01 dic 2020

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Rosalía se lleva tres Grammy Latinos en otra noche sin justicia para el reguetón

Natalia Lafourcade, Alejandro Sanz y Residente se llevan los tres premios principales de la gala

Los sonidos urbanos vuelven a pasar de puntillas después de que sus artistas partieran con el mayor número de nominaciones

Ricardo Mir de Francia

Los mejores momentos de los Grammy Latinos. En la foto, Rosalía en un concierto en Barcelona en el 2019. La catalana se ha llevado tres premios. / FERRAN SENDRA / VÍDEO: EFE

Esta vez no actuó, no subió a recoger ningún premio y ni siquiera apareció en pantalla durante las casi tres horas de gala televisada, pero, a su conclusión, Rosalía lideraba el palmarés de los Grammy Latinos junto a la mexicana Natalia Lafourcade y el colombiano Carlos Vives. Todos ellos con tres galardones. Un año después de que los grandes premios de la música hispana en Estados Unidos se rindieran ante el ‘El mal querer’, la artista catalana volvió a volar alto entre los pesos pesados de la industria, en esta ocasión, por dos de las colaboraciones que ha emprendido desde entonces con el reguetonero Ozuna y el rapero Travis Scott. Una fórmula que le ha servido para acercarse a un público más heterogéneo y seguir en boca de todos sin un disco fresco en la calle desde hace dos años. 

Rosalía celebró esta última ronda de reconocimientos con un vídeo colgado en las redes sociales donde grita al viento sus tres Grammy. “Muchas, muchas, muchas gracias Latin Grammy. Tengo tantas ganas de traer nueva música”, escribió para acompañar el mensaje.

La artista de raíces flamencas, que está aprovechando la cuarentena en Miami para trabajar en su próximo disco, se llevó los galardones a la mejor canción urbana y actuación de fusión urbana por ‘Yo x Ti, Tu x Mi', su trabajo junto al puertorriqueño Ozuna. Ambos son premios menors, al igual que el obtenido con ‘TKN’ al mejor vídeo corto, dirigido por Nicolás Méndez, de la productora catalana Canadá. Esa incursión reguetonera en el mundo mafioso de la omertá vuelve a ir de la mano de Travis, con el quien ya copó las listas de ventas hace un año con ‘Highest in the Room’. Sus tres premios se entregaron antes de que comenzará la ceremonia televisada, que trató de circunvalar las limitaciones impuestas por la pandemia con actuaciones en directo desde varias capitales iberoamericanas

Cicatería con el reguetón

Mucho se esperaba en esta vigésimo primera edición de los Grammy Latinos del reguetón y el trap, los dos géneros ninguneados el año pasado, cuando quedaron marginados de las grandes categorías pese a ser la gasolina que mantiene vivo el boom de la música latina en EE UU. Tras las protestas airadas de sus principales representantes, J. BalvinBad Bunny y Ozuna copaban esta vez las nominaciones. Nada menos que 13 el primero de ellos. Pero no sirvió para mucho porque nuevamente volvieron a llevarse las migajas. 

Mejor actuación de reguetón para Bad Bunny por ‘Yo Perreo Sola’, una categoría recién estrenada este año, y álbum de música urbana para ‘Colores’ de J. Balvin, además del doblete mencionado de Ozuna junto a Rosalía. La excepción la protagonizó Residente, el nombre de guerra de René Pérez Joglar, otro de los clásicos del género, que se impuso en la canción del año con ‘René’, su desgarradora disección a corazón abierto de la soledad de la fama y la nostalgia por la vida anónima que llevaba antes de salir de Puerto Rico. “El arte no se creó para hacer historia o establecer récords”, dijo el que pasa por ser el artista más premiado en los Grammy Latinos por su etapa en Calle 13. “El arte está hecho para ser un reflejo de quiénes somos, para sentirnos libres y ayudarnos a decir sin miedo lo que sentimos”. 

Sin público ni alfombra roja

La gala se celebró en Miami, pero esta vez no hubo público ni alfombra roja por precaución ante el coronavirus, que atraviesa por su peor momento en EE UU. Para darle un poco de chispa a la transmisión, hubo conexiones con Buenos Aires, México DF, Río de Janeiro y Madrid, donde actuó José Luis Perales desde una terraza de la capital, interpretando ‘¿Y cómo es él?’ y ‘Te quiero’. También hubo un homenaje a Julio Iglesia, compartido con el tributo que se dedicó a Juan Luis Guerra y el brasileño Roberto Carlos. No acabó ahí el acento peninsular porque Alejandro Sanz volvió a llevarse otro de los platos fuertes de los Grammy Latinos, en esta ocasión, la mejor grabación del año por su versión de ‘Contigo’, un tema de Joaquín Sabina. El madrileño suma 24 gramófonos en la veintena de ediciones de estos premios.

El mejor disco del año, el más prestigioso del medio centenar de galardones entregados en Miami, fue para la mexicana Lafourcade por su homenaje a la rica tradición musical de su país, plasmado en ‘Un canto por México, Vol. 1’