GALARDÓN PARA EL AUTOR DE 'HE VISTO BALLENAS'

El ocaso de Oscar Wilde da a Javier de Isusi el Premio Nacional de Cómic

El dibujante bilbaíno logra el galardón con 'La Divina Comedia de Oscar Wilde', que ahonda en los tres últimos años de vida del autor irlandés, arruinado y alcoholizado en París

Viñeta de ’La Divina Comedia de Oscar Wilde’. 

Viñeta de ’La Divina Comedia de Oscar Wilde’.  / JAVIER DE ISUSI

Se lee en minutos

En ‘La Divina Comedia de Oscar Wilde’ (Astiberri), Javier de Isusi (Bilbao, 1972), fascinado desde niño por el escritor irlandés, se lanzó a imaginar cómo fueron los tres últimos años de vida del autor de ‘El retrato de Dorian Gray’, que moría a los 46 años, en el París de 1900, arruinado y alcoholizado, extremadamente promiscuo e incapaz de escribir. Había llegado a Francia tras salir de prisión, condenado por sodomía y corrupción de la juventud. La visión de ese ocaso le ha valido este jueves al dibujante vasco el Premio Nacional de Cómic, dotado con 20.000 euros.

“Es un autor totalmente vigente. Sus ideas, sus frases siempre paradójicas, que dentro de ese absurdo aparente encierran verdades muy grandes, te invitan a pensar. Cuando dice ‘El arte imita a la vida y no la vida al arte’, debes pararte a reflexionar sobre ello. Como decía Borges de él, ‘lo más alucinante de sus frases es que siempre tenía razón’. Y tenía una frase para todo”, remarca sobre Wilde un De Isusi aún “sorprendido” por la noticia del premio. Un galardón que “significa un espaldarazo, un reconocimiento y un plus de proyección para quien se dedica a una profesión como el cómic con la que es difícil sobrevivir”, señala por teléfono desde su casa en un pueblo de Extremadura, donde vive hace 15 años. 

Javier de Isusi / Archivo

De ETA a los refugiados sin olvidar a Wilde 

El autor de cómics como ‘He visto ballenas’ (sobre las heridas, aún no cicatrizadas, del terrorismo de ETA) o 'Asylum' (historias sobre el drama de los refugiados sin olvidar a los exiliados republicanos) ya mantenía una larga relación con Wilde: además de ilustrar una de sus obras maestras, ‘El retrato de Dorian Gray’ ya de niño admiraba sus cuentos, como ‘El fantasma de Canterville’. “Y me di cuenta de que un librito que escribí con siete años ya recogía ese espíritu –confiesa-. Pero no fue has que leí ‘De Profundis’, la carta póstuma que escribió desde la cárcel a su examante Bossie, donde descubrí a un Wilde complejo y polifacético y vi la profundidad del personaje, más allá del gracioso de frases brillantes. Allí saca belleza de su caída. No sabemos qué pasa en el alma de una persona y lo que por fuera puede parecer decadencia, por dentro puede ser luminoso. Y quise poner luz a esos años que tanto se han asociado solo a la decadencia y su vida de borracho”.  

"Intenté no mostrar tanto al hombre de 45 años que busca chaperos para enseñar que le movía algo más que el placer sexual, la búsqueda de la belleza"

En ese periodo final de su vida Wilde mantuvo numerosas relaciones sexuales con muchachos jóvenes, según De Isusi, “hay registrados 32 chavales, solo contando los que él mismo mencionaba en las cartas a sus amigos, que eran muy divertidas y simpáticas y en las que hablaba con mucha naturalidad de sus novietes, chicos que pasaban por su vida, como Maurice Gilbert, que le sacó la última foto”, ya muerto y adornado con laureles en la cama de su habitación. “Intenté no mostrar tanto al hombre de 45 años que busca chaperos o el aspecto sórdido sino enseñar que le movía algo más que la simple satisfacción y el placer sexual, que le motivaba la búsqueda de la belleza, algo que siempre le acompañó”, recalca el dibujante, que en noviembre publicará en Astiberri ‘Transparentes’, una historia de exiliados colombianos ligada a la Comisión de la Verdad.    

Ficción y realidad

De ‘La Divina Comedia de Oscar Wilde’, el jurado ha destacado «la representación del teatro de la vida y una brillante caracterización de los personajes mediante el acertado recurso de entrevistas individuales». También ha valorado que «las ilustraciones, muy sugestivas y al servicio de la narración, son el resultado de un excelente dominio de la acuarela de tinta sepia con sutiles transparencias y diferentes planos de profundidad marcados por el virtuosismo en el empleo tonal de una misma gama cromática». 

En este cómic, como en sus anteriores obras, De Isusi siempre envuelve la realidad con una ficción marca de la casa. “Hay una frase que dice que se puede desposeer de veracidad una historia al intentar hacerla demasiado verídica. Yo intento ir más allá de los hechos, rebuscar lo que pasaba en el alma de Wilde, que decía que a través de la ficción llegaba a lo auténtico y que los mundos que produce la imaginación son más reales que la verdad”. 

Isusi, que decidió dedicarse a contar historias en viñetas tras volver de un año viajando por Latinoamérica después de licenciarse en arquitectura en San Sebastián y Lisboa, empezó a publicar cómics en el 2004: ‘Los viajes de Juan Sin Tierra’, tetralogía editada por Astiberri e inspirada en sus propios viajes. Del 2012 es ‘Ometepe’ (con guion de Saracino, con quien ya había colaborado en el colectivo ‘Historias del olvido’).

Te puede interesar

En la edición del año pasado los premiados con el Nacional de Cómic fueron Cristina Durán y Miguel Ángel Giner por la obra 'El día 3' (Astiberri), trabajo sobre el accidente del metro de València del 2006 y la lucha de las víctimas durante el juicio.