12 ago 2020

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ESTRENO

El fascinante enigma de la guerrera vikinga

Canal Historia estrena este martes un documental que estudia el revolucionario descubrimiento de que los restos humanos de un líder guerrero nórdico eran de una mujer y no de un hombre

Beatriz Martínez

Fotograma del documental ’La guerrera vikinga’, de Canal Historia

Fotograma del documental ’La guerrera vikinga’, de Canal Historia

En los últimos años la mitología vikinga ha despertado un renovado interés gracias a la exitosa y longeva serie que narra las aventuras del héroe Ragnar Lothbrok y que nos adentra en la sociedad escandinava del medievo a través de la evolución de estas comunidades que han sido objeto de todo tipo de teorías y que han quedado incrustadas en el imaginario colectivo por su salvajismo y poder destructor.

Uno de los personajes más icónicos de ‘Vikingos’ es sin duda el de Lagertha (interpretada por la actriz Katheryn Winnick), una mujer capaz de tomar las riendas de su vida y convertirse en una intrépida, aguerrida guerrera y conquistadora al mismo nivel que el de sus homólogos masculinos. Su leyenda aparece en los cantares de gesta, pero no deja de ser un icono mítico y épico cuyo reflejo real resulta imposible de verificar.

¿Y si realmente se pudiera demostrar que las mujeres jugaron un papel esencial en las hazañas bélicas dentro de una sociedad como la vikinga principalmente patriarcal?

Es lo que intenta analizar a través de hechos científicos, y de un trabajo de pormenorizada investigación, el documental ‘La guerrera vikinga’ que estrena este martes el canal Historia dentro de su ciclo ‘Las grandes civilizaciones’.

En 1878, el arqueólogo Hjalmar Stolpe encontró en Birka, una de las ciudades más prósperas del antiguo imperio y que corresponde con la actual isla de Björko, en Suecia, una cámara funeraria realmente excepcional debido a toda la información que contenía. Junto al esqueleto habían enterrados dos caballos y todo un arsenal de armas que hacían pensar que, con toda seguridad, el difunto era de un soldado del más alto rango, uno de esos héroes destinados a alcanzar el Valhalla según las sagas nórdicas. Al sujeto se le nombró como Bj 581 y sus restos fueron almacenados con la certeza de que se trata de un hombre.

El papel de las mujeres en la sociedad vikinga

En 1970 se volvieron a analizar los huesos y se llegó a una conclusión que removió los cimientos de la comunidad científica: Bj 581 era una mujer. Pero el descubrimiento no fue tomado realmente en serio, parecía una osadía que contradecía las opiniones de los expertos en historia vikinga que fueron muy críticos al respecto, ya que la creencia popular era que las mujeres en esa época se ocupaban del espacio doméstico y, aunque tenían ciertos derechos como la posibilidad de pedir el divorcio, su máxima dedicación era el control de las granjas mientras sus maridos luchaban en la guerra.

En el 2017, ya con las más avanzadas técnicas de ADN el resultado fue definitivo, las hipótesis se habían convertido en certezas y el cuerpo hallado en esa tumba era el de una guerrera, y no una cualquiera, una auténtica líder si tenemos en cuenta que estaba enterrada con todos los honores bélicos.

A lo largo del documental distintos expertos, entre ellos la responsable de los nuevos análisis, Charlotte Hedenstierna-Jonson, irán examinando cada una de las pruebas de este descubrimiento casi como si se tratara de una investigación procedimental. Pero además el espectador tendrá la oportunidad de adentrarse en todo ese universo mítico que ha pasado a nuestro imaginario a través de los siglos como parte de las leyendas, las composiciones operísticas de Wagner o las pinturas de Peter Nicolai Arbo y que ha servido de fuente de inspiración dentro de la cultura popular a escritores como Tolkien o a la factoría Marvel para la composición del universo de Thor.

Como señala el documental, los vikingos no dejaron escrita su historia, por eso hay tantas lagunas al respecto (se conservan únicamente las runas escandinavas en algunas inscripciones). Tan solo hay testimonios de su existencia a través de los pueblos que fueron conquistados por ellos, por lo que su verdadero conocimiento histórico a partir de estas crónicas resulta parcial.

Siempre habían existido alusiones a ‘las doncellas escuderas’, que luchaban junto a los guerreros e incluso un texto irlandés del siglo X habla de ‘la flota de la chica roja’. Pero los arqueólogos no querían dar legitimidad a estas historias, considerándolas un adorno exótico.

Ahora, gracias a ‘La guerrera vikinga’ se demuestra que todas esas consideraciones no eran más que prejuicios fruto de un pensamiento machista a la hora de abordar una brecha de género que puede que en ciertas culturas ancestrales no fuera tan grande como nos han hecho pensar.