06 jul 2020

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'Us + Them': la película del concierto más reivindicativo de Roger Waters

Movistar+ acaba de estrenar el documental que recoge la gira que hizo entre el 2017 y el 2018

La base del espectáculo son las canciones de 'Animals' y 'The dark side of the moon'

Eduardo de Vicente

Roger Waters, en plena forma en su montaje ’Us + Them’.

Roger Waters, en plena forma en su montaje ’Us + Them’. / FERRAN SENDRA

El nombre de Roger Waters está unido inevitablemente al de Pink Floyd por más que fuera el miembro díscolo que provocó la disolución de la banda. Sus conciertos de los últimos años se han centrado, sobre todo, en repasar su obra maestra, The Wall, con montajes cada vez más espectaculares que el anterior. Pero el último es igualmente brillante y más reivindicativo que nunca, tiene muchas novedades y atractivos. No decepciona. Se trata de Us + Them, título de su última gira, cuya filmación ya puede verse en el canal Doc & Roll de Movistar+. Este documental, rodado en 2018 en el Ziggo Dome de Amsterdam, solo pudo verse en salas en una proyección especial de un solo día el pasado verano por lo que casi podríamos decir que es un estreno.


  

Es un espectáculo asombroso con momentos visualmente deslumbrantes, una apasionada defensa de los derechos humanos o de los refugiados, alertas sobre el cambio climático y ataques continuos al capitalismo, a los líderes políticos (con especial atención a Trump) y a las guerras. A diferencia de otros montajes, aquí interpreta sobre todo su mítico Animals, gran parte de The dark side of the moon, poca cosa de The Wall  y algunas canciones de su etapa en solitario. Y lo más curioso es que sus letras parecen escritas ayer no han perdido nada de vigencia y continúan, por desgracia, siendo tremendamente actuales. Lamentablemente, las canciones no están subtituladas lo que impide la comprensión al completo de sus complejas letras. Tan solo se traducen algunas frases en off, los mensajes en la pantalla y los parlamentos de Waters. Una lástima...

El 'show' se inicia 'Speak to me' e imágenes de la Tierra. / MOVISTAR+

Inicio con 'The dark side of the moon'

El 'show' empieza con los temas iniciales de The dark side of the moon (Speak to me / Breathe) mientras, a las espaldas de los músicos, una gigantesca pantalla proyecta imágenes de la Tierra y el universo. En One of these days, de su Meddle  vemos unos rápidos flashes que nos hacen creer que contemplamos una película de terror.  y conocemos a una mujer árabe y su hija que serán las protagonistas de la película paralela que se proyecta. Regresamos a la cara oculta de la Luna con Time, con sus inevitables relojes, el sonido del tic tac y con más percusión que en el original.

Los relojes, inevitables protagonistas de 'Time'. / MOVISTAR+

Y luego, otro clásico, The great gig in the sky para lucimiento de las dos coristas, ataviadas con vestidos negros con lentejuelas, ejecutando movimientos mecánicos y con unas pelucas a lo Rafaela Carrá. El bloque finaliza con Welcome to the machine, ilustrada con unos dibujos animados muy similares a los de la película Pink Floyd: The Wall que culminan con la participación del público cómplice.

Dos manos rojas que no llegan a tocarse, en 'Wish you were here'.

Tres temas de su etapa lejos de Pink Floyd representan al Waters más combativo. Déjà vu, también conocida como If I had been God muestra en blanco y negro cómo un dron bombardea una región y sus devastadoras consecuenciasThe last refugee recurre a la refugiada citada y su hija frente al mar (curiosamente el vídeo se inicia con unos pasos de flamenco). Picture that apela a las conciencias mientras muestra imágenes degradadas. Otro estándar que no podía faltar, la casi elegíaca Wish you were here, con predominio de las guitarras, mientras vemos dos manos rojas que no llegan a tocarse y se van derritiendo. Llevamos casi una hora de concierto pero aún nos falta lo mejor.

Los niños son prisioneros de Guantánamo en 'Another brick in the wall'. / MOVISTAR+

Empieza el espectáculo

El tramo más atractivo se abre con una introducción (The happiest days of our lives) que dan paso a Another brick in the wall (part 2), con protagonismo de las luces que simulan un helicóptero y unos niños vestidos como si fueran prisioneros de Guantánamo que acaban luciendo la palabra "Resist". Y empieza el espectáculo. Del techo baja una plataforma que se queda suspendida encima de la platea con unas lonas que proyectan la Central Eléctrica de Battersea que evoca la cubierta de Animals, con sus chimeneas humeantes y todo. No falta el cerdito rosa volando por el aire mientras suenan Dogs (los perros de la guerra) y, lógicamente, Pigs (Three diferent ones), los cerdos de la política y las altas esferas.

La fábrica de la portada de 'Animals' flota sobre el público. / FERRAN SENDRA

Más mensajes para criticar la situación de los refugiados y gritos anticapitalistas, se ponen unas máscaras y se mueven como si fuera una performance y Waters alza una pancarta: “¡Los cerdos gobiernan el mundo”. A nivel visual es muy impactante. Y, en la segunda parte de este medley, aprovecha para arremeter contra Trump de manera poco sutil (la letra es la misma de siempre pero ahora cobra un nuevo significado), peinetas incluidas, mientras otro cerdito nos recomienda “Mantente humano” y aparecen proyectadas algunas de las frases más desafortunadas del presidente norteamericano. 

Los ataques a Trump durante el concierto se repiten. / FERRAN SENDRA

Un final evocador

La parte final se abre con Money y nuevos ataques al líder estadounidense recordando su frase de que había ganado las elecciones y contestándole: “No ganaste. En tu mundo nadie gana, todos pierden”. Suena la caja registradora mientras vemos casas ardiendo y fotos de otros políticos como Merkel, Berlusconi (Rajoy también aparecía, pero en esta filmación no se le ve) y magnates (o mejor llamarlos mangantes). El muro de Palestina es el escenario que escoge para Us & Them, con fragmentos donde vemos violencia policial, guerras, pobreza y la frase "Black Lives Matter" (sí, ya se pronunciaba hace dos años) dejándote el corazón encogido.

El prisma de 'The dark side of the moon' ilumina el auditorio. / FERRAN SENDRA

El epílogo es justamente el mismo del final de The dark side of the moon (con Brain damage y Eclipse) y aparece en el auditorio ni más ni menos que el prisma piramidal de la portada del disco con rayos incluidos para provocar un "ooooh!" entre los fans, emocionados. Está claro que esto no es solo música, es un concierto revolucionario que te cambia la vida a no ser que seas un autómata. Las reivindicaciones y protestas se suceden como si fuera una manifestación seguidas por su fiel público (más joven de lo esperado). Si el arte sirve para cambiar el mundo, este es el mejor ejemplo. 

Roger Waters y su banda en el concierto 'Us + Them'. / FERRAN SENDRA