Proyecto social

El Raval será el gran protagonista de una ópera en el Liceu

  • La dramaturga Victoria Szpunberg y el compositor y cantante Arnau Tordera, de Obeses, trabajan en 'La gata perduda', primera ópera comunitaria realizada entre el Gran Teatre, vecinos y entidades del Raval

  • La música lírica y el sonido del barrio sintonizarán en un proyecto singular e integrador cuyo estreno será el octubre del 2022

Arnau Tordera, compositor de ’La gata perduda’, interpretó una de las canciones de la ópera, mientras le observan los principales responsables del Liceu y otras personas implicadas en el proyecto.

Arnau Tordera, compositor de ’La gata perduda’, interpretó una de las canciones de la ópera, mientras le observan los principales responsables del Liceu y otras personas implicadas en el proyecto. / Quique Garcia

Se lee en minutos
Marta Cervera
Marta Cervera

Periodista

ver +

El mundo del Liceu y el del Raval poco tienen que ver. 'La gata perduda', título de un ambicioso proyecto de ópera comunitaria -con dramaturgia de Victoria Szpunberg y música de Arnau Tordera (Obeses)- intentará romper con esta desconexión entre ambos. Esta creación que implicará a gente del barrio y profesionales de la ópera se estrenará el 5 de octubre del 2022. "Se trata de unir el talento de la gente del Raval y del Liceu", ha destacado Valentí Oviedo, director general del Gran Teatre. Cualquier vecino con ganas de colaborar será bienvenido. Una ópera no solo necesita cantantes, también modistas, carpinteros, pintores.... No se trata de encargar cosas, destacó Oviedo, sino de "establecer un diálogo para recorrer un camino juntos en el que, seguro, surgirán problemas. Habrá que afrontarlos", reconoció en una rueda de prensa a la que asistieron representantes de las 50 entidades del Raval interesadas en el proyecto.

No será fácil implicar a las 40 nacionalidades que habitan en el algo más de un kilómetro cuadrado pero lo intentarán. Alfons Reverté dirigirá una orquesta formada principalmente por músicos del Conservatori Superior del Liceu y El Taller de Músics. El coro contará, entre otras, con las 11 corales del Raval. El Centro Ocupacional Sínia y La Massana se encargarán del cartel acompañados por el artista Curro Claret. Y Montse Amenós trabajará en el vestuario con agrupaciones como Top Manta, Dona Kolors o Estel Tàpia. "También iremos a los CAP, las escuelas y las bibliotecas para implicar a gente que no pertenezca a asociación alguna".

Esta primera experiencia de Opera Prima -programa que alumbrará un proyecto comunitario cada cuatro años en el Liceu- tiene un coste total de 600.000 euros y cuenta con 400.000 euros de Traction, una iniciativa de la Comunidad Europea para acabar con la brecha social y tecnológica a través de la co-creación de una ópera.

Barrio prohibido

Victoria Szpunberg ha realizado la dramaturgia a partir de conversaciones con vecinos del Raval y de lecturas entre las que destaca 'Matar al Chino' (Virus Editorial), de Miquel Fernández. En la presentación el cantante de Obeses interpretó una pieza que acaba negando al lugar su fama de " barrio prohibido". Son tópicos que el antiguo Barrio Chino aún arrastra para quien no habita en él. "He creado una historia fantástica, no realista, con algo de misterio -explica Szpunberg-. No se centra en la delincuencia del Raval, aunque esta aparezca porque no hemos querido blanquear el barrio". La dramaturga tiene el relato muy avanzado y debe enfrentarse al final. "No sé si será o no feliz. Soy bastante pesimista pero ya veremos, nada está decidido". Lo que sí avanzó es que además del catalán, la obra incluirá necesariamente otros idiomas para reflejar la diversidad del barrio en una historia con "tramas, paisajes y cacofonías surgidas de cosas que relatadas por los vecinos". Lo difícil ha sido "encajar en el lenguaje de la ópera, tan formal y lleno de códigos, con algo tan inclasificable y ecléctico como el Raval", añade.

De izquierda a derecha, Valenti Oviedo, Salvador Alemany y Victor Garcia de Gomar, principales responsables del Liceu posan con miembros de asociaciones y vecinos del Raval implicados en el proyecto de 'La gata perduda', una ópera del siglo XXI.

/ Quique Garcia

Noticias relacionadas

Serán casi dos horas de música interpretadas por un tenor, un barítono, una soprano y una mezzo-soprano. "Todos los personajes que no pertenezcan al Raval serán operísticos y cantarán según la tradición belcantista, expresionista o romántica" explica Tordera. "El tenor, no será de esta tradición, vendrá de la música moderna", aclara el compositor para quien encajar en su primera ópera toda la riqueza sonora del Raval ha sido un desafío. "Aunque el grueso de la música sea sinfónica también habrá rumba catalana, rock y punk contestatario, sin olvidar músicas urbanas como el rap y el hip-hop y pinceladas de músicas étnicas".

Salvador Alemany, presidente de la Fundació del Gran Teatre del Liceu que nació a 200 metros del edificio y conoce de sobras la visión elitista que se tiene de él, considera Opera Prima de vital importancia para promover cambios en profundidad dentro y fuera del teatro para lograr que este sea de verdad "el Liceu de todos y para todos".

Temas

Liceu