26 oct 2020

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ESTRENO DE CINE

'El juicio de los 7 de Chicago': Richard Nixon contra el espíritu contestatario

El filme de Aaron Sorkin aborda un episodio clave del enfrentamiento entre la contracultura de los 60 y el poder político

Los hechos de 1968 y 1969 tienen claros paralelismos con los Estados Unidos de Donald Trump

Beatriz Martínez

Un fotograma de ’El juicio de los 7 de Chicago’.

Un fotograma de ’El juicio de los 7 de Chicago’.

Los conflictos son ideas. Eso dice Aaron Sorkin. Y sobre las ideas ha construido precisamente el total de sus ficciones. Ideas que hacen avanzar, ideas que generan fricciones, ideas por las que se lucha, pero también ideas que nos abren la puerta a un sinfín de contradicciones dentro del mundo en el que vivimos. Siempre ideas bombeadas a ritmo a ametralladora, su seña de identidad.

En su segunda película como director, ‘El juicio de los 7 de Chicago’, las ideas vuelven a situarse en primera línea de fuego. Por tener ideas, ocho hombres fueron acusados en 1969, justo en el momento en el que Richard Nixon tomaba el poder. Se trataba de ideas que iban en contra del sistema establecido y, por tanto, ideas peligrosas. Había que cortarlas de cuajo, todo aquello que tuviera que ver con la contracultura, los movimientos por los derechos civiles, el feminismo, el espíritu contestatario, los hippies, los pacifistas… en definitiva, cualquier pensamiento de izquierdas que desafiara el poder represivo que estaba a punto de sumergir a Norteamérica en una época oscura y conspiranoica. Y aquellos ocho hombres (que se convertirían en siete), eran la cabeza de turco perfecta para servir como correctivo y ejemplo de cómo iban a ir a partir de aquel momento las cosas.

Resonancia en la actualidad

Resulta inevitable establecer paralelismos con la actualidad. ‘El juicio de los 7 de Chicago’ llega en el momento justo para que todo de lo que se habla en ella resuene en nuestros oídos con claridad, con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina y el miedo a una nueva legislatura con Donald Trump al frente, con la designación de Amy Coney Barrett, ultraconservadora y antiabortista, como jueza del Tribunal Supremo y, por supuesto, con las recientes protestas por la muerte de George Floyd y el Black Lives Matter, a lo que habría que añadir la inevitable crisis económica pospandemia que volverá a acentuar las diferencias sociales, las injusticias y la crispación ciudadana.

"En Estados Unidos estamos esperando a que venga alguien a salvarnos"

Aaron Sorkin

Director de 'El juicio de los 7 de Chicago'

"En Estados Unidos estamos esperando a que venga alguien a salvarnos", dijo Aaron Sorkin durante la clase magistral telemática que impartió durante el Festival de San Sebastián. "Siento rabia por la situación actual. No se trata de dos facciones en desacuerdo, porque hay unos que respetan los hechos y otros que se los inventan para favorecer su ideología”. Y precisamente de eso va su última película.

La guerra de Vietnam

En 1968 el ambiente también estaba caldeado. Fue el año en el que se reclutó a una mayor cantidad de jóvenes para combatir en la guerra de Vietnam y fue también el año en el que más soldados murieron. Coincidiendo con la Convención Nacional Demócrata de 1968, se organizó una concentración en Chicago desde varias plataformas activistas para manifestarse en contra de la contienda. Entre sus miembros se encontraban Abbie Hoffman (Sacha Baron Cohen), Jerry Rubin (Jeremy Strong), como representantes de los yippis; el líder de los Panteras Negras Bobby Seale (Yahya Abdul-Mateen II); David Dellinger (John Carroll Lynch) y Rennie Davis (Alex Sharp), de la vertiente intelectual; John Froines (Danny Flaherty) y Lee Weiner (Noah Robbins), que no pintaban mucho allí, y el ya célebre en aquel momento Tom Hayden (Eddie Redmayne). La fiscalía fue a por ellos y se convirtió en una causa política que puso de manifiesto las cloacas del poder, el tema favorito de Sorkin desde 'Algunos hombres buenos' y, por supuesto, 'El ala oeste de la Casa Blanca'.

Aaron Sorkin 

Al director siempre le ha apasionado el género judicial, un esquema narrativo que le permite poner de manifiesto esa confrontación de ideas que tanto le interesa recalcar. Precisamente poco después de escribir ‘El juicio de los 7 de Chicago’ estrenó en Broadway en 2018 una versión teatral de ‘Matar a un ruiseñor’, recuperando así su esencia como dramaturgo, algo que siempre se ha encargado de reivindicar.

Para Steven Spielberg

El proyecto tiene su origen en el 2017, cuando Steven Spielberg lo llamó para que escribiera el guion. "Ya entonces, con la subida de Donald Trump al poder, parecía una historia muy pertinente, pero no sabíamos hasta qué punto". Así que, como Spielberg tenía otros compromisos y había que hacerla de manera inmediata, le pasó el testigo a Sorkin.

‘El juicio de los 7 de Chicago’ (que se estrena en cines el 2 de octubre para pasar directamente a Netflix el día 16, ya que la plataforma adquirió los derechos), pone de manifiesto buena parte de las contradicciones que ha arrastrado la sociedad (y la política) a lo largo del tiempo en Norteamérica, que se dividen entre la protesta y el sometimiento. Incluso entre las izquierdas, encarnadas en el enfrentamiento entre Abbie y Hayden: ¿los cambios se hacen desde dentro del sistema o yendo contra él? Esa sigue siendo la cuestión.