Cultura en cuarentena

Más del 70% de los cines de España están cerrados por la pandemia

  • La falta de público y de estrenos importantes a causa del virus provocan un sinfín de clausuras temporales de salas

  • Los cines de Catalunya han perdido en enero el 75% de espectadores con respecto al mismo mes de 2020

Los cines Comèdia de la cadena Yelmo, en Barcelona, cerrados temporalmente.

Los cines Comèdia de la cadena Yelmo, en Barcelona, cerrados temporalmente. / Ricard Cugat

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Quim Casas

Algunos cines han cerrado definitivamente. Otros lo hacen de forma temporal. En la mayoría de los que siguen abiertos, no hay sesiones los lunes y martes, los días en teoría de menor afluencia. Porque este es el tema, la afluencia, y con los aforos reducidos al 50%. Sin estrenos importantes, o solo de películas minoritarias, la gente va menos al cine. Las cifras han caído en picado. Pero todas las empresas, sean grandes cadenas o cines independientes, tienen como meta resistir y esperar un giro en los acontecimientos causados por la pandemia. El ingenio para facilitar las cosas al público es considerable en algunos casos: la madrileña sala Artistic Metropol acepta, hasta el 31 de marzo, el pago con pesetas en la compra de entradas (la peseta dejará definitivamente de ser aceptada como moneda de cambio el 30 de junio de 2021).

Borja de Benito, responsable de comunicación de la Federación de Cines de España, aporta los datos generales de las salas en el país: el pasado fin de semana estaban abiertas el 44,5% y para este fin de semana se prevé que lo estarán entre el 25% y el 30%. O sea, estarán cerradas más del 70% de las salas. “Nos enfrentamos a 17 tipos de normas distintas según cada comunidad. Los toques de queda son diferentes, los aforos se miden por metros o por porcentajes, de una semana a otra cambian la normativa”.

Las cancelaciones de estrenos

La falta de público en los cines obedece tanto a las restricciones dictadas por la pandemia como a la ausencia de títulos llamativos. Además del estreno directo en ‘streaming’ que ha decidido Disney de sus producciones, el estreno combinado en salas presenciales y en HBO Max propuesto por Warner o la aparición en plataformas de películas concebidas para las salas -caso, este mismo viernes, de ‘Bajocero’ en Netflix-, la cancelación constante de los filmes más comerciales es un duro golpe para la exhibición. El último James Bond se anuncia ahora para el mes de octubre, cuando su estreno estuvo previsto para abril de 2020. Sony Pictures ha dado a conocer su nuevo calendario de estrenos en España en el que, por ejemplo, ‘Malnazidos’ -que inauguró el Festival de Sitges en octubre de 2020- no se estrenará hasta el próximo 24 de septiembre. "Las cancelaciones de estrenos de grandes producciones han hecho mucho daño en el segundo semestre de 2020, ya que en verano pensábamos que la recuperación era posible. Pero con las restricciones y la falta de producto, el sector se queda sin alicientes", comenta Borja de Benito.

No hay una postura global, ya que la situación cambia cada día. “Los niveles de restricciones son tan importantes que hacen difícil el sostén económico de la actividad. La caída de este mes de enero es más grande que la de todo 2020”, explica Camilo Tarrazón, presidente del Gremi de Cinemes de Catalunya. Las cifras que da son terribles. En enero del pasado año se registraron 1.350.000 espectadores en todos los cines de Catalunya. En enero de 2021 no se llegará a los 350.000, un millón menos. Otra comparativa demoledora: 1.795.000 fue el número de espectadores catalanes en diciembre de 2019, por 344.994 en diciembre de 2020. En 2020, la asistencia de espectadores en Catalunya cayó un 73,6 %. Por todo ello, Tarrazón asegura que la decisión de estos cierres temporales debía tomarse ya, aunque hace hincapié en que hay otra noticia importante: la de las salas que siguen abiertas.

Solo tres cines cerrados para siempre en Catalunya

De hecho, cines que han echado la persiana definitivamente en Catalunya solo hay tres, los Texas y Méliès de Barcelona y El Punt de Cerdanyola. En Barcelona, los Verdi, Renoir, Girona, Maldà, Boliche, Zumzegig y Phenomena siguen sus actividades. El Grup Balañá ha decidido cerrar temporalmente los cines Aribau y Gran Sarrià a partir del 1 de febrero, pero mantiene abiertos el resto (Bosque, Balmes, Glòries y Arenas) de miércoles a domingo, complementando los estrenos puntuales con bloques temáticos: películas oscarizadas (de ‘La lista de Schindler’ a ‘La La Land’), clásicos de los 80 y 90 (‘La princesa prometida’, ‘Gremlins’) y diversos títulos de Christopher Nolan, en una política similar a la de la programación permanente del Phenomena.

Los cines Verdi de Barcelona, cerrados durante el confinamiento.

/ Mònica Serra

Según Maria Alemany, responsable de marketing del Grup Balañá: "Nuestra voluntad es seguir teniendo los cines abiertos, e iremos viendo cómo evoluciona la situación, siempre siguiendo las medidas establecidas por la Generalitat. Para complementar los pocos estrenos contemplados en febrero, hemos decidido programar estos filmes atractivos en forma de ciclos”. Alemany comenta que si se adelantase el toque de queda, habría que tomar otras decisiones.

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Por lo que respecta a la cadena Cinesa, cierran hasta el 18 de febrero 19 de las salas que tienen por todo el territorio español, incluidas Diagonal Mar, La Farga, Llobregat Centre y Som Multiespai, pero siguen abiertas seis en Catalunya, entre ellas Cinesa Diagonal y La Maquinista, menos lunes y martes, mientras que sus cines de Madrid solo abrirán de viernes a domingo. Cine Yelmo, con más de 500 pantallas, cierra sus salas en Catalunya y en casi toda España: solo mantiene abiertas algunas en Madrid y dos en las Islas Canarias. Los comunicados que está realizando estos días cada empresa son a veces tan lacónicos y directos como el de los Dúplex Cinema, dos salas de El Ferrol dedicadas al cine independiente: “Cerramos hasta nuevo aviso”. Pero el ánimo no decae. OCine, que ya ha cerrado durante un tiempo indefinido 12 salas, asegura en su cuenta de Twitter que “los cierres son temporales y los cines regresarán cuando las amapolas vuelvan a florecer”, y mantiene abiertas sus salas en Tarragona, Girona, Badalona, Granollers, Madrid y Valencia, pese a que en las poblaciones más pequeñas la situación se complica aún más debido al confinamiento perimetral.

Tarrazón apunta a “la asimetría e improvisación en cuanto a las restricciones en las 17 comunidades autónomas, que ha destrozado la unidad de mercado en España”. En Andalucía, por ejemplo, se decidió el pasado diciembre que los cines cerraran a las seis de la tarde, lo que provoca “un calendario irregular de estrenos”. Con el toque de queda a las ocho flotando en el aire, la situación tendería a empeorar. “Las empresas han tenido que dar un paso atrás para poder dar dos hacia adelante cuando las cosas mejoren, ya que ahora mismo parece que las restricciones del Procicat se alargarán y la situación no es sostenible. Dependiendo de la situación financiera, las plantillas y los acuerdos con terceros, cada empresa ha decidido administrar sus recursos”. Pero Tarrazón subraya que esto es “una pausa, no un cierre, y se está haciendo con cordura. Responde a necesidades más tácticas que absolutas”.