30 oct 2020

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FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN

Fernando Trueba adapta la exitosa 'El olvido que seremos', de Abad Faciolince

El director madrileño presenta en la cita donostiarra la versión cinematográfica de la novela más famosa del escritor colombiano

Nando Salvà

Fernando Trueba y Javier Cámara, en el Festival de San Sebastián.

Fernando Trueba y Javier Cámara, en el Festival de San Sebastián. / AFP / ANDER GILLENEA

En realidad, Fernando Trueba no quería rodar ‘El olvido que seremos’. O, mejor dicho, no se sentía capaz. “Me parecía que era imposible adaptar a la pantalla un libro como ese”, confesabala mañana de este sábado el director acerca del modelo en el que se basa la película cuya proyección puseo cierre al Festival de San Sebastián. “Es una obra tan brillante y tan llena de emociones que me daba miedo meterle mano”.

Es lógico. Publicada originalmente en el 2005, la novela homónima de Héctor Abad Faciolince no solo son las conmovedoras memorias sobre la familia y principalmente sobre el padre del autor, el doctor Héctor Abad Gómez, asesinado por un sicario en 1987. También ofrece una visita guiada a través del infierno de la violencia política colombiana, una exploración de la cotidianidad y los ritos de una familia, un retrato de amor paternofilial incondicional y una reflexión sobre la futilidad del terror como instrumento para la acción política. Pero, ante todo, es un homenaje a un hombre bueno. “El doctor Abad Gómez era un humanista, fue un pionero del concepto de salud pública, y siempre trató de mejorar las condiciones de vida de quienes más lo necesitaban”, recuerda Trueba. “Tener sentimientos nobles es fácil, lo difícil es arremangarse la camisa y darlo todo por el bien común”.

El mundo actual

Escrita por el hermano del director, David Trueba, y protagonizada por Javier Cámara, la película transcurre entre 1971 y 1987 pero, en todo caso, habla también del mundo actual; después de todo, captura un clima social que empuja cualquier intento de intervenir en la realidad de forma constructiva a ser usado para alimentar la polarización, la crispación y el odio. “En todo caso, aquí la dimensión política es solo el trasfondo”, matiza el director. “A pesar de la presencia demoledora que en ella tienen el sufrimiento y la muerte, he querido que fuera una historia capaz de levantar el ánimo y demostrara que la vida es ante todo gozo y ternura y solidaridad”. Mientras intenta lograr ese objetivo, es cierto, la película echa mano del tipo de sentimentalismo y de nostalgia que rayan en el ‘kitsch’ y a los que los Trueba ya recurrieron en exceso en títulos recientes como ‘El baile de la victoria’ (2009) o ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’ (2013).

‘El olvido que seremos’, en cualquier caso, iba a ser la primera de las ficciones del creador de ‘Belle Époque’ (1992) en presentarse mundialmente en el Festival de Cannes; el coronavirus, que obligó a la cancelación del prestigioso certamen francés, se encargó de evitarlo. Pero por supuesto, reconoce Trueba, las conexiones de la película de la pandemia van mucho más allá. Porque “rinde homenaje a los médicos que salvan vidas”, y porque pone en cuestión la gestión de nuestros líderes ante las necesidades de los ciudadanos. “Lo que está pasando en el mundo en general y en España y Madrid en particular es una gran mierda”, lamenta el director. “Y en lugar de unir fuerzas los políticos se dedican a usar la crisis para arañar votos. Están demostrando una mezquindad y una bajeza moral escalofriantes”.