OTRO TIPO DE DIRECTO

La Sala Barts estrena con Stay Homas un equipamiento de 'streaming' único en España

El sisterma ofrece a los espectadores varias opciones de interacción con los artistas

Pantallas en el patio de butacas de la Sala Barts, este lunes, durante el concierto en ’streaming’ de Stay Homas.

Pantallas en el patio de butacas de la Sala Barts, este lunes, durante el concierto en ’streaming’ de Stay Homas. / FERRAN NADEU

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Marta Cervera

La Sala Barts, que gestiona la promotora musical The Project, se ha aliado con Banister Live para convertir la sala en un plató de televisión para que los grupos de música puedan seguir conectando en 'streaming' con el público, a pesar de las restricciones de aforos o de cualquier otro impedimento que dificulte la presencia física del espectador en un concierto o espectáculo. Una proyecto único en España, por ahora, presentado este lunes con un conciero de Stay Homas.

Es el primer recinto con 'streaming ready', es decir, con el equipo técnico y humano capaz de llevar la experiencia musical a cualquier lugar, desde la venta de entradas a las pijadas que cada artista quiera añadir: entradas 'premium', 'meet & greet', 'merchandising'... Además se puede "geolocalizar el público, actuar solo para Colombia, por ejemplo", comenta Brian Sellei, fundador de Banister. La sala cuenta con tres cámaras robotizadas más otra con operador que transmiten una calidad de imagen Full HD de 1920x1080 pixeles y con un sonido de 320 Kbts. "Es la calidad máxima de cuando te descargas una canción de iTunes", resume. La nueva plataforma surgida de la experiencia y el I+D de Gestmusic con 'Operación Triunfo' fue desarrollada en plena pandemia. La bidireccionalidad, ese contacto entre público y artista en pantalla. lo hace especial.  

Ramon Curto / EPGráficos

Sus conexiones acercan al público a sus grupos preferidos de forma muy directa como han podido comprobar hoy quienes han asistido al debut de esta nueva plataforma con Stay Homas. Interpretaron cuatro canciones y fue un pequeño aperitivo de lo que viene. La experiencia, gratuita, fue seguida por 800 personas más 150 fans cuyos rostros aparecían en cuatro pantallas como si se tratara de un Zoom multitudinario. Dos de ellas estaban situadas delante del grupo para tener mayor conexión con ellos y otras dos detrás, lo que daba la sensación a quienes seguían el concierto desde casa de estar compartiendo la experiencia. "Es  como tener un supermóvil", reconocieron los músicos nada más colocarse en el set. "No es como un concierto pero es lo más cercano". 

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Aunque para los viejos rockeros vibrar a distancia con una pantalla de por medio puede ser un sacrilegio, para las generaciones que no se separan del móvil ni en los momentos más íntimos la posibilidad de no solo ver un concierto sino de ser visto y de conectar directamente con su ídolo virtualmente puede resultar lo más.