29 oct 2020

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CORONAVIRUS

El sector teatral pierde 30,5 millones de euros en Barcelona

Adetca calcula que el cierre por covid-19 de las salas afectó a 850.000 espectadores, 5.341 funciones y 510 espectáculos

Las empresas del sector llaman a llenar los teatros en la gala 'Catalunya aixeca el teló!', presentada por el Mago Pop y Silvia Abril que esta noche acoge el Victòria

Marta Cervera

Público en el Teatre Grec este verano.

Público en el Teatre Grec este verano. / FERRAN SENDRA

El sector teatral ha perdido 30,5 millones de euros solo en Barcelona, con 850.000 espectadores menos y 5.341 funciones no realizadas de 510 espectáculos. Un año castastrófico por el parón decretado al declararse el estado de alarma por el covid-19 el pasado marzo. Este martes, la tradicional fiesta 'Catalunya aixeca el teló!', que celebra el arranque oficial de la temporada y que esta noche se celebra en el Victòria, tendrá un regusto amargo -aunque la presentan dos personas que siempre hacen pasar un buen rato, el Mago Pop y Silvia Abril- tras las cifras comunicadas este mediodía en la Sala Barts por Isabel Vidal, presidenta de Adetca (Asociació d'Empresas Teatrals de Catalunya). "Una situación desastrosa", resumió. Pero teatros y salas, productoras y compañías "vuelven al trabajo con un esfuerzo inmenso, en condiciones complicadas y los deberes hechos", convencidos que son una buena opción para desconectar, pensar y pasar un buen rato. 

Por eso la gala de esta noche será una llamada a llenar los teatros, a dar vida a una actividad que necesita del público en directo por más medios técnicos que hagan posible disfrutarla a distancia, como se pudo ver durante el confinamiento. Es necesario que la gente recupere la costumbre de ir al teatro y de emocionarse en vivo y en directo como muchos hicieron en el festival Grec, el primer gran evento barcelonés en estrenar la nueva normalidad escénica.

"Somos una actividad segura y somos parte de la solución"

Isabel Vidal

Presidenta de Adetca

En cuanto a las cifras antes de cerrar la temporada precipitadamente el 12 de marzo, Adecta señaló que "los datos indicaban un ascenso del 8% de espectadores, del 10% de ocupación y del 27% de recaudación". Actualmente y tras las innumerables reuniones mantenidas con la Administración, el sector de la cultura se sigue llevando sorpresas. Aunque aplaudió el incremento de aforo del 50% al 70%, una modificación de la resolución del Procicat que entra este martes en vigor, criticó que en la letra pequeña se limite a 1.000 personas el aforo de todo recinto, algo que perjudica las grandes salas de Barcelona como el Coliseum, que está a punto de anunciar el nuevo 'show' de Carlos Latre, y el Tívoli, que abre a final de octubre la reposición de 'La jaula de las locas'. También el Liceu, el Auditori y el Palau de la Música Catalana salen perjudicados. El Victòria se salva por estar en el límite de las 1.000 plazas sí puede ampliar hasta el 70%. "Somos una actividad segura y somos parte de la solución", añadió Vidal dirigiéndose a los gobernantes, con la esperanza de seguir ampliando la capacidad de los espacios culturales.

Transmitir ilusión

Pero pese a la extaña situación y la espada de Damocles que representa la revisión de las medidas del Procicat cada 15 días, los teatros de toda Catalunya reabren. "Abrimos y seguimos. Hay que transmitir ilusión", decía Vidal al acabar la rueda de prensa, la primera en la historia de Adecta sin cifras de asistencia y recaudación de todos los teatros. En su lugar se valoró lo mejor y lo peor de estos últimos seis meses de debacle. Alabó la unión del sector y la generosidad de todos esos artistas que durante el confinamiento siguieron trabajando a distancia y ofreciendo sus propuestas online. "Se ha demostrado que no somos los subvencionados. Somos un servicio esencial y un bien público", destacó la presidenta de Adetca. En este sentido seguirán luchando con Actúa Cultura para conseguir "a medio y largo plazo" ese 2% del presupuesto de la Generalitat de Catalunya. 

Lo peor de estos seis meses ha sido la ruina que ha obligado a muchos artistas y técnicos a pedir comida o a cambiar de profesión. "Las ayudas extraordinarias han sido pocas y han llegado tarde", criticó antes de solicitar a las Administraciones "diseñar un plan de rescate real a corto plazo". También emplazó a los ayuntamientos catalanes a apoyar la artes escénicas y a eliminar las restricciones a la cultura en determinadas poblaciones. Criticó especialmente a aquellos gestores que en lugar de promover la cultura y mantener los presupuestos destinados a ella "han seguido cobrando todo el sueldo y borrado toda actividad".