28 nov 2020

Ir a contenido

ENTREVISTA

John Lanchester: "La mejor ciencia ficción no va del futuro sino del presente"

El escritor británico muestra en 'El Muro' una Gran Bretaña azotada por el cambio climático y las políticas populistas

Elena Hevia

El escritor británico John Lanchester. 

El escritor británico John Lanchester.  / RICARD CUGAT

Cuando el británico John Lanchester (Hamburgo, 1962) empezó a escribir 'El Muro' (Anagrama / Univers), Trump no había presentado en sociedad el suyo. La novela, que la prensa inglesa ha saludado como una radiografia en clave distópica del futuro que nos aguarda, sigue la misma senda trazada por '1984' o 'Un mundo feliz', negras alegorías del futuro. El autor de ‘Capital’, que atiende por videoconferencia, ha dibujado un planeta arrasado por la catástrofe climática en el que la insular Gran Bretaña sobrevive tras alzar un muro de contención para impedir la invasión de los Otros, los habitantes del sur que no han sido tan afortunados. 

¿Qué miedos le movieron a escribir esta novela?   

Cuando empecé en el 2016 solo podía imaginar el futuro en términos de gráfica con dos amenazas claras que lo impulsaban: el cambio climático y la situación política. Veía dos líneas que se disparaban con la previsión de un calentamiento global de cuatro grados y -ahí mi aportación- la división y fractura social que concluye con barreras que se construyen tanto en el sentido metáforico como literal. Escribir esta novela ha sido como una pesadilla, con el agravante de que lo mejor de la pesadilla es despertarte y ver que eso no ha ocurrido. Aquí te despiertas y tus miedos siguen intactos.  

¿Qué ánimo le guiaba? 

Mi ambición era ser crudo y directo. La Rochefoucauld, el escritor francés, decía que no puedes mirar directamente a la luz del sol y el cambio climático es un poco como eso, un proceso que nos cuesta mirar de cara porque tenemos demasiado miedo de procesar la información de que nuestros recursos son finitos, de que tenemos que revertir la situación.

"La pandemia es un giro terrible de la historia que nos obliga a levantar pequeños muros y barreras con nuestros vecinos" 

La pandemia no ha hecho más que darle la razón.

Ahí la realidad ha tenido más imaginación que yo. Es un giro terrible de la historia que nos obliga a levantar pequeños muros y barreras con nuestros vecinos. No te puedes tocar, no puedes salir a la calle, ni ejercer la interacción normal entre las personas. Las consecuencias psicológicas nos van a acompañar durante mucho tiempo. Sé de lo que hablo. Mi mujer y yo caímos enfermos. 

Le veo perfectamente recuperado.

Sí. Fue como una gripe leve pero una enorme fatiga intermitente. Nos acompañó durante semanas. Lo que más me atemoriza ahora es la recesión económica de la que tardaremos mucho tiempo en reponernos. 

¿Por qué la distopía se ha convertido en el gran tema del siglo XXI? ¿Se podría decir que es el genero que mejor define este momento? 

La literatura fantástica es el género por excelencia de la literatura británica, así que imaginando futuros temibles no hago más que circular por esa tradición. Quiero pensar que el impulso que mueve la distopía en última instancia es optimista porque la ficción, tanto utópica como distópica, implica que el mundo puede ser diferente, mucho peor por lo que imaginamos pero implícitamente también, mucho mejor. En este momento hay un deseo de que las cosas sean distintas, por eso confío en que se tomen las medidas para que nuestras profecías distópicas no lleguen a cumplirse. 

"Si hubiera entrado en coma el día siguiente del referéndum del 'brexit' y me hubiera despertado ayer me enteraría de que nuestra relación de incertidumbre con la UE sigue siendo la misma" 

¿Sentía que estaba escribiendo una alegoría sobre el 'brexit' y los populismos nacionalistas que cargan las tintas sobre el nosotros y los demás?

Empecé a escribirla antes de que se celebrara el referéndum, incluso antes de que Trump fuera elegido candidato republicano. Naturalmente ya se detectaba esa tendencia de la sociedad británica a darnos la espalda unos a otros. Es decir que los temores literarios cada vez cobraban más peso en la realidad. También te diría que si yo hubiera entrado en coma justo después del referéndum y me hubiera despertado ayer por la tarde, al preguntar por cómo está nuestra relación actual con la Unión Europea me habrían respondido con la misma incertidumbre que hace casi cinco años. Nadie lo sabe. Es ridículo. Parte de la pesadilla es este final abierto, esta ansiedad, esta confusión permanente

Habla del muro antes de que Trump lo imaginara. ¿Ha pensado ganarse la vida como profeta? 

Un profeta accidental. Pienso mucho en eso. El don de la profecía podría ser fantástico si alguien te escuchara. 

Uno de los temas que late en la novela es por qué tener hijos si el futuro se presenta tan terrible. Debe haber muchas parejas en estos momentos que se lo estén planteando. 

Esa es una pregunta que todos nos hacemos cíclicamente. 

Usted la resolvió siendo padre. 

Es que tener hijos supone tener esperanza y es algo que forma parte del proyecto humano. Pese a lo inhabitable que nos pueda parecer el futuro la decisión colectiva de no tener hijos es una rendición. Todavía estamos a tiempo de cambiar las cosas.

¿Por eso acaba su novela con la frase: "Todo va a salir bien"?

Quiero pensar que aunque las cosas ya no serán como antes no nos vamos a quedar bloqueados en este momento para siempre. La primera vez que salimos durante el confinamiento a visitar a los amigos o a cenar en un restaurante volvimos a descubrir un montón de interacciones y placeres que dábamos por descontados. En ese sentido podemos tener un despertar colectivo a muchas cosas que habíamos dejado de ver.  

Es curioso que en su novela se hable del pasado (es decir nuestro presente) con la extrañeza de un tiempo de ciencia ficción. 

Es que la mejor ciencia ficción no va del futuro sino del presente. Por eso he querido poner en una perspectiva distinta el mundo en el que estamos. Esto es algo que la pandemia nos ha hecho evidente: la conciencia de las opciones infinitas que en realidad existen. 

"Las artes deberían tener un papel importante para luchar contra el cambio climático" 

¿Cree que la literatura puede servir para iluminar esas opciones?

Las artes deberían tener un papel importante para luchar contra el cambio clímático. Claro que las acciones son más importantes que el mundo de la imaginación pero este aporta perspectivas al discurso que hoy es muy candente. A mí me ha alentado la nueva energía por parte de los jóvenes. 

Pero quien ha escrito este libro es alguien de la generación anterior ¿Lo ha ha hecho desde la culpabilidad?

Ja, ja. Como diría Donald Trump, soy extremadamente joven. En fin, me preocupa el hecho de que el Estado del bienestar haya sido más generoso con la gente que hoy tiene más de 60 años que con los de 25. Hoy los mayores hemos pagado la mitad de impuestos que los jóvenes y hemos recibido el doble en servicios. Eso está produciendo dos sociedades paralelas en una. Y ese es el futuro que yo imagino porque los jóvenes están viviendo un planeta distinto de una manera que no ya es metafórica.