05 ago 2020

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ESTRENOS DE CINE EN 'STREAMING'

El lado más oscuro de los cuentos de los hermanos Grimm

'Gretel y Hansel' revisa la crueldad y la violencia de los clásicos infantiles

Quim Casas

Sophia Lillis, en un fotograma de ’Gretel y Hansel’. 

Sophia Lillis, en un fotograma de ’Gretel y Hansel’. 

Los cuentos infantiles clásicos han sido desde siempre una fuente inagotable para el cine. Por lo general, las películas han apelado a todo aquello que siempre ha hecho cuestionar que este tipo de relatos fueran la mejor de las lecturas posibles para los niños pequeños: de la historia de 'Blancanieves' a la de 'Hansel y Gretel' que ahora revisa Oz Perkins (es hijo del protagonista de 'Psicosis' y su nombre remite, por supuesto, a la esplendorosa narrativa de 'El mago de Oz'), los cuentos y las películas derivadas de ello son relatos de terror, violencia, muerte, inadaptación y crueldad.

'Gretel y Hansel', con cambio significativo en el orden de los personajes en el título, parte de una de las obras más conocidas de Jacob y Wilhelm Grimm, filólogos, escritores y compiladores a los que se han dedicado dos filmes de corte biográfico: 'El maravilloso mundo de los hermanos Grimm' (1962), dirigido por Henri Levin y el maestro de la animación 'stop motion' George Pal, y 'El secreto de los hermanos Grimm' (2005), filme de Terry Gilliam masacrado por sus productores, con Matt Damon como Wilhelm y Heath Ledger en el papel de Jacob. Los Grimm han pasado a la historia del cuento infantil con letras de oro, ya que durante la primera mitad del siglo XIX se dedicaron a coleccionar y popularizar numerosos relatos orales. 

Los compilaron en 'Cuentos de la infancia y del hogar', editado entre 1812 y 1815. Son los también llamados Cuentos de hadas de los hermanos Grimm. En las páginas de aquellos dos gruesos volúmenes estaban las historias de 'Hansel y Gretel', 'Caperucita roja', 'La bella durmiente', 'La cenicienta', 'Rapunzel' y 'Blancanieves', entre otras. Los clásicos de los clásicos. Otro representante ilustre del cuento infantil, Charles Perrault, había dado previamente, en el siglo XVII, su versión de algunos de estos relatos añadiendo otros buques insignia del cuento infantil como 'El gato con botas', 'Pulgarcito' y 'Piel de asno'.

Ya en la fascinante 'En compañía de lobos' (1984), su director, Neil Jordan, filtró elementos de 'Caperucita roja' en una historia de hombres lobo. La imaginería perversa de David Lynch en 'Corazón salvaje' (1990) parte de 'El mago de Oz' y los cuentos de hadas. Pero ha sido en los últimos años cuando las historias recopiladas por los Grimm han tenido en el cine lecturas directas, oscuras y virulentas, cuando no sádicas, apartadas de las adaptaciones realizadas en dibujos animados por los estudios Disney, algunas de las cuales –'Blancanieves y los siete enanitos' (1937)– también resultaban bastante tenebrosas.  

Instintos de la condición humana

No puede ser de otra forma, ya que estos cuentos apelan a los instintos ancestrales de la condición humana, como los celos, la codicia y la envidia, y están poblados por brujas, padrastros agresivos o princesas encerradas de por vida en altas torres. La mayor parte de estos filmes han sido concebidos como espectáculos de acción o de horror y, en algunos casos, han ido de lo sublime a lo ridículo: 'Blancanieves y la leyenda del cazador' (2012), con Kristen Stewart y Charlize Theron; 'Hansel y Gretel: cazadores de brujas' (2013), con los protagonistas en la edad madura y armados hasta los dientes, o 'Into the woods' (2014), una amalgama en clave musical-fantástico de personajes y motivos de los Grimm con Meryl Streep como bruja malvada.

De 'Hansel y Gretel' existen dos auténticas joyas previas, un corto con sombras chinescas realizado por Lotte Reiniger en 1955 y una versión para la cadena Disney dirigida por Tim Burton en 1983, que permaneció oculta hasta tres décadas después.