06 jul 2020

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ENTREVISTA

Bernardine Evaristo: "Ser mujer y negra no es algo concreto"

La autora ha ganado el último Premio Booker, exaequo con Margaret Atwood, con la novela 'NIña, mujer, otras' que ha leido hasta Obama

Elena Hevia

La escritora britániconigeriana Bernardine Evaristo. 

La escritora britániconigeriana Bernardine Evaristo.  / JENNIE SCOTT

El último Booker tuvo como ganadora a una escritora afrobritánica y se apuntó la medalla en estos tiempos difíciles de 'Me too' y antirracismo de distinguir por primera vez a una mujer negra. Bernardine Evaristo (Londres, 1959), de madre inglesa y padre nigeriano, no es una recién llegada. Tiene una larga trayectoria a sus espaldas y obtuvo el galardón exaequo, nada menos que, con  Margaret Atwood.  Pero ha sido a los 60 años cuando le ha llegado la visibilidad y la etiqueta del nuevo descubrimiento literario de las letras británicas. 'Niña, mujer, otras' (AdN) es una novela polifónica que teje su trama alrededor de 12 mujeres negra de toda edad y condición. Barack Obama es uno de sus más rendidos lectores. 

¿Con esta novela, que le ha dado a conocer en todo el mundo,  tenía la sensación de estar haciendo algo distinto y más importante mientras la escribía?
Cuando escribo me dedico en cuerpo y alma y quiero que el resultado sea el mejor. Quizá se trate de mi libro más feminista, pero no defiende una tesis única. Siempre he sido una activista literaria, pero esta vez sentí que mientras escribía, la sociedad se iba poniendo cada vez más en sintonía con los temas de género y de raza, que son los que más me preocupan. Era algo que empezaba a detectarse en las redes sociales a las que las jóvenes escritoras negras son muy adictas. Con el libro acabado pensé que era como un faro que iluminaba temas interseccionales como el hecho de ser una mujer, y una mujer negra, en la sociedad de hoy. Fue sorprendente porque cuando empecé a escribir sentía que a nadie le interesaban las historias de las mujeres negras. 

"Entendí que a mucha gente le perturbara que la primera autora negra en ganar el Booker no lo hiciera de forma individual"

¿Haber ganado el Booker codo a codo con Margaret Atwood no ha diluido en cierta forma el valor de ser la primera mujer negra en obtenerlo? 

Tengo 60 años y he trabajado durante 40. Para mí fue una alegría inmensa y más con una escritora como Margaret Atwood, pero entendí que a mucha gente le perturbó el hecho de no haberlo ganado de forma individual. A mí, desde luego no, ahora estoy a punto de ser publicada en 26 idiomas, se está preparando una serie de televisión y ha sido un best-seller durante 17 semanas. Esto me ha permitido llegar a un público muy amplio. 

¿Qué les diría a los que opinen que la novela está escrita como un poema? 
Pues que tienen razón, pero solo en parte. He utilizado muy poca puntuación y un patrón poético en la forma, es decir, parece poesía, pero no totalmente.

Eso en un principio podría ahuyentar al lector.
Es verdad, si le dices a alguien léete esto que no tiene puntos ni comas, seguro que dice que ni hablar. Pero en la práctica ocurre lo contrario. Estas  historias fluyen entretejidas como si fueran sueños. En las redes sociales recibo mucho 'feed back' y nunca, nunca me mencionan la forma.

Usted es muy activa en las redes sociales, ¿esa forma fragmentaria ha influido en su forma de escribir? 
Creo que ha influido en la de casi todo el mundo. Las redes sociales han permitido que las mujeres negras empiecen a divulgar su trabajo. Es gente que ya escribía pero no estarían publicando, como lo hacen, si no hubieran podido explorar sus ideas a través de las redes sociales y los libros han funcionado muy bien. Saber que pueden escribir sin hacer concesiones a sus ideas es muy importante. 

"Las redes sociales han permitido que las mujeres negras empiecen a divulgar su trabajo. Han logrado publicar sin hacer concesiones a sus ideas" 

¿Que 12 mujeres de color protagonistas sean muy distintas entre sí, es una forma de demostrar una pluralidad que a los blancos se nos suele escapar?
Eso está en el corazón del libro y por eso lo escribí. Quería decir que ser una mujer de color no es algo concreto, porque África o el Caribe tienen en su interior innumerables lenguas y culturas. Como los países europeos que son también muy distintos unos de otros.

Pero tendrán puntos en común en sus respectivas experiencias...
Sí, claro que sí. Pero como en Gran Bretaña somos un grupo reducido y no tenemos una representación clara se nos suele definir de una forma limitada. Piensas en mujeres blancas y puedes decir muchas cosas sobre ellas, pero de nosotras no. Lo que hace el libro es hablar contra los estereotipos mostrando  un abanico de edades, clases, sexualidades y trasfondos culturales. Mi intención es ampliar las posibilidades de quienes somos en la sociedad, algo que no es una cosa cerrada y definitiva. 

De las 12 mujeres, el personaje de Amma comparte rasgos con usted: ser una escritora, la creación teatral…
Sí, Ama se basa en mi juventud. Ella formó parte del movimiento contracultural de los 80 y como yo, ella es lesbiana. Aunque yo dejé de serlo a los 20, años solo es una versión extrema de mí misma. Quería que la gente supiera que en los años 80 había activistas en el campo de la creación. En el 2017, una africana radicada en Gran Bretaña, Lubaina Himid gano el Premio Turner y dos años después, yo me hice con el Booker. Sí,algo está cambiando. 

""Este libro habla contra los estereotipos mostrando un abanico de edades, clases, sexualidades y trasfondos culturales""


¿Siente una cierta responsabilidad de ser la portaestandarte de las mujeres escritoras de color en Gran Bretaña?
Nadie puede ser representativo de toooodos los escritores pero yo he sido una activista toda mi vida e intento alzar mi voz para el cambio social. Mis padres eran animales políticos y cuando yo empecé a trabajar, lo primero que hice fue crear una compañía de teatro de mujeres negras. Portaestandarte o portavoz puede resultar un tanto pretencioso, pero lo acepto porque si no lo hago yo nadie lo va a hacer. Tengo varios altavoces como ser profesora en la Universidad de Brunelle, desde ahí he fomentado la publicación de poetas en el Reino Unido y eso en cierta forma ha cambiado el patron de la poètica africana en el mundo. Luego esta el Booker. Son pasos pequeños para cambiar el desequilibrio pero están ahí. 

Respecto a la literatura afroamericana, con una Nobel como Toni Morrison, ustedes los afrobritánicos van algo rezagados en visibilidad. 

Somos muchos menos. En los años 80 Morrison y Audre Lorde eran modelos claros para mí pero ahora ya no. Hay muchas historias que contar desde la diáspora africana que siguen siendo inéditas. En una de mis novelas sigo a una mujer negra en la Inglaterra de hace 800 años y es que la mayoría de la gente no sabe entonces ya había africanos en Gran Bretaña.

"La mayoría de la gente no sabe que hace 800 años había africanos en Gran Bretaña"

¿Se define  como una escritora afrobritánica, africana, británica a secas…?

Yo no voy a escribir como Julian Barnes o Sally Roodney. Creo que mi perspectiva es rica y fértil y me siento orgullosa de mi adn. Soy britániconigeriana porque soy mulata pero las etiquetas van y vienen. Cada década se inventa una etiqueta distinta para cada raza. 


El coronavirus nos está obligando a todos a hacer un ejercicio de generosidad y de solidaridad, dos virtudes que no han brillado en el afán de Gran Bretaña de separarase de la Unión Europea. ¿Cree que puede acabar siendo una enseñanza? 
Vaya por delante que yo no voté por el ‘brexit’ y también hay que recordar que los votos estuvieron muy divididos, casi la mitad del país no quería abandonar la Unión Europea, así que la campaña funcionó solo a la mitad. La sensación es que la covid-19 ha sido bastante unificadora, pero tres meses es muy poco tiempo paras cambiar el adn de una sociedad y hacernos más sensibles a la comunidad.