02 dic 2020

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REGRESO A LOS ESCENARIOS

Belbel, entre 'Monroe-Lamarr' y 'El mètode Grönholm'

El autor dirige el duelo interpretativo de Elisabet Casanovas y Laura Conejero en el TNC y la nueva versión de la famosa obra de Jordi Galceran, en el Poliorama

Marta Cervera

Al autor y director Sergi Belbel se le acumula el trabajo con la reapertura de los teatros. El miércoles estrena por fin en el TNC 'Monroe-Lamarr', un interesante 'thriller' de Albert Batlle que retrata el Hollywood dorado y el sexismo imperante en la meca del cine de los años 40 y 50. Y a partir del 4 de diciembre, monta en el Poliorama la nueva versión de 'El mètode Grönholm', de Jordi Galceran, con otra escenografía y un equipo actoral compuesto por Enric Cambray, Mar Ulldemolins, David Verdaguer y Marc Rodríguez. "Volvemos a empezar. Hay ganas de reencontrarnos con el público pero también inquietud", explica Belbel

De izquierda a derecha, Enric Cambray, David Verdaguer, Mar Ulldemolins y Marc Rodríguez, protagonistas de 'El mètode Grönholm'.

Son dos piezas muy diferentes. La de Galceran -uno de los mayores éxitos de taquilla del teatro montada en 60 países y llevada también al cine- muestra la lucha psicológica entre cuatro personajes que aspiran al mismo puesto de trabajo. 'Monroe-Lamarr' es un viaje al lado oscuro del Hollywood dorado de los años 40 y 50 a través de la vida de dos 'sex symbols': Marilyn Monroe (Elisabet Casanovas), intérprete rubia cuyo suicidio sigue rodeado de misterio, y Hedy Lamarr (Laura Conejero), actriz morena de una generación anterior que advierte a Marilyn de los peligros de la industria obsesionada con la belleza.

Hemosura e inteligencia

Lamar fue mucho más que una cara bonita. Desde pequeña se interesó por la ciencia. Entre sus creaciones destaca un sistema de comunicaciones inhalámbricas a larga distancia precursor del wi-fi. Este y otos elementos reales sirven al autor para fabular sobre la relación entre estas dos divas. "Está compuesta como si fuera un puzzle, con saltos temporales y algo de intriga", relata Belbel encantado de volver a trabajar en la Sala Tallers. Aunque el duelo actoral entre Conejero y Casanovas es de lo más jugoso -"son dos actrices de diferentes generaciones, compatibles y que se entienden muy bien", destaca- también está el trabajo de David Vert, que intrepreta al biógrafo de Marilyn y el de Eloi Sánchez, que encarna al hijo de Lamarr. El cine y la vida privada de las estrellas se mezclan en una trama donde aparecen la guerra fría, la relación de Marilyn y el presidente Kennedy.

La acción trascurre entre tres momentos diferentes: los años 90 en los que una Lamarr octogenaria ve reconocido su talento como inventora; 1966, cuando el biógrafo de Marilyn visita a Lamarr y 1962 cuando ambas actrices coinciden poco antes de la muerte de Monroe. "Hollywood de los grandes estudios que quería carne fresca", recuerda Belbel.  Mientras Lamar aprendió a vivir lejos de los focos, Marilyn "se autoeliminó".