 'Los reyes del jaco' fue un bingo".

Supervivencia

Aquí prestan mucha atención a estos detalles, no en balde les va la supervivencia en ello. 'La escena', de Clarence Cooper Jr, otro autor negro, también retrata el submundo de la heroína y quizá sea mejor que 'Los reyes del jaco', considera Osca, pero como el título y la tapa no tienen tanta pegada pues pasó más bien desapercibido. Más sobre fotos de cubierta: para las ediciones de 'Carter' y 'La ley de Carter', ambos de Ted Lewis, tenían claro que eran imprescindibles imágenes de Michael Caine en 'Asesino implacable', adaptación cinematográfica del primer libro. Pero la compañía propietaria de la película no las cedía ni las vendía. Finalmente dieron con un amigo de Caine que había hecho fotos en el rodaje y 'voilà' (a un precio muy superior a los estándares de Sajalín).

Noticias relacionadas

Hay vida, y mucha, bajo el radar de las editoriales medianas y grandes. 'Noche cerrada', de Chris Offutt, uno de los pocos autores actuales del sello, entró en numerosas listas de los mejores libros de 2020, entre ellas la de EL PERIÓDICO. Al Margen ya había publicado antes la colección de relatos 'Kentucky seco'. "A Offutt nos lo descubrió un amigo editor a quien no le encajaba -cuenta Osca-. Es un autor muy poco prolífico y supongo que por eso nadie le había echado el guante. Mejor para nosotros". En octubre, atención, nueva novela de Offutt.

A pequeña escala, Al Margen ha conseguido lo que Osca califica como "el sueño de todo editor": que sus lectores compren casi a ciegas los libros que publica. "En este tipo de ficción es muy importante que haya una parte de autobiografía o de gran conocimiento -opina Osca-. Es muy difícil escribir sobre, digamos, los bajos fondos si no has vivido allí". Y quien dice los bajos fondos dice la cárcel, la drogadicción o los Estados Unidos rurales, blancos y pobres.