Crisis sanitaria y cultural

El Liceu anuncia que cerrará si no se le permite aumentar el aforo

El coliseo lírico cancelará las representaciones de 'La Traviata' "a partir del 7 de diciembre si no se elimina el tope de 500 espectadores"

500 personas acuden al ensayo de La Traviata en el Liceu, el 24 de noviembre.

500 personas acuden al ensayo de La Traviata en el Liceu, el 24 de noviembre. / JOAN CORTADELLAS

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El Liceu de Barcelona ha tomado drásticas decisiones ante el avance de la pandemia. En marzo cerró sus puertas y no reabrió hasta septiembre. Este curso arrancó esperanzado, pero la felicidad no duró más de tres semanas: a los pocos días de haberse estrenado la primera ópera escenificada, ‘Don Giovanni’, el telón volvió a caer cancelándose momentáneamente la programación: arreciaba la segunda ola.

La debacle significó seguir sumando pérdidas para un Liceu que en el primer semestre ya había llegado a los 10 millones de euros en números rojos, según un informe del Consell Nacional de la Cultura i de les Arts hecho público en noviembre, precisamente cuando se anunciaba que los teatros reabrían, pero con un aforo limitado al 50 por cien sin sobrepasar las 500 plazas.

Mientras tanto, y con la vista puesta en la reapertura en diciembre con ‘La Traviata’ ensayándose sin descanso, la dirección del Liceu, en un mano a mano con la del Palau de la Música Catalana, explicaba a las autoridades la seguridad de sus instalaciones, las inversiones que se habían realizado en este sentido y los protocolos que velaban por la salud de público, intérpretes y trabajadores. El 24 de noviembre el coliseo barcelonés retransmitió un ensayo de ‘La Traviata’ y organizó un concierto nocturno como protesta ante la reducción de aforo que, en el caso del Gran Teatre –cuya sala puede albergar hasta casi 2.300 espectadores–, apenas llega al 21 por ciento de su capacidad.

Este mes hay programadas 18 funciones de ‘Traviata’ y ha debido estrenarse el viernes en una función extraordinaria con el aforo limitado a 500 personas. De todos es sabido que un espectáculo de estas características, en el que están implicados unos 300 profesionales, entre intérpretes y técnicos, es inviable económicamente.

Reunión urgente

Por eso el presidente del Patronato del Liceu, Salvador Alemany, convocó el viernes una reunión extraordinaria de la Comisión Ejecutiva del Gran Teatre para evaluar la situación. Después de algo más de dos horas de reunión telemática, se “ha constatado la imposibilidad de continuar celebrando representaciones” en estas circunstancias y se ha ratificado la propuesta de la dirección de cancelar las representaciones “a partir del 7 de diciembre si no se elimina el tope de 500 espectadores”, según se informa en un comunicado.

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Los 'consellers' de Cultura y de Interior de la Generalitat, presentes en la reunión, han constatado las medidas de prevención adoptadas por el Liceu y “han manifestado su disposición a informar con urgencia de los datos al Procicat a fin de revisar los topes de asistencia”.

Por el momento se celebró con el límite de 500 espectadores la función del sábado y, “si mañana no se elimina el límite de aforo, la función del Liceu Under 35 del día 7 se limitará a 500 jóvenes. Si se revisara este tope, las localidades se ampliarían hasta 1.144”. En espera de la decisión del Procicat, “se mantiene la función del martes 8 y las futuras representaciones, con la previsión de ocupación de 1.144 localidades, teniendo todo el taquillaje prácticamente vendido. En caso contrario, “se suspenderá la futura programación del Liceu hasta que se observe una previsión de normalidad”. Todo para evitar el naufragio del que fuera durante décadas el buque insigne de la lírica en España.