25 oct 2020

Ir a contenido

ESTRENOS DE CINE

Matteo Garrone: "Siempre me he sentido como Pinocho por mi tendencia a no respetar las normas"

El director de 'Gomorra' ofrece su relectura del cuento clásico de Collodi sobre el muñeco de madera que anhela ser un niño

Nando Salvà

Federico Ielapi y Matteo Garrone, en la presentación de ’Pinocho’ en la Berlinale en febrero pasado

Federico Ielapi y Matteo Garrone, en la presentación de ’Pinocho’ en la Berlinale en febrero pasado / ZUMA PRESS / FUTURE IMAGE

¿Conocemos a Pinocho tan bien como creemos? Después de todo, la historia del muñeco de madera que anhela ser un niño fue escrita por Carlo Collodi entre 1881 y 1882, pero la mayoría de nosotros la conocemos sobre todo gracias a la película animada producida por Disney en 1940. Y eso principalmente es lo que llevó al italiano Matteo Garrone, conocido sobre todo como narrador de ficciones crudas y violentas como ‘Gomorra’ (2008) y ‘Dogman’ (2018), a dirigir su propia relectura del cuento. 

¿Por qué cree que el cuento de Pinocho ha llegado a ser tan popular a lo largo del tiempo?
No es casualidad que el de Collodi sea el segundo libro más vendido en Italia y uno de los más traducidos del mundo. En esencia, habla de un mocoso que quiere escapar de sus deberes y sus obligaciones, y por tanto conecta con todos los niños del mundo, de todas las generaciones. Yo siempre me he sentido un poco como Pinocho, por mi tendencia a no respetar las normas y a buscar siempre el disfrute personal, y por mi debilidad frente a las tentaciones. Y creo que mi hijo también es como él, porque no para de intentar engañarme y escabullirse de situaciones incómodas.

¿Tenía usted también ese tipo de relación con su padre?
Mi padre era crítico teatral, se separó de mi madre cuando yo no tenía más que tres o cuatro años. Solo empecé a relacionarme con él al final de la adolescencia, cuando empecé a ir al cine y al teatro. Mi padre me enchufó como extra en la última película de Federico Fellini, ‘La voz de la luna’ (1990) y, en realidad, fue mi relación con él lo que me hizo dedicarme a esto; de niño siempre quise ser tenista. 

¿Cuál es su relación personal con el texto de Collodi?
Forma parte de mi vida prácticamente desde que nací. De hecho, cuando tenía seis años dibujé algo así como un gráfico basado en el cuento, compuesto de dos docenas de viñetas en las que aparecía Pinocho con su traje rojo y su sombrero puntiagudo; y también aparecían el gato y el zorro, que intentan timarlo, y la ballena, que se lo traga. Han pasado muchos años, pero esos dibujos siguen siendo una de las cosas más hermosas que he creado en toda mi vida.

Su versión del cuento es mucho más oscura que la de Disney.
Lo cierto es que Pinocho habla de nuestros miedos, y enseña a los niños que la vida puede ser violenta y peligrosa, y que al final siempre acabamos pagando por nuestros errores y decisiones incorrectas. Pero también les demuestra que hay luz al final del túnel. Sobre todo, la película es una gran historia de amor entre un padre y su hijo, y un relato de redención.

¿Qué opina de la película de Disney?
Es una película muy hermosa, pero está claro que Disney traicionó la historia original en muchos aspectos, y principalmente a través de su empeño en resultar amable y luminosa. Y su enorme éxito a lo largo de las décadas ha hecho que el texto de Collodi cayera en el olvido, incluso en Italia. Por eso yo he querido hacer una película que fuera fiel al cuento y que contribuyera a devolverle el reconocimiento que merece.

Usted ya se adentró en el universo de los relatos infantiles cuando rodó ‘El cuento de los cuentos’ (2015). ¿Qué le atrae de ellos?
Cuando rodé esa película no quedé contento. Aunque para mí todas mis películas son cuentos de hadas modernos, aquella fue la primera en la que intenté explorar un universo fantástico y sobrenatural. El problema es que su rodaje estuvo lleno de desacuerdos y negociaciones llenas de tensión, y me dejó un sabor amargo. En el caso particular de ‘Pinocho’, lo que más me atrajo al redescubrir el texto original fue darme cuenta de que, aunque sin duda universal, la historia también es profundamente italiana. Collodi escribió acerca del mundo que lo rodeaba, y no era bonito: la Toscana rural, habitada por personas que pasaban hambre y frío y vivían envueltas de mugre. No hay que olvidar que si Gepetto esculpe a Pinocho, según el libro, es porque quiere ganarse la vida como marionetista y así poder tener un pedazo de pan y un vaso de vino que llevarse a la boca.

Entre todas sus películas, ‘Pinocho’ es la que más éxito ha tenido en Italia. ¿Cómo lidia usted con el reconocimiento? 
Como a todo el mundo, el éxito me gusta porque me hace sentir útil y nutre mi ego, pero reconozco que también me da miedo; es paralizante y desestabilizador. Después de ‘Gomorra’ fui incapaz de estrenar una nueva película durante cuatro años, porque tenía la sensación de que ninguna historia estaría a la altura. Y, para un artista, sentir un poco de miedo resulta inspirador y estimulante, pero sentir demasiado miedo puede abocarlo al desastre.