Entrevista

Pere Faura: "Me divorcio de la danza para seguir con mi poliamor profesional"

  • El coreógrafo presenta en el Mercat de les Flors 'Rèquiem nocturn' con bastantes cambios respecto al estreno del Grec

  • El creador se despide temporalmente con este espectáculo dispuesto a explorar otros territorios creativos

El coreógafo Pere Faura  gesticulando como su admirado Bob Fosse, en el Mercat de les Flors.

El coreógafo Pere Faura gesticulando como su admirado Bob Fosse, en el Mercat de les Flors. / JORDI COTRINA

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Marta Cervera
Marta Cervera

Periodista

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Para Pere Faura estar seis días en el Mercat de les Flors a partir de este viernes con 'Rèquiem nocturn' es un lujo. Pero si tiene en cuenta que el espectáculo es una producción ambiciosa pagada con el dinero del contribuyente, con 10 bailarines y un actor, Francesc Orella (cuya fama se disparó gracias a 'Merlí') y música en directo de Pere Jou y Aurora Bauzà es lógico que su creador se pregunte porqué la propuesta no tiene más recorrido. Y más cuando habla de un tema tan universal como la muerte a través de un homenaje al bailarín y coreógrafo Bob Fosse y a su filme 'All that jazz' del que se reproducen algunas escenas.

-¿Le sabe a poco estar seis días en el Mercat con su último espectáculo estrenado en el Grec?

-Por un lado, estoy contento y valoro poder ofrecerlo dos fines de semana en Barcelona. Pero, por otro, es poco inspirador saber que esto es lo máximo a lo que uno puede llegar con la danza en este país.

-¿Cuál es el problema?

-Mi trabajo es multidisciplinar. Yo empecé a formarme como músico, después hice teatro musical, fui profesor de claqué y después estudié en Amsterdam donde formé como coreógrafo. Soy capaz de ordenar cosas en el tiempo y el espacio, pero no solo movimientos, también objetos, cuerpos... Lo malo es que como coreógrafo te encasillan en danza y la gente teme esta palabra. Dices danza contemporánea y se imaginan a alguien descalzo haciendo la croqueta. En este país tiene la imagen de algo elitista, abstracto, raro y poco accesible.

-Y su trabajo no va por ahí.

-Ni el mío ni el de muchos de mis amigos que, sin dejar de ser rico y complejo, son fáciles de seguir. Me gustaría llegar a un público más amplio pero los miedos y los prejuicios del público, que ya lo ponen complicado en épocas normales, con la pandemia ni te cuento.

-Un amigo me preguntó acerca de su espectáculo lo siguiente: ¿Hay danza?

-He recibido dardos de gente a quien le gusta la danza porque no hago espectáculo solo de baile: son híbridos o multidisciplinares. Preferiría que juzgaran menos por la cantidad de baile y más por si les llega o no. Deberíamos ser más laxos. Cuando un montaje teatral incluye coreografías nadie se queja...

-Hablando de teatro, esta vez no podrá contar con el actor Pere Arquillué que está en el Romea donde se ha prorrogado la obra de Cesc Gay '53 diumenges'.

-Mientras él está haciendo de tomate, aquí estará Francesc Orella. Lo cierto es que la obra con él es diferente porque he cambiado el tercer acto bastante. Ahora hay un diálogo con la muerte, como ocurre en el filme 'All that jazz'. Orella hará el rol de Bob Fosse y Gloria March el rol que interpretó Jessica Lange en la película. Con ella la escena queda menos ceremoniosa y se acerca a algo más personal, dramático y cotidiano. Ayuda a que todo encaje y se entienda mejor.

-¿Fue fácil convencer a la veterana coreógrafa Montse Colomé para que actuara y bailara en 'Rèquiem nocturn'?

-Cuando monté el primer taller sobre Bob Fosse para empezar a preparar el espectáculo me preguntó si podía asistir. Me encantó tenerla. Ambos tenemos mucho en común porque hemos flirteado con otras cosas al margen de la danza. Ella es una de las fundadoras de la Caldera pero ha trabajado en musicales, teatro, ha dado clase a actores.... Además, su experiencia era fundamental. No podía hacer una obra sobre la muerte solo con gente de 20 y 30 años. Necesitaba gente con experiencia. Este es un espectáculo multigeneracional y multidisciplinar sobre la muerte y el paso del tiempo y ella ha tenido experiencias muy fuertes. Ha acompañado a morir a mucha gente.

-Por cierto, tras leer su libro 'Discozombi' (Comeanegra), ¿prefiere que le llamarle Pere Gay?

-Así es como me llamé muchos años. A los 25, después del 'bullying' que me hacían con el nombre de Gay preferí utilizar mi segundo apellido, Faura. Estaba cansado de las bromas, de que me preguntaran si no era demasiado activismo eso de llamarme Mister Gay. En Amsterdam me hacían mucha coña. Ahora, quiero recuperarlo. Quizá acabe dando origen a una obra. 'Quiero volver a ser Gay' será el título.

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-Pero, ¿no quería aparcar la danza y dedicarse a otros campos artísticos?

-Con el término danza no me siento cómodo, con el de bailar, sí. Bailar, baila todo el mundo, ya sea en la disco o en la plaza del pueblo con una sardana. Es algo que todo el mundo entiende. Estoy cansado de las convenciones de la danza contemporánea. ¿Por qué se pagan las entradas solo valen entre 10 o 15 euros por espectáculo, 20 como mucho? ¿Por qué una obra no puede durar más de una hora? Prefiero divorciarme amistosamente de la danza y continuar con mi poliamor profesional. Tengo ganas de hacer cosas en cine y en radio. También me interesa la escritura, la poesía, lo narrativo no me va.