25 nov 2020

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ARTE EN EL CINE

Viaje a Jaume Plensa, el artista que se forjó dentro de un piano

El cine Aribau acoge este jueves el estreno del documental de Pedro Ballesteros sobre el escultor barcelonés, intenso recorrido por el mapa de sus ideas galardonado en el Festival Docs

Mauricio Bernal

Plensa, en su taller, durante el rodaje del documental.

Plensa, en su taller, durante el rodaje del documental. / CORTESÍA DE LA PRODUCTORA

Entre los muchos momentos impagables que atesora el documental de Pedro Ballesteros sobre Jaume Plensa, hay uno con un valor especial porque explica el asombroso detonante de la vida artística del escultor. En su taller, crayón en mano, Plensa explica que en la casa de su infancia había un piano de pared. "Me acuerdo que cuando había un poco de tormenta y con mi hermano nos peleábamos, yo me escondía dentro de este piano. Tú te podías sentar replegado sobre ti mismo apoyado en un lado. Muchas veces mi padre tocó sin saber que yo estaba dentro". De su mano, mientras cuenta la historia, va brotando el piano, que dibuja en azul, y luego una figura humana, él mismo, en rojo, acurrucado en el interior.

En el documental, Plensa cuenta que entendió la vibración de la materia escondido dentro de un piano que su padre tocaba 

"Yo creo que fue una experiencia extraordinaria. Después, a lo largo de mi vida, he reflexionado muchas veces, porque yo creo que allí entendí la vibración de la materia", dice. "Ese momento en el que tú y el todo están en la misma vibración y el mismo ritmo, como si tú y el universo formarais parte de lo mismo. Muchas veces lo he meditado y yo creo que por eso acabé siendo escultor". Es un momento magnífico: muchos años después, frente a una cámara, el artista consagrado retrocede en el tiempo para rememorar el momento en que su vida basculó hacia la escultura, ese momento en que su cuerpo vibró con el universo al son de las notas que tocaba su padre. Mientras escarba en la memoria, hace un dibujo.

'Source', escultura de Plensa en Montreal que el documental visita. / CORTESÍA DE LA PRODUCTORA

La cabeza de un artista

Momentos como este son la materia prima de que está hecho ‘Jaume Plensa: ¿puedes oírme?’, el documental que este jueves será estrenado en el cine Aribau de Barcelona tras su paso exitoso por el Festival Docs celebrado en mayo a través de Filmin, donde fue uno de los más vistos y recibió a la sazón el Premio del Público. Los amantes de Plensa y los que sienten curiosidad por saber cómo opera la cabeza de un artista, cómo se gestan sus obras, qué ideas las anteceden, cómo se materializan, cómo cambian por el camino, encontrarán excelencia gourmet en el trabajo de Ballesteros, que durante un año y medio, entre el 2018 y el 2019, siguió al artista barcelonés por medio mundo al arbitrio de proyectos que tenía en marcha en ese momento, pero también visitando otros ya terminados y fundamentales de su obra.

Ballesteros siguió al artista durante un año y medio, entre el 2018 y el 2019, por Japón, EEUU, Canadá, Francia, Suecia, España...

"El objetivo era hacer un retrato fiel de las ideas que mueven su trabajo", dice Ballesteros. "El rodaje tuvo lugar en un momento en el que Jaume y su entorno entendían que estaban ocurriendo cosas interesantes en su trabajo". El documental sigue a Plensa durante el montaje de la retrospectiva que le dedicó el Macba a finales del 2018 y durante la creación e instalación de las esferas de ‘Voices’ en el lobby de un rascacielos neoyorquino. Entre las obras acabadas que lo acompaña a visitar figuran, por ejemplo, la famosa ‘Crown Fountain’ de Chicago, o la entrañable ‘Ogijima’s Soul’ de Takamatsu, en el Mar Interior de Setu, en Japón. Son ejemplos: el documental es un extenso viaje con paradas en Francia, Canadá, Suecia, EEUU, Japón o España.

'Crown Fountain', en Chicago, otra parada del documental. / CORTESÍA DE LA PRODUCTORA

Un discurso afinado

Como maestro de ceremonias oficia el propio Plensa, desbordante de ideas, de discurso, de palabra. "Jaume es un artista que tiene muy afinada su expresión verbal", dice el director. "No tiene ningún problema en explicarse. Tiene muy elaborado su discurso, y eso es un caramelo para alquien que hace una película sobre él". En general, Ballesteros ha tenido la suerte de contar del otro lado de la cámara con un personaje en no pocos sentidos de la palabra. "Hay algo que es genial en Jaume a la hora de filmarle y es que no se corta. Vive las cosas con intensidad. Cuando vamos en el ferry camino de la isla en Japón se ve lo feliz que está de volver allí, y en Chicago, aunque la verdad es que allí va mucho, cuando se reencuentra con su pieza y ve de nuevo cómo la gente interactúa con ella le da un subidón, y se nota".

"Hay algo que es genial en Jaume a la hora de filmarle y es que no se corta", dice Ballesteros

Pero no hay que olvidar que es un documental al servicio de la idea. De las ideas, en plural: las que mueven a Plensa a trabajar. Plensa dice: "Necesitamos en el espacio urbano algo que nos abrace y nos proteja". Plensa afirma: "El lugar donde yo trabajo hoy será el lugar de carisma de mañana". Plensa sostiene: "La escultura tiene fuerza de lugar, del lugar al que siempre puedes volver". Plensa reflexiona: "Lo que no te enseñan en la escuela es a alimentar el mundo interior que te mantiene erguido, de pie". Plensa sentencia: "La escultura yo creo que es la relación de lo material con lo inmaterial. Es lo que crea el puente entre nuestra humanidad tangible y nuestra alma, imposible de tocar".

Y todo empezó dentro de un piano.

Plensa observa una escultura suya parte de una colección privada, en Japón. / CORTESÍA DE LA PRODUCTORA