29 nov 2020

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DESAFÍO A LA PANDEMIA

El Festival de Málaga, banco de pruebas de la industria del cine español

La primera gran cita cinematográfica de la era del covid arranca este viernes con la presentación del último trabajo de Icíar Bollaín y una conjura colectiva para derrotar el miedo

Beatriz Martínez

’La boda de Rosa’, la película de Icíar Bollaín que inaugurará el Festival de Málaga.

’La boda de Rosa’, la película de Icíar Bollaín que inaugurará el Festival de Málaga. / FESTIVAL DE MÁLAGA

El pasado 13 de marzo tendría que haber tenido lugar la 23ª edición del Festival de Málaga. Todo estaba preparado, faltaban solo tres días para la inauguración, pero la alerta sanitaria a causa de la propagación del covid-19 forzó a los responsables del certamen a suspenderlo in extremis. El día 14 de marzo se instauró el estado de alarma con el consecuente confinamiento, paralizándose así cualquier actividad de la industria del cine.

Sin embargo, en los despachos de la organización del festival nunca estuvo presente la palabra cancelación. “Fue una decisión dura, complicada de tomar, ya que se rompían muchos meses de trabajo, muchas ilusiones y expectativas. Pero había que ser responsables”, contó Juan Antonio Vigar, director del festival, a EL PERIÓDICO. “Decidimos plantearnos el aplazamiento, teníamos el pensamiento positivo de que, dentro de toda esta situación tan compleja, en algún momento sería posible llevarlo a cabo con criterios realistas y con toda la seguridad del mundo”.

Un fotograma de 'A este lado del mundo', la película de David Trueba que concursa en la sección oficial. / FESTIVAL DE MÁLAGA

Medidas excepcionales

Después de barajar varios escenarios, finalmente fijaron la fecha para finales de agosto, convirtiéndose así Málaga en el primer gran certamen español de una nueva era marcada por los protocolos de seguridad y el miedo al virus. Todos los ojos de la industria estarán puestos allí. Por una parte, se necesita reactivar la promoción de las películas; por otro, resulta inevitable tener en cuenta los rebrotes y los focos activos en las diferentes comunidades autónomas, que cada vez resultan más preocupantes. La provincia de Málaga registra por estos días alrededor de 2.300 casos activos y una media de 150 positivos diarios.

Entre las medidas excepcionales que caracterizarán esta anómala edición del festival se encuentra la supresión de las alfombras rojas y los eventos multitudinarios, medidas de seguridad rigurosas en todas las sesiones para mantener la distancia y asegurar la higiene y la reducción del aforo hasta el 65%, así como el recorte en el número de películas (de 201 a 152): se mantienen únicamente las secciones oficiales a concurso.

Daniel Calparsoro presenta a concurso 'Hasta el cielo'. / AGUSTÍN CATALÁN

Mitad de precio

Debido a las circunstancias económicas provocadas por el coronavirus y con el objetivo de incentivar el regreso del público a las salas, se reducirá el precio de las entradas un 50%. Las mascarillas se convertirán también en protagonistas gracias a los diseños del artista malagueño Javier Calleja, que ha creado varios modelos especiales para el festival con su característico estilo pop.

La programación también ha tenido que sufrir algunos importantes cambios después de este parón de cinco meses. Algunas películas que iban a participar se han estrenado directamente en plataformas ‘online’, como es el caso de ‘Ofrenda a la tormenta’, la última parte de la trilogía del Baztán, que iba a inaugurar el festival, así como ‘Hogar’, de los hermanos Pastor, u ‘Orígenes secretos’, la ópera prima de David Galán Galindo, todas ellas dentro del catálogo de Netflix. Tampoco competirá ‘Uno para todos’, de David Ilundain, que se convirtió en la película de apertura del pasado BCN Film Festival, celebrado en junio también en pionera versión presencial.

Nuevas incorporaciones

Entre las nuevas incorporaciones se encuentran ‘Black Beach’, de Esteban Crespo, y ‘Los europeos’, de Víctor García León, basada en la novela de Rafael Azcona, ambas protagonizadas por Raúl Arévalo. También, ‘Hasta el cielo’, de Daniel Calparsoro, un thriller a ritmo de trap que sigue la estela de ‘Combustión’. Además, tendrá lugar la premier de ‘La mort de Guillem’, de Carlos Marqués-Marcet, que recogerá el premio Malaga Talent después de haber ganado en dos ocasiones con ‘10.00 km.’ y ‘Els dies que vindran’. Uno de los momentos más esperados será la presentación de ‘Eso que tú me das’, el documental de Jordi Évole y Ramón Lara sobre Pau Donés, realizado solo unos días antes de su fallecimiento en su casa de la Vall d’Aran.

El jurado de la sección oficial, presidido por Álvaro Brechner e integrado por los intérpretes Adelfa Calvo, Álvaro Cervantes, la directora Chus Gutierrez y el guionista y dramaturgo Pablo Remón, tendrá que elegir entre 15 largometrajes entre los que también encontramos la esperada ópera prima de Pilar Palomero, ‘Las niñas’ (que pasó por el Festival de Berlín), ‘La boda de Rosa’, de Icíar Bollaín (nueva inauguración), ‘A este lado del mundo’, de David Trueba, y ‘Un mundo normal’, el regreso de Achero Mañas después de 10 años de silencio.

'Las niñas', la ópera prima de Pilar Palomero que participa en la sección oficial del festival. / FESTIVAL DE MÁLAGA

Símbolo de resistencia

La mayoría de estas películas conformarán la nueva temporada del cine español y muchas de ellas ya tienen prevista su fecha de estreno para los próximos meses, aunque en este panorama de extrema inestabilidad cambios y retrasos formen parte de la nueva normalidad.

“Si se celebra el Festival de Málaga será una victoria para la industria”, decía hace unos meses la productora de ‘Las niñas’, Válerie Delpierre. Después de tanto tiempo en ‘stand by’, ahora que parece que por fin se hará realidad, el cine español intentará volcarse en este certamen que se ha convertido en un símbolo de resistencia en tiempos de catástrofe, y que, con toda seguridad, servirá de banco de pruebas para próximos eventos cinematográficos.