24 oct 2020

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HOTEL CADOGAN (24)

Los manuscritos no arden

Navona publica una nueva traducción del ruso, a cargo de Marta Rebón, de 'El maestro y Margarita', la obra cumbre de Mijaíl Bulgákov

Olga Merino

Mijaíl Bulgákov, con su tercera esposa Elena Sergueievna. 

Mijaíl Bulgákov, con su tercera esposa Elena Sergueievna. 

Aquí, en el Hotel Cadogan, un lugar fuera del tiempo, adonde solo se llega con fe e imaginación, continúan encadenándose los fenómenos extraños. Hace una semana, cuando anunciaron la llegada de nuevos huéspedes al grito de “¡que vienen los rusos!”, alguien derramó una garrafa de resbaladizo aceite de girasol en el vestíbulo, se desató de inmediato una inexplicable lluvia de rublos en el salón de fumadores y una de las criadas encontró una cabeza degollada debajo de una de las camas con dosel. Pero a nosotros, plin, ni nos inmutamos, y en las cocinas se dispusieron a cumplir sin rechistar las órdenes de abrillantar los samovares, hacer buen acopio de vodka y preparar bandejas generosas de aperitivos fríos, que ellos llaman ‘zakuski’.

Aunque curados de espantos, la aparición, anoche, de los viajeros moscovitas hizo que más de un miembro del cuerpo de casa pestañeara de incredulidad. Ahí estaba el mismísimo Mijaíl Bulgákov (1891–1940), muy serio y con monóculo, seguido de una cohorte satánica compuesta por Voland, príncipe de las tinieblas; el colmilludo Asaselo, ángel de la muerte; y un gato enorme llamado Behemoth. Llegó la comitiva con la estupenda noticia de que la editorial Navona publicará en breve ‘El maestro y Margarita’ en una de sus exquisitas ediciones en tapa dura y en nueva traducción de Marta Rebón; o sea, canela en rama. Bulgákov estrujó en ella su inmensa genialidad en un doble plano: una sátira negra y descacharrante sobre el Moscú de los años 30 —las desapariciones políticas, las delaciones, la escasez de bienes de consumo y vivienda, los horrores de la vida en los pisos colectivos, la hipocresía de los intelectuales—, pespunteada por la obra que escribe el Maestro, el amor de Margarita, sobre la tragedia de Poncio Pilatos ante la crucifixión de Jesús en Jerusalén. ¡Ah, la culpa! Una obra maestra, una de las mejores novelas de la literatura universal cuya versión completa no se publicó en la URSS hasta 1973 y que dejó al menos dos frases grabadas en la arcilla de la posteridad: “Los manuscritos no arden” y “la cobardía es uno de los mayores defectos del hombre”. ‘El maestro y Margarita’ en nueva traducción, no se la pierdan: en librerías a partir del 24 de agosto, día del patriarca San Niphon de Constantinopla, según el calendario ortodoxo.