05 ago 2020

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PREOCUPACIÓN EN EL SECTOR CULTURAL

El confinamiento de Lleida tumba la Fira de Titelles

El sector teatral se resiente de nuevo tras las medidas contra el covid en la comarca del Segrià

La precaución y la inviabilidad económica obligan a cancelar otras citas como el festival Vijazz de Vilafranca del Penedès

Marta Cervera

Anna Ros y Andreu Sans en un momento de ’Fragile’.

Anna Ros y Andreu Sans en un momento de ’Fragile’. / ARIAN BOTEY

Las artes escénicas siguen llevado las de perder en esta crisis provocada por el covid-19 después de que el nuevo confinamiento de la comarca del Segrià haya provocado la cancelación de la Fira de Titelles de LLeida. "Estamos en estado de shock", reconoce Oriol Ferre codirector de la muestra junto a Elisabet Vallvé. Intentan asimilar lo ocurrido. Tras la primera suspensión del evento, previsto del 1 al 3 de mayo, debido al coronavirus, la cita se había reinventado y concentrado en un único día: iban a levantar el telón este miércoles. También el Vijazz de Vilafranca del Penedés, que tenía que celebrarse del 24 al 26 de julio, se ha suspendido por precaución. Más allá frenar la expansión del virus, sus responsables veían inviable económicamente el festival reduciendo el aforo de una cita que el año pasado atrajo a 50.000 personas.

La cancelación de la Fira de LLeida ha sido un auténtico mazazo para el sector.  "La Fira era como una pequeña luz al final del túnel, un regalo para el alma"señala Anna Ros, cuya compañía, LaBú Teatre, conocida por la poesía visual de sus espectáculos, tenía que abrir el festival con el estreno de 'Fragile', su tercer montaje. "Sabíamos que todo estaba pendiente de un hilo, pero hace dos semanas nos confirmaron que la Fira tiraba adelante y cambiamos el chip", añade. 

Vida para el próximo año

Aunque la cifra de programadores era inferior a otros años, pero había convocados unos 60, algunos internacionales. Sus contrataciones darían vida a las compañías el año próximo. Pero ahora todo se ha ido a pique. Su próxima cita es en septiembre. Seis meses de parón. "Esta mañana le decía a mi marido, ambos formamos la compañía, que ya no sé dónde colocar la emoción". Y, aunque "no hay un culpable", siente como si el teatro y la cultura llevaran las de perder. Molesta no poder ofrecer espectáculos por motivos de seguridad y en cambio "ver a la gente en terrazas, en las playas o paseando sin mascarillas ni distancia suficiente entre ellos". 

Puticlubs sí, marionetas no

En la misma línea, a Oriol Ferre, que llevaba tiempo preparando la Fira de Titelles, le resulta extraño comprobar cómo "la gente puede ir al bar, al centro comercial o a los puticlubs, que están abiertos y ¡ya me dirás cómo organizan allí lo de las distancias!", comenta con sorna. Pero no podrá ver ninguno de sus espectáculos. "Hemos cancelado por responsabilidad, la salud es lo primero", declara. En la Fira mantienen la calma por fuera pero por dentro están rotos. "El sector cultural está sufriendo mucho. Estamos espantados. Ya veníamos de una situación precaria. Todos vivimos muy al día y la situación es crítica", confiesa.

La gestión de las autoridades ante los nuevos brotes tampoco ha ayudado. "El viernes dijeron que no nos confinaban y pusimos a la venta las entradas. Cuando el sábado Torra anunció lo contrario mi teléfono hervía. Hemos tenido que cancelarlo todo en cuatro días y dos eran fin de semana", recuerda. Lo primero que hizo fue advertir a las compañías. "Algunas procedentes de fuera de Catalunya ya tenían la furgoneta cargada". En este momento tampoco saben si podrán recuperar el dinero invertido. "Ojalá nos cubra el seguro. Ya veremos, vienen tiempos inciertos".