29 oct 2020

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FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN

Carla Simón y Dominga Sotomayor: mujeres al rescate de sus mujeres

Las cineastas presentan el cortometraje 'Correspondencia', en el que abordan la memoria femenina de sus familias

Beatriz Martínez

Carla Simón, en San Sebastián.

Carla Simón, en San Sebastián. / EFE / JAVIER ETXEZARRETA

Las películas de Carla Simón se encuentran siempre conectadas con ella misma y con las personas de su entorno más cercano. Pero nunca se había desnudado de una manera tan sincera como en este trabajo para el Canal 33 que pretendía unir a seis profesionales de diferentes ámbitos artísticos para, a través de una correspondencia, abordar temas que tienen que ver con ser mujeren nuestros días.

La cineasta catalana eligió a la chilena Dominga Sotomayor (‘Tarde para morir joven’) para intercambiar con ella misivas audiovisuales en las que poder reflexionar en torno a algunas de las inquietudes que comparten a través de sus diferentes universos creativos, que, para Simón, son muy similares.

"Desde el principio tuvimos claro que queríamos hablar sobre el legado de las mujeres de nuestra familia", cuenta Simón mientras regresa a Catalunya en coche con sus tías tras presentar el cortometraje en el Festival de San Sebastián. "En mi caso, acababa de fallecer mi abuela y estábamos desmontando su casa. Era la última persona de esa generación que quedaba y empecé a pensar en todo lo que perdíamos con ella. ¿Quién iba a contar ahora sus historias? Una parte fundamental de la memoria familiar se iba a ir con ella y yo quería hacerle un homenaje muy personal".

Además de ese componente casi confesional, se trata también de uno de los trabajos más experimentales de su trayectoria. En ‘Correspondencia’, Carla Simón ha podido hacer cosas diferentes, y se ha sentido muy libre. Los procesos de rodaje se hacen largos y costosos y, de esta manera, armada únicamente con una cámara de Super 8, ha logrado expresarse de forma muy cercana y directa. "Quería jugar con las imágenes, con los textos y las palabras, filmar a la gente que quiero, que es muy bonito. Hacer algo con unas herramientas tan básicas te reconecta con el oficio de hacer cine, porque todo es muy artesanal, muy tangible".

Las cartas se filmaron entre junio y noviembre del año pasado. La de Dominga Sotomayor también parte del espacio privado a la hora de hablar de su madre, pero adquiere otra dimensión al finalizar con los disturbios que tuvieron lugar en Chile y que ocasionaron un estallido de caos y violencia. "Lo íntimo termina estando vinculado con lo político, porque la realidad nos afecta a todos de alguna manera".

Reconoce Simón que en las circunstancias actuales le apetece seguir explorando este formato. Se quedó con las ganas de continuar esa correspondencia con Dominga. ¿Qué mundo estamos construyendo? El tema de la maternidad también se cuela entre las imágenes, porque además de hablar sobre el pasado y el presente, también se abre esa ventana de incertidumbre hacia el futuro y nuestra parte de responsabilidad con respecto a las generaciones que vendrán.