01 dic 2020

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CONSUMO CULTURAL

Rodrigo Sorogoyen: "El talento se está mudando a las series"

El director de 'Antidisturbios' analiza para EL PERIÓDICO el excelente momento que vive la ficción serializada hecha en España

Julián García

Rodrigo Sorogoyen, en el rodaje de ’Antidisturbios’

Rodrigo Sorogoyen, en el rodaje de ’Antidisturbios’

Rodrigo Sorogoyen (Madrid, 1981) es el artífice, junto a su inseparable colaboradora la guionista Isabel Peña, de uno de las grandes sensaciones seriófilas de este 2020, el excepcional y controvertido ‘thriller’ policial producido por Movistar+ ‘Antidisturbios’. El director de ‘El reino’ y ‘Que Dios nos perdone’ atiende por teléfono a este diario para analizar el excelente momento que vive la ficción serializada hecha aquí, aunque, como hombre de cine, alerta del grave peligro que supone para las películas el imparable trasvase de dinero al, hoy por hoy, más goloso mundo de las series.

¿Cree que la ficción serializada española vive una edad de oro?
Edad de oro… Supongo que todos caemos en la tentación de poner etiquetas. No sé si estamos en una edad de oro, pero sí creo que vivimos ahora mismo en un momento muy bueno, seguramente el mejor de las series hechas aquí. Estamos en un camino que se inició en el 2011 con el estreno en Canal+ de ‘Crematorio’, y en estos  diez años la progresión ha sido muy, muy importante. Que Movistar+ entrara en juego es para mí un punto fundamental al producir series como ‘La peste’ o ‘La zona’ que han servido para poner los cimientos de esta, llamémosle, edad de oro.

Este año han tenido un éxito descollante series radicalmente distintas como ‘Antidisturbios’, ‘Patria’ o ‘Veneno’.
Es importante que estas tres series que mencionas sean de tres plataformas  distintas como Movistar+, HBO o Atresmedia; y que hayan tenido mucho éxito siendo tan diferentes. Es una muestra evidente de este buen momento y de la riqueza de la oferta. HBO ha hecho una apuesta fuerte por una serie como ‘Patria’, de una importancia capital por motivos obvios. Y ‘Veneno’ también es una serie muy potente porque ha sabiendo conectar muy bien con el público con una forma, un lenguaje y un fondo muy distintos tanto a ‘Patria’ como a ‘Antidisturbios’.

¿Qué explica este ‘boom’ de series hechas aquí? ¿El desembarco de las grandes plataformas con presupuestos y niveles de producción que cuesta encontrar ya en el cine?
Por supuesto. Es obvio. Talento hay en España y en cualquier país; siempre lo ha habido. Pero hay una gran diferencia: se necesita dinero. Así de sencillo. Es evidente que hay películas hechas con un presupuesto ínfimo que tienen una calidad increíble y que conectan con el público, pero por norma general se necesita un buen presupuesto porque se necesita tiempo para rodar. En líneas generales, no puedes ofrecer grandes actuaciones ni rodar grandes planos ni grandes escenas si no hay tiempo y dinero. Es clave.

Las plataformas ponen, en efecto, ese dinero y…
Tanto la competencia entre ellas como su competitividad han hecho que inviertan, inviertan e inviertan. Movistar+ ha puesto mucho dinero. Y HBO. Y Amazon. De repente las cadenas generalistas tienen competir contra eso e invierten más. En paralelo a esto se halla el cine, que está viviendo una situación horrible, pero esa es otra discusión. El dinero de las series era un dinero que estaba metido en las películas. El cine ya no da dinero y, claro, el talento, la industria, los actores, los directores, los técnicos, se están mudando al mundo de las series. Tiene todo el sentido del mundo. Por un lado está muy bien, pero si todo esto acaba provocando que el cine desaparezca, obviamente yo seré de los que combatirán para que esto no ocurra. Mi siguiente proyecto es un largometraje que deseo, y estamos trabajando para ello, que se estrene en los cines. Los cineastas debemos luchar por eso.

¿Qué opina, como hombre de cine, de la situación del sector? Por la pandemia no hay casi ni películas para ser estrenadas, ni salas donde poder proyectarlas…
Es lamentable. El cine no puede desaparecer. No podemos permitirlo. Me niego a pensarlo, pero soy realista y consciente de que la situación es horrible. No es que vayan a cerrar cines, es que ya están cerrando. Las distribuidoras y exhibidores  están invirtiendo cada vez menos en el cine. Y es una tragedia, porque no podemos permitir que la humanidad pierda algo tan importante y enriquecedor como la experiencia cinematográfica. Los cineastas, insisto, debemos unirnos para evitar esta tragedia. Y el Gobierno, sea del color que sea, debe mostrar un mayor compromiso. Porque todo esto significa matar una parte de nuestra cultura; aunque, en fin, en este país, lamentablemente, no cuesta nada matar parte de nuestra cultura. En todo caso, creo que estamos aún a tiempo de evitarlo.