02 dic 2020

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INFORME DE ENDERROCK

El sector musical ante la "hecatombe" con la facturación reducida en un 87%

El Anuario de la Música 2020 no prevé un futuro muy halagüeño a la industria ante lo que consideran la peor crisis de su historia

El Periódico

Joan Mas con sus hijos Minoru y Guen en la Sala Jamboree, el pasado mayo, tras la primera ola de pandemia. 

Joan Mas con sus hijos Minoru y Guen en la Sala Jamboree, el pasado mayo, tras la primera ola de pandemia.  / FERRAN SENDRA

La pandemia ha provocado "la peor crisis de la historia del sector musical, al menos a lo largo de los siglos XX y XXI", que hace prever "una hecatombe", según se desprende de las "terribles cifras" del Anuario de la Música 2020, que se ha presentado este viernes.

Las medidas tomadas por las administraciones para contener la covid han obligado a anular 16.500 conciertos y producciones en Cataluña durante 2020, un parón de la actividad que ha perjudicado especialmente a la industria del directo, con unas pérdidas económicas estimadas en 88 millones de euros, lo que supone una reducción de la facturación del 87% respecto a 2019.

"La industria de la música es un sector con muchas debilidades, que en el 2019 dio claras muestras de estar recuperándose de la crisis de 2008, y que ha recibido un golpe mortal con esta nueva crisis", según Lluís Gendrau, director de la Editorial Grup Enderrock, que elabora el Anuario.

El documento de más de 100 páginas que se ha presentado hoy demuestra que el sector discográfico también se ha visto gravemente afectado por la pandemia, con una reducción de la facturación de un 65% debida principalmente a la bajada de las ventas de discos físicos, pero también digitales, que han descendido en un 25%.

Solo lo gratuito aumenta 

"Ha aumentado el consumo de música gratuita en la red, pero se han reducido los ingresos, que proceden principalmente de la publicidad", ha aclarado el presidente de la Asociación de Productores y Editores Fonográficos y Videográficos Catalanes (APECAT), Oriol Orfila.

"Necesitamos un plan de choque y de viabilidad: un rescate", ha sentenciado el presidente de la Asociación de Representantes, Promotores y Mánagers de Cataluña (ARC), Jordi Gratacòs, tras advertir que "hay muchas empresas que se están quedando por el camino". "Las buenas cifras de 2019 nos llevaron a invertir para seguir creciendo en 2020, y el choque frontal que sufrimos en marzo fue dramático", ha añadido.

Durante los ocho meses que las salas de conciertos han permanecido cerradas, "las administraciones han cometido graves errores, como el despropósito que se produjo este verano, cuando se permitió que se llevaran a cabo conciertos en los teatros, pero se prohibió en las salas profesionales", ha recordado el presidente de la Asociación de Salas de Concierto de Cataluña (ASACC), Lluís Torrents, en una rueda de prensa celebrada en la Sala Apolo de Barcelona, que sigue cerrada.

"La clase política ha demostrado una falta de sensibilidad hacia la música inaudita -ha denunciado-, con una política errática y unos cambios de dirección repentinos que demuestran una total falta de respeto hacia nuestra profesión". En su opinión, "tan sólo algunos políticos concretos dedicados al ámbito de la cultura nos han escuchado y han entendido nuestra postura, mientras el resto han demostrado un desconocimiento absoluto del sector".

"Algunos de los errores se han subsanado y en las medidas anunciadas ayer por la Generalitat para el conjunto de la cultura se incluyeron, por fin, las salas de conciertos -ha reconocido-, pero estas salas son mayoritariamente empresas privadas, con muy poca ayuda pública, para las que los conciertos de tarde son sólo entre un 10 y 15% de la facturación y que viven principalmente del 'clubbing' y las actividades nocturnas".

Medidas insuficientes 

Por esta razón, las nueva medidas, que sólo permiten abrir hasta las 22.00 horas con aforo reducido, "no ayudan a las salas grandes, que seguirán cerradas porque retomar la actividad supone generar más pérdidas". El presidente de MUSICAT, Josep Reig, ha lamentado que "los músicos no hayan podido acceder a las ayudas" y el presidente de la Acadèmia Catalana de la Música, Gerard Quintana, ha pedido que se apruebe con urgencia el Estatuto de la Música.

"Arrastramos una endémica falta de regulación y, además, hemos acostumbrado a la gente a la gratuidad de la música, y eso nos ha llevado a sufrir el golpe más duramente que si hubiéramos estado preparados", ha concluido Reig.