28 nov 2020

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ENTREVISTA

Agnieszka Holland: "Es importante recordar el valor del periodismo"

La directora de 'Europa, Europa' y un puñado de grandes series ha presentado el 'thriller' político 'Mr. Jones' en el BCN Film Fest

Juan Manuel Freire

La cineasta Agnieszka Holland.

La cineasta Agnieszka Holland. / BRITTA PEDERSEN

La veterana cineasta Agnieszka Holland (Varsovia, 1948) ha visitado (virtualmente) el BCN Film Fest para presentar 'Mr. Jones', su 'thriller' político en torno a la figura de Gareth Jones, periodista galés que mostró los horrores de la hambruna soviética de 1932-1933 al mundo occidental. Hablamos con ella sobre una carrera larga y densa, dividida entre los proyectos europeos y las series 'de prestigio' estadounidenses.

Ha dirigido muchas películas sobre la segunda guerra mundial. 'Mr. Jones' se desarrolla en la prehistoria de aquel período. ¿Era un terreno que quería explorar desde hace tiempo?

No tenía demasiado interés, en realidad [risas]. No quería hacer más películas sobre los terrores de la humanidad. Por otro lado, siempre me ha fastidiado que se hable tanto de los crímenes nazis y tan poco de los que cometieron los comunistas. Todo aquello parece perdonado. Es injusto para las víctimas, además de peligroso para nuestro presente y nuestro futuro.

Y entonces llegó el guion escrito por Andrea Chalupa, periodista, como Gareth Jones. 

Sí. Chalupa es estadounidense, pero tiene raíces ucranianas. Cuando alguien me envía un guion, me siento obligada a leer al menos diez páginas. Y en cuanto empecé a leer este, enseguida supe que estaba ante algo una historia importante. Sobre todo ahora, cuando estamos rodeados por tantas noticias falsas, tanta manipulación de la verdad y tanta propaganda populista. La gente está confundida. Me parece importante recordar el valor del periodismo. Este personaje es valiente, puro y, al mismo tiempo, humano. 

En su filmografía abundan los héroes, no todos ellos puros, que luchan contra un sistema injusto. ¿Es algo que da continuidad a su obra? ¿O cuál sería para usted el elemento aglutinante? 

Mis películas suelen mostrar lo complicado que es el mundo. Y que el ser humano es una criatura complicada. Y que es importante sentir empatía por los demás, por aquellos que, a menudo, no tienen voz o nombre, como las víctimas de la hambruna. El cine es una herramienta poderosa: puedes lograr que el público sienta cosas que suceden en lugares distintos, en épocas diferentes, pero pueden tener que ver con su vida cotidiana. A la vez, es un arte visual. Esa mezcla de emoción, intelectualidad y una parte sensual es algo realmente poderoso. 

Iba a preguntarle por esa parte visual. Creo que sus últimas películas, en concreto, tienen una gran potencia formal. A veces me recuerda a Spielberg, quien también pareció volverse más arriesgado y libre con la edad. ¿Qué opina de la comparación?

Tengo el mayor respeto por Spielberg. Lo que me conecta con los directores de Hollywood es que son, sobre todo, narradores. Buscan que la historia sea accesible y atractiva. Yo intento que las mías también sean accesibles; no sé si son tan atractivas como las suyas, pero quiero que puedan interesar a muchas clases de público y que su mensaje pueda llegar a todo el mundo.

Y sobre el tema de la forma: ¿cree que ahora es más libre que de joven?

Siempre me he ceñido a las necesidades de la historia. Simplemente es eso. Para contar la historia de Gareth Jones, hacía falta usar montajes muy rápidos y un ritmo entrecortado. También fui cambiando mucho la paleta de color. De ese modo expresaba ideas e emociones. Al final mi proceso suele ser bastante instintivo. Sé rápidamente si me estoy equivocando al elegir el lenguaje visual de una historia; si he tocado alguna nota en falso. Pero nunca me senté a reflexionar sobre si mis películas eran demasiado simples o clasicistas y me propuse cómo hacerlas diferentes. Ha sido más natural. 

"Lo que me conecta con los directores de Hollywood es que son, sobre todo, narradores; buscan que la historia sea accesible y atractiva"

Tuvo una gran amistad con Kieslowski y se ayudaron en sus respectivos procesos creativos hasta que él falleció en 1996. ¿Todavía hoy piensa, de vez en cuando, qué diría Krzysztof de tal o cual decisión suya? ¿Sigue siendo un aliado, en cierto modo?

Sí, todavía le tengo presente en todo lo que hago. Muy a menudo pienso en cuál sería su opinión sobre mis películas, o qué haría él ante cualquier situación, ya sea humana, artística o política. Qué decisiones tomaría. Ciertos colegas que ya no viven, como Kieslowski o Vajda, me influyen tanto como los vivos.

En los últimos tiempos ha dirigido muchas películas, más o menos una al año, a las que hay que sumar el trabajo en televisión. ¿Qué es lo que más le interesa de dirigir series, compensación económica aparte? 

Hace un tiempo no me fue tan sencillo hacer películas. Solían pasar, más bien, dos o tres años. Entre un proyecto y el siguiente, me gustaba hacer series de calidad. Era una oportunidad para probar con diferentes temáticas, lenguajes… Participé en algunas de las más importantes de esta última edad de oro. 

¿Puede citar alguna serie que disfrutara especialmente?

Sobre todo, las que hice con David Simon: 'The wire' y 'Treme'. En ambos casos, un viaje increíble a las tripas de ciudades estadounidenses, viajes que no me habría atrevido a hacer como turista. Es emocionante hacer algo que no se te habría ocurrido a ti. Participar en series de largo recorrido, sea como sea, es un poco peligroso. No puedes aparecer en un proyecto así y cambiarlo todo, y la singularidad de tu punto de vista se puede acabar diluyendo. Me lo pienso mucho antes de entrar en una serie. Últimamente he hecho menos y creo que haré incluso menos en el futuro. 

De los últimos episodios que ha dirigido, el piloto de 'The first' me pareció de los mejores. ¿Le duele que esta serie no fuera mejor recibida?

Fue una producción con problemas. Me encanta Nueva Orleans; pasé varios años allí haciendo 'Treme'. Pero no sé si era el mejor lugar para rodar un drama espacial como 'The first'. Gastaron demasiado dinero creando las localizaciones. Me duele, sobre todo, si pienso en Sean Penn y en su personaje. Me encantó trabajar con este hombre y me siento agradecida a la serie por haberme dado la oportunidad de conocerle.