25 oct 2020

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CORONAVIRUS

Lleida se queda sin Sant Jordi de verano en las calles

Libreros y editores del sector del libro de la comarca anuncian la cancelación del día del libro el 23 de julio a causa del empeoramiento de la situación sanitaria en la zona

Anna Abella

Tenderetes de libros en el Sant Jordi del 2019, en Lleida. 

Tenderetes de libros en el Sant Jordi del 2019, en Lleida.  / LAURA CORTÉS

El próximo 23 de julio, Lleida debía vivir un Sant Jordi en las calles, con mascarillas, sí, y todo el despliegue exigido en los protocolos contra el coronavirus. Libreros y editores del Segrià habían trabajado para organizar una jornada festiva en un espacio céntrico –alrededor el Institut d’Estudis Ilerdencs, en una zona perimetrada que da a la Catedral Nova-. Pero la situación en la comarca a causa de los rebrotes del covid y el inminente nuevo confinamiento llevó este lunes al sector del libro de Lleida a anunciar la decisión de cancelar la celebración de la ‘diada’ en las calles. 

“Lo que planteábamos editores, libreros y floristas, en línea con el modelo que se consensuó en Barcelona [estands en los carriles centrales del paseo de Gràcia], no se podrá hacer. Cuando se decretó el confinamiento perimetral ya vimos que debíamos cambiar el enfoque. No queremos dejar de celebrar Sant Jordi pero estamos trabajando para hacerlo descentralizado y de pequeño formato, de forma que cada librero tenga el estand delante de su local, con posibilidad de firmas con cita previa o bien encargos de libros firmados para venir a recogerlos, aunque con una agenda conjunta de actividades físicas y digitales”, explica a este diario Eulàlia Pagès, directora de Pagès Editors, uno de los 10 firmantes del manifiesto en el que han anunciado la cancelación, junto con Abacus Cooperativa, Associació Bronca, Caselles Lleida, Edicions El Jonc, Editorial Fonoll, Editorial Milenio, Genet Blau, La Sabateria y Mosaics Llibres. 

Todos ellos, que aglutinan el sector del libro en el Segrià, tomaron la decisión de cancelar con “el convencimiento de que lo más importante es garantizar la salud de todo el mundo”. Y ante la crisis con que la pandemia ha golpeado al mundo del libro, llaman a los lectores que tenían pensado adquirir un libro en esta próxima y extraña ‘diada’ a que no dejen de hacerlo pues si al final la situación sanitaria no permite hacerlo de forma presencial pueden adquirirlo por internet en las webs de los libreros. Otra forma de ayudar, recuerdan, es comprar libros “durante todo el año”.

“Hemos superado un confinamiento total que ha hecho mucho daño a las empresas, que se han comido los pequeños ahorros que tenían cuando aún teníamos secuelas de la última crisis”, para quien la posibilidad de un nuevo confinamiento duro como el decretado durante el estado de alarma es como un “’dejà vu’”. Durante las dos primeras semanas de desconfinamiento, en la editorial que dirige notaron “una pequeña euforia en los compradores, sobre todo gracias a la campaña Llibreries Obertes”. “Pero ahora había vuelto a aflojar. Hay mucho miedo en el Segrià, la gente sale menos y los comercios lo notan. Y nosotros confiábamos en este 23 de julio para recuperar algo de facturación, ya que durante el confinamiento en marzo, abril y mayo, los meses habitualmente más fuertes del año, solo facturamos el 15% de lo previsto”.