27 sep 2020

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ESTRENOS DE CINE

'Un diván en Túnez', o cómo ser mujer en el mundo árabe

La directora franco-tunecina Manèle Labidi vuelve a sus raíces en su ópera prima, la comedia 'Un diván en Túnez'

El filme se inscribe en el nuevo cine de jóvenes autoras islámicas que exploran el papel femenino en sus países

Beatriz Martínez

Golshifteh Farahani y Hichem Yacoubi, en ’Un diván en Túnez’

Golshifteh Farahani y Hichem Yacoubi, en ’Un diván en Túnez’

La familia de Manèle Labidi dejó Túnez para instalarse en Francia antes de que ella naciera, sin embargo, la cultura de su país de origen siempre estuvo presente en su casa, ya fuera a través del idioma o de su acercamiento directo a través de las visitas que todos los años realizaban durante las vacaciones.

A pesar de eso, era consciente de que el Túnez que ella conocía no era el real, sino que estaba supeditado a la burbuja de los meses de verano. Por esa razón quiso indagar más en él para acercarse a sus raíces y de paso conocerse mejor a sí misma.

De esa búsqueda personal nace ‘Un diván en Túnez’, la historia de una joven psicoanalista que después de estudiar en París decide instalar una consulta en su ciudad natal, produciéndose un choque entre su espíritu decidido y dispuesto a luchar por aquello que quiere y la sensación de estancamiento que encuentra a su alrededor. El filme llega este viernes a nuestros cines.

“Normalmente se muestra el movimiento contrario, el de la búsqueda de una vida mejor, pero yo quería hacer el itinerario inverso, ¿cómo sería volver? Creo que hay una razón sentimental muy poderosa en la noción de tierra. ¿De dónde procedes, quién eres con respecto a ese lugar?”, cuenta la directora a EL PERIÓDICO.

Lo cierto es que, en los últimos tiempos, muchas jóvenes cineastas procedentes de diferentes países árabes han abordado este tema de la identidad a través de ficciones que se replantean la huida frente a la posibilidad de cambiar las cosas desde dentro. Es el caso de ‘Papicha, sueños de libertad’, de la directora argelina Mounia Meddour, ambientada en la década negra de los noventa en la que los grupos radicales sembraron el terror mientras unas jóvenes intentaba expresarse con libertad a través de la ropa. O de ‘Adam’, de Maryam Touzani, otro ejemplo de cómo se está produciendo una renovación en el cine magrebí desde la perspectiva femenina a la hora de tratar temas tabús como la situación de las madres solteras en Marruecos. Por último, Haifaa Al-Mansour, ponía de manifiesto en ‘La candidata perfecta’ la discriminación a la que se encuentran sometidas las mujeres en Arabia Saudita.

La directora franco-tunecina Manèle Labidi.

Como dice Manele Labidi, se trata de "reivindicar la independencia femenina" en entornos profundamente represivos. No es fácil, pero las heroínas de estas películas intentan defender sus intereses y combatir desde dentro la intolerancia.

No deja de resultar revelador que la protagonista de ‘Un diván en Túnez’ sea la actriz iraní Goldshifteh Farahani, que tuvo que abandonar su país tras ser acusada por las autoridades de inmoralidad por trabajar en película occidentales sin velo. Como gesto de protesta posó desnuda y desde entonces tiene prohibida la entrada.

Hablar y escuchar

En ‘Un diván en Túnez’, Farahani encarna a una mujer independiente que llega a la conclusión de que puede ser más útil en su lugar de origen que en una gran urbe europea donde todo parece estar al alcance de la mano. “Elegí que el personaje se dedicara al psicoanálisis porque tiene que ver con hablar y escuchar. En Túnez, antes de la revolución no se decían las cosas, era un país mudo y de pronto se desatascó y recuperó el habla, porque la democracia, en el fondo, es como el psicoanálisis”, dice Labidi.

Selma, que así se llama el personaje, no lo tendrá fácil. La gente que acude a su consulta necesita exorcizar sus miserias, pero todavía existen muchas barreras culturales que se lo impiden, además, las autoridades intentarán sabotearla de forma sistemática. “¿Qué hace una mujer recibiendo a hombres en su casa si no es una prostituta?”, dicen en la película.

‘Un diván en Túnez’ aborda las contradicciones entre tradición y modernidad de una manera luminosa y en tono de comedia, pero tras su aspecto colorista se esconde una reflexión incisiva sobre los retos a los que se enfrentan las mujeres a la hora de luchar contra el pensamiento retrógrado y machista y defender sus derechos.